Juanma Moreno y Emiliano García-Page en un encuentro celebrado en abril de 2024.

Juanma Moreno y Emiliano García-Page en un encuentro celebrado en abril de 2024. JCCM

Región ELECCIONES AUTONÓMICAS

Juanma Moreno desvanece el deseo de Page y las generales no coincidirán con las andaluzas: Cataluña, ¿la ruta inesperada?

La apresurada decisión de Juanma Moreno evita que coincidan las generales el 17 de mayo. El presidente de Castilla-La Mancha, contra el fantasma de 2023.

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La convocatoria electoral en Andalucía ha desbaratado la hipotética coincidencia de unas generales anticipadas con las autonómicas del territorio más poblado de España. La celebración de ambos comicios en una misma fecha se había convertido en una opción deseable para Emiliano García-Page, el barón que desde su reelección en la primavera de 2023 ha insistido en que Pedro Sánchez se someta al juicio popular antes que los presidentes regionales y los alcaldes.

El sorprendente anuncio de Juanma Moreno ha impedido unas eventuales generales el 17 de mayo: para que cayeran en tal fecha, Sánchez tendría que haber disuelto las Cortes este martes. Al mismo tiempo, ha frustrado el deseo de Page. Los comicios andaluces han cerrado otra ventana de oportunidad al teórico sorpasso temporal de las generales sobre las dos consultas de proximidad.

La sombra de 2023 no se ha diluido tres años después. Aquella cita con las urnas se llevó por delante a un buen número de gobiernos regionales y locales liderados por PSOE. Page salvó in extremis Castilla-La Mancha, pero su partido cedió Aragón, Extremadura o la Comunidad Valenciana, amén de decenas de capitales de provincia y otras ciudades importantes.

En los círculos próximos a Page consideran a Sánchez una rémora para las aspiraciones del toledano al frente de la región. En el Palacio de Fuensalida creen que la confluencia política de Ferraz con formaciones independentistas enfada al electorado castellanomanchego, también a una parte significativa de los suyos.

En la lista de agravios, y más allá de la abierta animadversión entre ambos líderes, se incluyen asuntos de índole política como la amnistía, la falta de presupuestos o la nula vocación legislativa; también se adivina una brecha profunda en temas concretos como la financiación autonómica, la gestión hídrica o el reparto de migrantes.

Tampoco parece que el efecto Vox pueda convertirse en un elemento movilizador, menos aún en Castilla-La Mancha, una de las regiones donde la formación que preside Santiago Abascal ha obtenido algunos de sus mejores resultados.

El miedo a los ultras, la baza a la que se aferró Sánchez para adelantar las generales solo un día después del descalabro socialista en autonómicas y municipales de 2023, se desvanece porque la presencia de este partido en las responsabilidades de poder se ha naturalizado. En la región, además, cohabita con el PP en varios ayuntamientos y diputaciones.

Cataluña, un escenario insólito

Pasadas las votaciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y con fecha para las de Andalucía, el calendario electoral se despeja hasta el próximo año: los siguientes comicios agendados son las autonómicas y generales de mayo de 2027.

No obstante, las dificultades parlamentarias que afronta Salvador Illa en Cataluña alimentan un supuesto adelanto electoral en el Principado. El exministro de Sanidad conquistó la Generalitat en mayo de 2024; así que, no tocaría elegir hasta dentro de dos años. Sin embargo, la presión de ERC, su socio prioritario, y la falta de sintonía con Junts, el otro gran partido en el Parlament, le han impedido el desarrollo de gran parte de su programa.

La comunidad nororiental, además, supone uno de los principales graneros de voto del PSOE en las generales. Los resultados de sus cuatro provincias acercan la Moncloa a los candidatos socialistas; del mismo modo, los representantes de las formaciones independentistas tienden a bloquear la suma de las derechas de ámbito nacional y, por acción u omisión, respaldan al bloque de la izquierda.

Hacer coincidir los dos comicios podría reforzar a ambos candidatos. Illa se podría aprovechar de la mayor participación que suelen concitar las elecciones al Congreso y el Senado; entretanto, al PSC —que en las autonómicas obtiene menos porcentaje de respaldo que en las generales— podría impulsarle el hecho inédito en democracia de votar al president y al presidente el mismo día.

Sánchez, por su parte, evitaría un desgaste sobre su figura que no amaina y que el calendario judicial amenaza con complicar. Además, la crisis económica abierta por la crisis en Oriente Próximo podría tener efectos de largo alcance y sostenidos en el tiempo, especialmente por la temida escalada de precios.

Asimismo, un improbable repunte de popularidad —la vía que el resucitado 'no a la guerra' trataba de abrir—, o el desgaste de los líderes del PP y Vox, sobre todo de Alberto Núñez Feijóo, podrían animarle a disolver las Cámaras.

Por tanto, el próximo otoño o el inicio de 2027 emergen como las últimas fechas en que Sánchez podría adelantar las elecciones y materializar el anhelo de Page: que su intentona por el cuarto mandato consecutivo se haga después del veredicto ciudadano sobre el actual presidente.