Moneda encontrada.
Los increíbles hallazgos en un campamento romano de Guadalajara: monedas de hace 2.000 años, tachuelas de sandalias...
Los trabajos en el yacimiento de La Cerca han permitido constatar que se trata de una fortificación que se pudo originar tras las Guerras Celtibéricas (181-133 a.C.).
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El campamento romano de La Cerca, ubicado entre Anguita y Aguilar de Anguita (Guadalajara) se ha sometido más de un siglo después a un trabajo arqueológico que ha culminado con la afloración de todo el trazado de sus defensas perimetrales, monedas y tachuelas de sandalias.
La iniciativa fue emprendida entre los años 1913 y 1914 por Enrique de Aguilera y Gamboa, Marqués de Cerralbo. Tras las excavaciones se pueden reconocer en el interior restos de las catas arqueológicas del pasado, así como cercados construidos desde la Edad Media para actividades pastoriles.
Por la cronología de las monedas halladas y la tipología de algunos materiales característicos, se ha podido constatar que se trata de una fortificación militar romana que se pudo originar tras las Guerras Celtibéricas (181-133 a.C.) y estar en uso durante las Guerras Sertorianas (82-72 a.C).
El enclave debió aprovecharse residualmente para servir a los intereses romanos en la explotación de las minas de hierro de su entorno, al menos hasta época del emperador Tiberio.
Para los trabajos se han utilizado detectores de metales, siempre con la autorización de la Junta.
12,4 hectáreas de terreno
El yacimiento tiene un área total de 12,4 hectáreas de extensión, con cuatro puertas situadas al norte, sur, este y oeste, unidas por las dos calles típicas de los campamentos y las ciudades construidas por los romanos, como son el Cardo y el Decumano.
La muralla fue construida en piedra en seco a base de sillarejos. Su estructura es de técnica de cajeado con una cara exterior bien aparejada, otra interior y un relleno intermedio de cascajo, tierra y restos de talla de los sillares.
A intervalos regulares se construyeron torres para instalar defensores y piezas de artillería y también escaleras de acceso a los adarves, en la parte superior del muro. La puerta del sur es un solapamiento de dos lienzos de muralla de trayectoria completamente recta, como ocurre con la línea de muralla oeste.
El trazado por el norte sigue una trayectoria oblicua, mientras que el lado este tiene una trayectoria más irregular y adaptada al terreno.