Análisis del LG Cam plus, uno de los mejores módulos del LG G5

Análisis del LG Cam plus, uno de los mejores módulos del LG G5

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Análisis del LG Cam plus, uno de los mejores módulos del LG G5

Uno de los módulos más interesantes del LG G5 es el LG Cam Plus, una extensión de batería y de agarre de cámara. Lo analizamos a fondo.

29 abril, 2016 09:01

Los módulos se han convertido en uno de los temas más controvertidos del último LG G5. Que si son útiles, que si no tienen demasiado sentido, que si no tendrán vida más allá del último modelo de la compañía… Muchas son las dudas sobre estas extensiones de hardware, por lo que hoy me dedicaré a resolver la mayor parte de ellas: analizo en profundidad uno de los más conocidos, el LG Cam Plus.

Este dispositivo es un complemento del móvil que no resulta imprescindible a la hora de sacarle todo el jugo en el terreno de la fotografía. El LG G5 posee uno de los mejores rendimientos en la toma de fotos y vídeos que se puede ver en un smartphone, con el añadido de disponer de doble cámara trasera y una muy buena delantera. Obviando el tema de las imágenes y películas capturadas, ¿cómo se comporta el LG Cam Plus cuando utilizamos el móvil sólo para fotografiar?

El LG Cam Plus es un accesorio externo que se acopla al móvil añadiendo peso y dimensiones

El objetivo de este Amigo o Friend (LG llama así a los complementos del LG G5) es facilitar la fotografía. Esto se logra con dos vertientes: por un lado, ofrece un mejor agarre gracias a convertirse en el grip perfecto para sostener el teléfono en vilo, y por otro, incorpora distintos botones que ayudan a enfocarse, y nunca mejor dicho, en la fotografía.

Más allá de su utilidad, hacer fotos con el LG Cam Plus es mucho más cómodo

El diseño del LG Cam Plus sigue las formas redondeadas del teléfono prescindiendo del aluminio para fabricarse enteramente en plástico. Sólo posee un color, gris, por lo que puede desentonar con según qué variedades (yo diría que es una tonalidad que no desencaja). Los botones son de plástico a excepción del destinado a enfoque y disparo, la disposición de estos botones queda en el lado derecho del módulo y accesibles al dedo índice; aunque el deslizador de abajo, que da acceso directo a la cámara, es incómodo de activar (al menos para mí).

El altavoz, puerto USB tipo C y micrófono están integrados en el propio LG Cam Plus, junto con el enganche para insertar la batería. Además, el acabado del módulo posee una superficie posterior rugosa que proporciona mayor agarre. Sus dimensiones son de 73,9 x 61,4 x 15,9 mm con un peso de 24,5 gramos.

Por último, cabe destacar la incorporación de una batería de 1200 mAh que va muy bien cuando sabes que harás mucho vídeo. Todo forma un conjunto de buen acabado que quizá peque un poco de «plasticoso», sobre todo si se compara con el cuerpo del LG G5. Es un detalle mínimo porque se aprecia de muy buena calidad, pero está ahí.

Inserción y retirada: no se pierden ni dos minutos en tener activo de nuevo el móvil

El sistema de retirada e inserción de los respectivos módulos o extensiones, LG Cam Plus incluido, no entraña dificultad: pulsamos el botón respectivo en el móvil, retiramos la tapa (o el módulo), sacamos la batería para ponerla en el accesorio e insertamos el bloque de nuevo en el móvil. ¿Tiempo total? Menos de dos minutos.

Intercambiar los módulos y la tapa no es difícil, aunque sí que da cierto miedo

Uno de los principales problemas es la novedad con este sistema de intercambio. Dado que el LG G5 tiene el precio que tiene, resulta comprensible andar con mucho cuidado a la hora de retirar y colocar la batería. Cuesta pillarle el punto, pero este sistema es mucho menos delicado de lo que parece: forzamos hacia afuera la batería manteniendo el sentido diagonal y la sacaremos con un «clac». Repetimos el proceso a la inversa y la batería se inserta sin problema (sólo hay una posición: si veis espacio en la base dadle la vuelta a la batería). Parece frágil, pero las pestañas son firmes.

Abulta mucho para usarlo de manera continua, por lo que mejor reservarlo para las fotos

Se puede salir de casa llevando el LG Cam Plus conectado al LG G5, pero no es la mejor idea si no vamos estrictamente a hacer fotos. El módulo apenas abulta por separado, por lo que siempre es mejor llevarlo en la cartera o en la chaqueta para cuando haga falta. Ya habéis visto que el cambio es rápido (con un poco de práctica será como en los Boxes de Fórmula 1), no hace falta salir con él amarrado.

Más allá de lo que supone su uso como complemento estricto de móvil, y la incomodidad que ello supone, donde sí se muestra ágil es en la función para la que fue diseñado: dotar al LG G5 de un mejor uso como cámara de fotos. No habrá demasiados usuarios que le otorguen valor a esta función, pero es indudable que el LG Cam Plus va genial en este ámbito. Sobre todo por el agarre extra que proporciona.

El mayor agarre del grip es crucial en un móvil que puede resbalarse de las manos

Son muchos los smartphones que traen su propio botón dedicado al disparo, pero son muy pocos los que lo añaden en forma de accesorio (recuerdo el del Nokia Lumia 1020, por ejemplo). El botón de disparo con posición de enfoque es una gozada, igual que el gatillo que activa o desactiva la cámara (en la parte inferior del módulo). Éste permite activar la aplicación en menos de un segundo, tiempo que tardaremos en tener una foto ya lista. Y si queremos volver a la app donde nos encontrábamos, deslizando de nuevo el gatillo regresaremos.

También dispone de un pequeño botón dedicado exclusivamente a activar la grabación de vídeo. Y una rueda en la esquina derecha del grip que dirige el zoom. Esto tiene truco: es óptico en un primer paso (desde la lente gran angular hasta la normal) y digital en el resto del recorrido. El tacto es muy bueno, aunque la rueda no sobresale lo suficiente del cuerpo como para encontrarla sin experiencia previa.

Estaría genial que la rueda de zoom pudiese utilizarse fuera de la cámara

La batería extra es un caso aparte. Se carga junto con el móvil y recarga a este último cuando están ambos conectados. El funcionamiento del LG Cam Plus es algo lioso: se supone que sólo carga cuando estamos haciendo fotos, pero puede funcionar también fuera de ese modo para mantener la carga del LG G5 (a veces sí a veces no, es una lotería). Además, el módulo dispone de app propia, pero sólo sirve para actualizarlo, ni siquiera sabremos la autonomía que nos queda.

Conclusión: un accesorio prescindible que aporta en el terreno para el que fue diseñado

La filosofía de un módulo es la de mejorar una función ya integrada en el dispositivo base, algo que cumple el LG Cam Plus a la perfección. Como ya dije, los Friends o Amigos no son obligatorios, se puede usar el LG G5 sin adquirir ninguno de ellos. Pero, si tenéis la suerte de que os lo regalen con la compra (aún hay tiempo), estoy convencido de que le sacaréis partido.

La seguridad que da este grip al sostener el móvil para hacer fotos es lo mejor de todo el conjunto, más allá de que aporte batería o botones dedicados. Dichos botones complementan la versatilidad de las cámaras disponibles en el móvil, con un aspecto que no me ha gustado nada: es imposible fijar el punto de enfoque táctil con el dedo y luego reenfocar sobre ese punto utilizando el botón de disparo. Siempre enfoca al centro, algo muy molesto.

¿Merece la pena la compra? Como siempre, va a gustos, pero no creo que sea un accesorio recomendable si no le echáis horas a hacer fotos. Aunque es una de las principales virtudes del LG G5, su trío de cámaras. Aprovechad ahora que LG lo regala: como complemento es un buen módulo. Sólo hasta el 8 de mayo o hasta agotar existencias.