Habaneros disfrutando del sol de Cuba en el malecón de La Habana con el castillo del Morro de fondo. Foto: Elemaki

Habaneros disfrutando del sol de Cuba en el malecón de La Habana con el castillo del Morro de fondo. Foto: Elemaki

Letras

'La isla oculta', el libro del periodista que pudo salir de Cuba y ahora desvela sus secretos

Abraham Jiménez Enoa retrata en estas crónicas el lado más humano de la sociedad cubana, condicionada por la sombra del régimen

1 febrero, 2023 01:54

Abraham Jiménez Enoa (La Habana, 1988) pertenece a la nueva generación de narradores cubanos nacidos tras la disolución de la URSS, coincidente con el inicio de una crisis económica desgarradora en la isla que precedió a un sinfín de recortes sociales.

La isla oculta

Abraham Jiménez Enoa

Libros del K.O., 2023. 296 páginas. 21,90 €

Sus críticas al régimen de los hermanos Castro no recibieron represalias a la altura de las de autores como Reinaldo Arenas o Heberto Padilla, pero el periodista tuvo retirado el pasaporte para salir del país durante seis años. Liberado hace solo unos meses, ahora reside en Barcelona y sigue colaborando con The New York Times y The Washington Post, entre otros medios.

Si alguien espera de estas crónicas un alegato político, se equivoca de pleno. Jiménez Enoa nos conduce a los rincones secretos de la isla, donde se libra la vida a flor de piel. La Sierra del Infierno en el valle de Viñales, por ejemplo, alberga una civilización supersticiosa que permanece ajena a los embates de la ciudad. “El sinsonte”, por su parte, es un apasionado de la naturaleza que se gana la vida imitando el trinar de los pájaros. El tráfico de aves, nos dice a propósito el periodista, es una actividad “común” que apenas está castigada en la isla.

Abraham Jiménez Enoa. Foto: Libros del K. O.

Abraham Jiménez Enoa. Foto: Libros del K. O.

De lo más agreste a lo más urbano, también seguimos a Ernesto, un jinetero que seduce a turistas europeas con el objetivo de acumular el dinero suficiente para salir de Cuba. Aunque muchos se leen como relatos, la adición de testimonios y datos reales confiere a los textos una relevante dimensión periodística. Ahora bien, la frontera entre la crónica y el reportaje es, a menudo, invisible.

Lo que no faltan son historias humanas. Cada una de ellas está, como no podía ser de otra forma, sobrevolada por la sombra omnipresente del régimen,
que condiciona las formas de vida de los cubanos. La incomunicación y las dificultades para emigrar o adquirir bienes privados —una casa, un coche— son algunas de las carencias que el periodista denuncia con una sutileza encomiable. La crudeza de su mirada, aguda e implacable, entierra cualquier tentación pintoresca en este libro poderoso, valiente.