JK Rowling en una imagen de archivo.

JK Rowling en una imagen de archivo.

Letras

J. K. Rowling acusa de “traición” a la Sociedad de Autores británica por no apoyarla ante las amenazas

La autora de Harry Potter asegura que la presidenta de la entidad, la escritora Joanne Harris, se niega a defender su libertad de expresión por sus discrepancias en asuntos de género

16 agosto, 2022 18:00

Días agitados en la vida de J. K. Rowling. La autora de la saga de Harry Potter denunció el sábado pasado haber sido objeto de una amenaza de muerte en Twitter después de condenar el atentado que sufrió el pasado viernes el escritor Salman Rushdie y del que salió gravemente herido. “Noticias horribles”, escribió al retuitear la noticia del ataque al autor de Los versos satánicos, y en el mismo hilo añadió: “Me siento muy enferma ahora mismo. Que esté bien”.

Un usuario de la citada red social llamado Meer Asif Aziz le contestó: “No te preocupes, tú eres la siguiente”. A raíz de este mensaje la autora pidió ayuda a la cuenta de soporte de Twitter, parafraseando la política de la red social, que prohíbe explícitamente las amenazas de violencia y su glorificación, así como la promoción del terrorismo o del “extremismo violento”. La autora también anunció que “la policía está involucrada” en el caso, así como en otras amenazas anteriores que ha recibido.

Posteriormente, Rowling ha criticado a la escritora Joanne Harris, autora de la novela Chocolat, que dirige la Sociedad de Autores británica, por no salir en su defensa públicamente ante las amenazas recibidas. Según la escritora escocesa, esto se debe a sus discrepancias ideológicas en cuestiones de identidad de género.

[La escritora J. K. Rowling recibe amenazas después de salir en defensa de Salman Rushdie]

Cabe recordar que la autora de Harry Potter ha sido tachada de TERF (feminista transexcluyente) desde que en junio de 2020 criticó el uso de la expresión “personas que menstrúan” en lugar de la palabra “mujer”, ya que en su opinión este tipo de lenguaje “borra el concepto de sexo”. Días después de aquello, Rowling fue una de los 150 firmantes de una carta que lamentaba el auge de la intolerancia entre ciertos sectores del progresismo hacia las opiniones divergentes.

Después de leer que Harris había expresado su empatía por Rowling “y por todos en una posición similar”, la autora de Harry Potter ha declarado a The Times: “No he recibido comunicación alguna de Harris expresando empatía por las amenazas de muerte y de violación que he recibido”.

De hecho, después de comunicar que había recibido la amenaza y que lo había puesto en conocimiento de la policía, Harris bromeó sobre el asunto publicando en Twitter una encuesta que decía: “Compañeros autores… ¿Habéis recibido alguna vez una amenaza de muerte (creíble o no)?”

Además, Rowling añadió: “Harris nunca ha criticado las tácticas diseñadas para silenciar e intimidar a las mujeres que no están de acuerdo con su posición personal sobre la ideología de la identidad de género”. 

Rowling, que ha sido objeto de campañas de cancelación por sus comentarios sobre este asunto, llegando a retirarse sus libros de muchas librerías, ha recordado además que Harris dijo en una ocasión: “Cancelar no es una mala palabra. Habitualmente cancelamos cosas que ya no queremos”. 

Para Rowling, es “imposible cuadrar la posición declarada de la sociedad [de autores] sobre la libertad de expresión con las declaraciones públicas de Harris en los últimos dos años y me solidarizo con todas las escritoras del Reino Unido que actualmente se sienten traicionadas por su organismo profesional y su líder”.

En concreto, la escritora citó el caso de dos colegas, Rachel Rooney y Gillian Philip, que han sufrido un “severo perjuicio personal y profesional” porque se atrevieron a “desafiar una ideología de moda que ha tenido un notable éxito al demonizar a aquellos que protestan contra el actual ataque a los derechos de las mujeres”.

Por su parte, Harris, que tiene un hijo transexual, ha tuiteado hoy: “J. K. Rowling tiene todo el derecho a sus opiniones. Puede que yo no las comparta, pero está bien. Y condeno totalmente cualquier amenaza hacia ella, como lo hago con cualquiera. Creo que el mundo literario puede hacer mejores cosas que esta guerra cultural inventada, y es lo que estoy intentando hacer”.