Image: Carme Riera: Europa se acerca a la decadencia del Imperio austrohúngaro

Image: Carme Riera: "Europa se acerca a la decadencia del Imperio austrohúngaro"

Letras

Carme Riera: "Europa se acerca a la decadencia del Imperio austrohúngaro"

La escritora y académica recrea Las últimas palabras de Luis Salvador de Austria, el archiduque 'hippy' que se enamoró de Mallorca

17 marzo, 2017 01:00

Carme Riera

El excéntrico archiduque Luis Salvador de Austria (Florencia, 1847 - Bohemia, 1915), primo del emperador Francisco José, fue un "hippy antes de los hippies", científico, ecologista, aventurero y mecenas, pionero del turismo a las Islas Baleares que montó en Mallorca su "pequeño reino" particular, dejando una gran huella entre los habitantes de la isla y sus descendientes. La escritora, catedrática y académica de la RAE Carme Riera (Palma de Mallorca, 1948) ha usado el recurso cervantino del falso manuscrito encontrado para escribir Las últimas palabras (Alfaguara), una novela narrada por el propio archiduque en la que, sin embargo, pocos elementos pertenecen al ámbito de la ficción.

Todo empezó cuando le encargaron a la autora el comisariado de una exposición en el Archivo Municipal de Palma de Mallorca sobre la figura del archiduque coincidiendo con el centenario de su muerte, lo que le llevó dos años de intensa documentación. "Nunca pensé escribir una novela con ese material, pero de repente me pareció que la voz del archiduque me contaba algo...". Así, la ganadora del Premio Nacional de las Letras Españolas del año 2015 simula que Luis Salvador dicta sus memorias a un escribano en su lecho de muerte para desvelar algunos secretos que no quiere llevarse a la tumba.

La revelación más importante desde el punto de vista familiar y político es su teoría de que su sobrino Rodolfo, heredero al trono, no se suicidó, como afirmaba una de las diversas y contradictorias versiones oficiales, sino que fue asesinado por orden de las más altas instancias del imperio, quizá su propio padre, debido a sus ideas políticas, ya que Rodolfo era partidario de la independencia de Hungría. "Ahora sabemos a través de fuentes históricas que su muerte fue producto de un complot de las cloacas del estado", afirma Riera.

Con la muerte del príncipe Rodolfo, le sucedió como heredero al trono su primo Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo por parte de nacionalistas serbios desencadenó la Primera Guerra Mundial, podría haber evitado él mismo. El archiduque recreado por Riera le cuenta a su secretario otro hecho verídico: "Luis Salvador viajó expresamente a Trieste para decirle a Francisco Fernando que tenía informaciones que apuntaban a un posible atentado contra él, pero este se negó a cancelar el viaje", explica la autora.

Francisco Fernando se negó a cancelar su viaje a Sarajevo. Fue una muerte por amor"

El heredero estaba casado con la condesa Sofía Chotek, menospreciada por la rancia aristocracia vienesa. Tuvieron que aceptar que su matrimonio fuera morganático, lo que implicaba que sus hijos no podrían heredar sus títulos nobiliarios, y en la corte de Viena su esposa no podía participar junto a él en los actos oficiales. En cambio, en Bosnia el protocolo era distinto y su esposa disfrutaría de los mismos privilegios que él. "En Sarajevo podría tener a su esposa a su lado, y eso condujo a la muerte de los dos. Se podría decir que fue una muerte por amor", opina Riera.

Otro de los secretos que revela el archiduque Luis Salvador es que, bajo su apariencia descuidada y su comportamiento excéntrico, habitaba un espía del imperio. "Esta teoría no está constatada, pero no es descabellada", opina Riera. Además es algo que ocurrió con otros diplomáticos de la época, como el cónsul británico en Mallorca. Eso explicaría, entre otras cosas, los viajes del archiduque a lugares estratégicos del Mediterráneo, además de las propias Baleares, y sus frecuentes visitas a la corte de Viena. "Además, todos los hermanos de Luis Salvador eran militares o burócratas. Él también cobraba de Viena, así que algún servicio tendría que prestar".

En esta confesión imaginaria, Luis Salvador habla también de sus trágicas relaciones amorosas, revela su bisexualidad e insinúa el motivo que le impidió tener descendencia. Su heredero universal fue su secretario personal y hombre de confianza, Antonio Vives.

Pregunta.- ¿Cómo empezó su relación con la figura de Luis Salvador de Austria?
Relación.- Desde niña he veraneado en tierras que fueron del archiduque. Nuestra casa familiar de Deià incluso tiene algunos elementos que proceden de su yate Nixe. Para mí era una figura familiar, además justo al lado de la casa, en la finca de Son Marroig, vivía la viuda del secretario del archiduque y a veces por las tardes íbamos a verla y nos contaba cosas relacionadas con sus viajes que me parecían fascinantes.

P.- ¿Cómo fue la relación del archiduque con Mallorca?
R.- Muy intensa. Llegó primero de manera casual, porque pensaba ir a Dalmacia, pero allí había una epidemia de peste y decidió ir a las Baleares. Tenga en cuenta que él era hijo de una nieta de Carlos IV, por tanto su madre podía haberle hablado de España y de sus antepasados. Él llegó a las Baleares porque quería hacer un pequeño libro sobre escarabajos y le habían dicho que en
Luis Salvador estableció un pequeño reino en Mallorca. Siempre volvió, aunque su lugar natural era el mar"

Ibiza había una especie autóctona. De allí pasó a Mallorca y le fascinó la belleza de la isla, que entonces era virgen (aún faltaba mucho para los desastres urbanísticos). No volvió hasta después de la Gloriosa del 68, por recomendación del emperador. Cuando la cosa se calmó, volvió y empezó a comprar tierras en Mallorca. Primero compró Miramar, donde estaba el colegio de lenguas orientales que fundó Ramón Llull. Después una parte de la costa norte entre Valldemosa y Deià, y establece allí un pequeño reino al que siempre volvía, aunque su lugar natural era el mar. Dio mucho trabajo a las familias campesinas, que lo pasaban muy mal en aquella época, abrió senderos y miradores para que la gente pudiera contemplar la maravillosa belleza del paisaje.

P.- ¿Qué recuerdo se tiene de él en la isla?
R.- Se le tiene mucho aprecio, la gente de hoy en día le sigue recordando, hay colegios y plazas con su nombre. Es una figura mítica, querida casi como un tótem. Carlos Martel, el espeleólogo que descubrió el lago que lleva su nombre en las Cuevas del Drac gracias a la financiación del archiduque, lo llegó a calificar como "soberano moral de Mallorca". Aportó mucho a la isla como científico y mecenas, aunque lo de soberano moral es más cuestionable porque parece ser que la moralidad del archiduque no se avenía con la de la época.

P.- ¿En qué hechos se ha basado para reconstruir la personalidad del archiduque?
R.- En la memoria oral de Valldemosa y en las cartas que aparecen en biografías anteriores. En este sentido la de Juan March es muy importante, porque aporta datos minuciosos de todo lo que hacía el archiduque y ofrece dibujos que no dicen mucho acerca de su moralidad. Eso ahora tendría poca importancia, pero el siglo XIX era una época muy distinta y Mallorca era una isla muy cerrada.

P.- El de Luis Salvador de Austria no es el único caso que conocemos de un miembro destacado de la realeza que muestra una conducta extravagante y fuera de la norma. ¿Es un fenómeno más común de lo que creemos?
R.- No, esto se daba en contadas excepciones. Él fue muy libre porque tuvo la posibilidad de serlo, había gente que simplemente era pobre y no podía tener ese estilo de vida. Aunque Rubén Darío opinaba que frente a los príncipes rusos que vivían en París bebiendo champán y acostándose con bailarinas, el archiduque trabajaba intensamente. Escribió 60 obras, aunque tuvo muchos colaboradores. Su famosa obra Las Baleares descritas por la palabra y la imagen aún no ha sido superada en muchos aspectos.

P.- En el libro también habla de cómo se podría haber evitado la caída del Imperio Austro-Húngaro, la guerra y el desmembramiento de Europa si se hubiera apostado por la visión federalista del imperio que proponía Rodolfo.
R.- El imperio era un gigante con piel de barro. Tenía unas dimensiones brutales y estaba fuertemente centralizado. El emperador tenía un poder divino, algo que

El archiduque era pacifista, un ciudadano del mundo. Tenía una visión similar a la de Stefan Zweig"

hoy nos parece disparatado. Eso no podía continuar, si no hubiese ocurrido lo de Sarajevo la situación habría estallado igualmente por otro lado. El archiduque Luis Salvador era pacifista y pensaba en una Europa sin fronteras, hablaba 12 idiomas y se consideraba un ciudadano del mundo. Tenía una visión como la de Stefan Zweig en El mundo de ayer, donde habló de cómo la guerra exacerbó los nacionalismos. Con todo lo que está pasando en relación con la emigración y los populismos, el proyecto de una Europa unida se acerca a la misma decadencia que sufrió el Imperio austrohúngaro.

P.- ¿Cómo ve el futuro de la Unión Europea entonces?
R.- Como optimista bien informada, soy un poco pesimista. Los países del este tienen una visión del asunto de los refugiados que da vergüenza. Menos mal que el resultado de las elecciones en Holanda indica que no estamos en un momento tan horroroso como pensábamos, pero todo esto de aumentar las fronteras, el Brexit... me parece horrible.

P.- ¿Cuál es su visión del papel de la realeza hoy?
R.- Los países más avanzados de Europa tienen monarquía. Si es útil no tiene por qué ser mala. Las conquistas republicanas de la libertad, la igualdad y la fraternidad han sido importantísimas, pero Felipe VI nos representa muchísimo mejor que cualquier presidente de la república que pudiéramos escoger. En ese sentido sí soy monárquica.

P.- Ya lleva varios años en la Real Academia Española. ¿Cómo es su trabajo allí?
R.- Para un escritor trabajar con las palabras es maravilloso. Ayer por ejemplo mi comisión estuvo estudiando varias propuestas de personas que proponen cambios o adiciones al diccionario. Estuvimos discutiendo sobre varios tecnicismos, como webinar y selfie. En el primer caso dejamos la palabra aparcada y en el segundo creemos que la palabra tendrá un recorrido muy corto porque seguro que se inventa algo diferente que la sustituirá.

P.- Usted es una de las 11 mujeres que han formado parte de la Academia en sus tres siglos de historia. ¿Qué opina del supuesto machismo de la institución?
R.- Que acusen también a las empresas del Ibex, a ver cuántas mujeres tienen en sus consejos. La Academia no es más que un reflejo de la sociedad. Yo soy catedrática de universidad, ¿sabe cuántas somos? El 14 %. Y si no me equivoco, no hay ni una sola catedrática de ginecología en toda España, lo cual no deja de ser bastante curioso. Aún falta mucho hasta llegar a la paridad. De todas formas, la RAE es la academia con más mujeres, porque la de San Fernando, que incluye música, cine y artes plásticas solo tiene cuatro, dos de ellas nombradas este año.

P.- También es presidenta de CEDRO, la entidad de gestión de derechos de autor del mundo del libro. ¿Por qué lucha hoy la organización?
R.- Estamos dando la batalla por la jubilación de los autores, por la reimplantación definitiva del canon por copia privada, que espero que se resuelva finalmente este mismo mes, y contra la piratería, que nos está haciendo mucho daño y en este sentido quisiéramos que el gobierno se implicara más.

@FDQuijano