Isaac Rosa

Isaac Rosa es uno de los doce narradores menores de 40 que El Cultural ha elegido.

No te quedes ahí. Vamos, entra, ya estamos todos. Tras la cortina, la puerta: está abierta, solo tienes que empujarla, mientras en tu espalda pesa la tela que se cierra sobre ti dejando atrás la escasa luz del pasillo. La puerta cede sin esfuerzo, y al avanzar un par de pasos sientes que la oscuridad se ha solidificado en tu cara, áspera, pero no: es el segundo cortinaje, que pende de una barra en semicírculo para no entorpecer el recorrido de la puerta. Parece una exageración, dos cortinas, pero solo así estamos seguros de que no se filtra ni una aguja de claridad cada vez que alguien entra o sale de la habitación oscura. Es un paño corrido, deja de manotear para abrirte paso: solo puedes franquearlo por los laterales, a la manera en que accedes a un templo. Una vez dentro buscas referencia en la pared más próxima: apoyas la mano, la superficie mullida cede ligeramente a tus dedos. Desde ahí puedes continuar por el perímetro, sin soltar el tabique; o dar unos pasos hacia el centro de la estancia, con las manos adelantadas. No hay riesgo de chocar con ningún mueble, ya lo sabes, todo el mobiliario se limita a tres colchones alineados en la pared del fondo y un par de sofás en los laterales. La precaución de adelantar las manos es por los ocupantes de la habitación oscura, para no chocar. Aunque nunca hemos sabido al entrar cuántos estaríamos ya dentro, si había alguien en un rincón o eras el primero en llegar, hoy sí estamos todos. Solo faltabas tú y ya has llegado.



Isaac Rosa, páginas como espadas

"Pocos escritores -escribe Ricardo Senabre para subrayar su apuesta por este autor- se hallan tan capacitados como Isaac Rosa para escribir bien y plantear con originalidad una novela en la que se reescribe y corrige a sí mismo, como en la titulada ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!"

De Isaac Rosa (Sevilla, 1974), que ha vivido en Extremadura y ahora en Madrid, puede decirse que ha seguido una vía inédita entre los autores de su generación, la del mundo de la responsabilidad y del trabajo, la de la novela en marcha también, con libros tan destacados como La malamemoria (1999), El vano ayer, que obtuvo en 2005 el premio Rómulo Gallegos en competencia con Almudena Grandes, Andrés Trapiello o Juan Bonilla, ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!(2007) o El país del miedo (2008), premio Fundación J. M. Lara. Su última novela es La mano invisible (2011).

Rosa ha confesado que "para mi la literatura es conocimiento y es intervención. Es necesario que se escriba sobre lo que está ocurriendo". También insiste en el sentido de la responsabilidad civil del escritor no sólo como creador sino como ciudadano, un compromiso que tiene mucho de política y ética. Rosa publica novela nueva en septiembre: se titula La habitación oscura, "y es una mirada generacional (de mi generación, claro, los nacidos en los 70) al tiempo terrible que estamos viviendo".