Sin dragones ni épicas batallas, así es El caballero de los Siete Reinos, nueva precuela de Juego de Tronos que llega este lunes a HBO Max.
Ambientada unas décadas después de La casa del dragón, cuya tercera temporada se estrenará este verano, y alrededor de un siglo antes de Juego de Tronos, la ficción creada por Ira Parker y el propio George R. R. Martin adapta la novela corta El caballero errante.
Protagonizada por el aspirante a caballero Ser Duncan (Peter Claffey) y Egg, su pequeño escudero interpretado por el actor de 11 años Dexter Sol Ansell, la serie presenta una suerte de Don Quijote y Sancho Panza que recorren los Siete Reinos en busca de encargos y aventuras que ponen a prueba su sentido del honor.
Es una puerta de entrada más amable al universo del escritor estadounidense, que mantiene la crudeza de Poniente pero apuesta por un relato más luminoso, centrado en el honor y la amistad.
"Un tono que nada tiene que ver con la grandilocuencia de la serie matriz ni de su precuela", señala Enric Albero, crítico de series de El Cultural.
No hace falta recordar árboles genealógicos interminables para seguir la historia, pero los fans encontrarán guiños a la mitología que ya conocen.
La serie se sitúa unas décadas después de la Danza de los Dragones y antes de la caída de los Targaryen, en ese periodo en que la dinastía sigue en el trono pero ya no tiene dragones y ha perdido parte de su aura casi sagrada.
Egg no es un escudero cualquiera, sino el futuro rey Aegon V Targaryen, abuelo de Aerys II (el Rey Loco) y bisabuelo de Daenerys y Rhaegar, lo que enlaza directamente con Juego de Tronos y La casa del dragón.
Por su parte, el propio Dunk está conectado con el futuro de Poniente: en los libros se sugiere que es antepasado de Brienne de Tarth, algo que añade un guiño extra para quien conozca bien la mitología.
"Los que esperen una serie en la línea de Juego de tronos, mejor que se queden con La casa del dragón: esto es otra cosa bastante distinta", advierte Albero.
'El caballero de los Siete Reinos':
Más allá del guion, la serie apuesta por una puesta en escena más contenida, con torneos, posadas y caminos polvorientos en lugar de grandes batallas y dragones sobrevolando por Poniente.
La fotografía y el diseño de producción mantienen el sello reconocible de HBO, pero al servicio de una historia de aventura medieval clásica.
"La química entre Claffey y Ansell, que hace que por momentos nos encontremos ante una buddy movie con niño, funciona a las mil maravillas y el director Owen Harris sabe combinar el humor bruto con la espectacularidad de los duelos", asegura Albero.
El estreno de esta nueva serie llega justo cuando la relación entre Martin y el responsable de La casa del dragón, Ryan Condal, pasa por su peor momento.
George R. R. Martin reconoció en una entrevista con el Hollywood Reporter que su relación con Condal se ha deteriorado hasta ser “pésima”, sobre todo a raíz de la segunda temporada, cuando dejó de sentirse escuchado en sus notas sobre los guiones y los cambios en personajes y tramas respecto a Fire & Blood.
Según explicó el escritor, al principio trabajaban como compañeros, pero con el tiempo sus sugerencias dejaron de incorporarse y HBO terminó pidiéndole que entregara sus comentarios por otra vía, lo que tensó aún más la situación.
Condal, por su parte, defendió en una entrevista con Entertainment Weekly que hizo todo lo posible por implicar a Martin en el proceso, aunque sostuvo que el escritor no aceptaba ciertas limitaciones prácticas de la adaptación.
