Sala Azcona de Cineteca Madrid

Desde que el 30 de septiembre venció el contrato de cinco años que el Ayuntamiento de Madrid había alcanzado con Mikel Olaciregui para la dirección de Cineteca de Matadero, se abrió la incógnita de qué iba a ocurrir con una de las salas de la ciudad que en los últimos años se ha convertido en referente del cine documental. ¿Cambiaría la programación? ¿Qué ocurriría con el festival Documenta Madrid? José de Haro, jefe de Gabinete de Celia Mayer, la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, ha despejado hoy las incógnitas en rueda de prensa. Aunque al mismo tiempo, con la presentación de Lola Salvador al frente de un ambicioso plan de expansión (todavía por diseñar), haya sembrado otros muchos misterios.



Por lo pronto, la programación de Cineteca no se verá alterada y Mikel Olaciregui y su equipo, en palabras de Haro, "podrán dedicarle más tiempo a la organización de Documenta Madrid, que será el buque insignia y verá incrementado su presupuesto en un 30%, hasta casi los 300.000 euros". Será por tanto una de las patas principales del nuevo impulso que se le quiere dar al cine en la capital, y que responde a un plan de actuación con cuatro ejes prioritarios: el apoyo a los festivales de cine en la ciudad, la potenciación de espacios y circuitos públicos de exhibición ("queremos que el cine se vea en los barrios en las mejores condiciones posibles", sostuvo Haro), el fomento de la producción local, la promoción de rodajes y la proyección de la imagen de Madrid en el cine. "Nuestra intención es convertir Madrid en un verdadero plató de cine y televisión, sobre todo desde la desaparición de Madrid Film Comission, pues aquí se rueda, no siempre en las mejores condiciones, más de la mitad de la producción cinematográfica española".



Para todo ello, Lola Salvador (Barcelona, 1938), que fue galardonada en 2013 con el Premio Nacional de Cinematografía y que estará al frente del plan de expansión y centralización de Cineteca, contará con un presupuesto de 1.200.000€ en 2017. "Esto es como una superproducción -dijo la directora de La niebla en las palmeras (2006)-. En mi contrato se me asignan como veinte funciones, pero yo quiero destacar que mi función primordial es conseguir que se respete a los creadores del cine". Anunció asimismo que trabajará codo con codo con el documentalista Javier Corcuera, "que conoce perfectamente el sector, además de haber hecho películas tan maravillosas como La espalda del mundo".



Insistió la nueva directora de Cineteca Madrid, quien mostró un palillo a la prensa congregada "porque Berlanga siempre llevaba uno en el bolsillo" y también un reposalibros [sic] que le había regalado Rafael Azcona, en que "todavía tienen que concretarse muchas líneas de actuación y cohesionarlas con los sistemas de la administración, y eso llevará meses, pero por lo pronto vamos a poner en marcha una red de festivales existentes en Madrid, que son muchos, con la intención de que abran su programación al cine para los colegios, pues es necesario civilizar a los espectadores". Con el destino de mayores recursos y la estrategia de centralización en Cineteca, la voluntad del Ayuntamiento por darle mayor peso y protagonismo al cine en la vida cultural de Madrid parece una evidencia. A partir de ahora queda por comprobar la dirección que tomará este nuevo impulso. Todas las incógnitas están por resolver.



@carlosreviriego