El enfermero Luis Encinas, con traje de protección, en Guinea.

La expansión del Coronavirus Saudí (MERS-CoV), los estragos del Ébola en África, el retorno del virus de la Polio y la Peste Porcina, y los mosquitos transgénicos contra el Dengue son algunas de las recientes noticias epidemiológicas que preocupan al mundo científico. El profesor e investigador José Antonio López Guerrero analiza algunos de los trabajos publicados sobre su naturaleza y las formas de combatirlos.

Dijeron que estábamos ante una nueva pandemia de dimensiones dramáticas. Nos empezaron a preparar para lo peor. Sin embargo, el coronavirus causante del Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS) cayó en el olvido social tras su fugaz aparición, en 2002-03, en una veintena de países infectando a cerca de 10.000 personas.



Sin embargo, si algo saben hacer los virus es evolucionar, adaptarse, reaparecer y expandirse a nuevos territorios; esto es, emerger o reemerger, creando nuevas emergencias -si me permiten el juego de términos- y alarmas de los centros de vigilancia epidemiológica. ¿Las causas? Guerras, emigración, turismo, transporte, invasión de nuevos territorios, modificación de ecosistemas y, cada vez más evidente, el cambio climático.



MERS-COV



Comenzaremos analizando el coronavirus SARS-CoV ya desaparecido. No obstante, variantes víricas de este mismo género, los betacoronavirus, están siendo caracterizados desde la aparición del SARS. En 2012, un nuevo coronavirus humano, asociado a un cuadro respiratorio grave, emergió en Arabia Saudí diseminándose rápidamente a más de 10 países de Oriente Medio, el norte de África, Europa y, desde hace unas semanas, EE.UU.



El nuevo agente infeccioso fue bautizado como coronavirus del Síndrome Respiratorio del Oriente Medio (MERS-CoV) por el Comité Internacional de Taxonomía de los Virus. Ganado ovino y camellos podrían actuar como hospedadores intermedios del MERS-CoV entre el murciélago -reservorio de virus muy socorrido- y el hombre. La transmisión entre humanos parece reducida centrándose principalmente en personas inmunosuprimidas. Con el último caso detectado en Florida, se han confirmado, hasta el momento de escribir estas líneas, 401 casos en 12 países con más de un 20% de muertes. Y mientras tanto, las investigaciones en torno a posibles terapias no cesan. En este sentido, un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud de EE.UU. acaba de publicar en Journal of Virology la obtención de tres anticuerpos monoclonales capaces de unirse al MERS-CoV. Al menos uno de ellos (m336) muestra alto poder neutralizante.



Ébola



Abandonamos a la familia Coronaviridae para centrarnos en otra -también con RNA como genoma- de alto potencial destructor: la familia Filoviridae y su buque insignia, el virus del Ébola. Según publica New England Journal of Medicine, la reciente emergencia del ebolavirus del tipo Zaire en el Oeste de África ha sido toda una sorpresa en una región comunmente relacionada con el virus de la fiebre de Lassa, otro tipo de fiebre hemorrágica causada por un arenavirus. No obstante, la región ya había sufrido el castigo de los ebolavirus con la infección, no mortal, de un investigador, a mediados de los 90, quien adquirió el denominado ebolavirus Taï Forest al practicarle una necropsia a un chimpancé infectado. Dos décadas más tarde, el pasado 23 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó de un nuevo brote de la enfermedad asociada al Ébola (EVE) al este de Guinea, brote que rápidamente se expandió hasta la vecina Liberia. La aparición de casos en las capitales de ambos países, Conakry y Monrovia, respectivamente, suponen, según acaba de publicar The Journal of General Virology, las primeras transmisiones recientes de EVE en entornos urbanos.



Según la OMS, el 20 de abril de este año había 242 casos "sospechosos" de EVE documentados con un total de 147 muertes en Guinea y Liberia; pocos casos si tenemos en cuenta que Ébola Zaire puede llegar a originar hasta un 90% de mortalidad. El origen de este brote parece ser zoonótico, es decir, por transmisión de animales a humanos. Al igual que lo visto en MERS-CoV, el murciélago frutícola juega un papel importante como reservorio. Tampoco existe actualmente tratamiento ni vacuna y solo se pueden tomar medidas de soporte vital y prevención. Además de Guinea y Liberia, otros países bajo sospecha de casos por filovirus son Sierra Leona, Ghana y Mali. Estamos, según la OMS, ante uno de los brotes más peligrosos de Ébola.



Poliovirus



Dejamos en África al Ébola para volver a un viejo conocido mundial que ya creíamos virtualmente enterrado y olvidado: el virus de la polio. Las vacunas de Salk, primero, y Sabin, a partir de los 60, fueron claves para la desaparición de este virus que, como enterovirus, lo "ingerimos" a partir de contaminaciones oro-fecales (aunque suene escatológico). Por desgracia, en algunos casos el virus alcanzaba las astas anteriores de la médula espinal para provocar una infección secundaria neuronal que podía acabar en atrofia y parálisis de extremidades o, en casos extremos, parálisis total, condenando al paciente a vivir dentro de un respirador mecánico conocido como "pulmón de acero". A comienzos del nuevo milenio, únicamente tres países -tras la ausencia de nuevos casos en la India- seguían actuando como reservorios del virus: Afganistán, Pakistán y Nigeria. Sin embargo, las guerras -como la de Siria- y los motivos expuestos han hecho que el virus se haya extendido a 10 países. Desde el Centro Europeo para la Previsión y Control de Enfermedades se informa de la posibilidad real de que el poliovirus reemerja en la Unión Europea. No obstante, uno de sus miembros -y de la Junta directiva de la Sociedad Española de Virología (SEV)-, Juan García Costa, encuentra remota dicha posibilidad debido a la cobertura de vacunas que existe en el continente.



Peste porcina africana



Fue el terror de las exportaciones porcinas españolas durante más de tres décadas hasta que, finalmente, en los 90 se dio por erradicado en nuestro país. Tal y como se describe en un número especial de Virus Research publicado por el investigador del Centro Nacional de Biotecnología Luis Enjuanes y Covadonga Alonso, vocal de la SEV, el virus de la Peste Porcina Africana, VPPA, causa una enfermedad hemorrágica letal para el cerdo doméstico que ocasiona enormes pérdidas económicas en los países afectados. Ahora, un brote epidémico originado en varios países del Cáucaso y la federación rusa nos devuelve viejos fantasmas.



Mosquitos contra el dengue



No quisiera terminar este "paseo epidemiológico" sin mencionar un agente infeccioso, el virus del dengue, presente en una franja terrestre con más de un tercio de la población mundial y que ahora amenaza nuevas latitudes. Un proyecto rompedor llevado a cabo en Brasil parece estar dando buenos resultados liberando mosquitos genéticamente modificados incapaces de producir progenie viable. El mosquito puede procrear, compitiendo con el mosquito normal en igualdad de oportunidades, pero su descendencia no llega a la fase adulta. Los autores aseguran que no se persigue la erradicación del mosquito sino de la enfermedad que transmiten.