Alejandro Leonhardt. Posibilidad por negación
Galería L21. Dr. Fourquet, 1. Madrid. Hasta el 7 de noviembre. De 3.000 a 3.500 euros.
Incomodidad etílica, 2015
"La mayor virtud que tengo es mi capacidad para contradecirme". La frase encabeza el statement de Alejandro Leonhardt (Puerto Varas, Chile, 1985) desde su página web, con un Smile borroso de fondo. Parece la coartada perfecta. Las obras de este joven artista producen ese mismo efecto: una mueca simpática y tensa sobre algo que no acaba de calzar del todo. Nos asaltan dudas y es lo que pretende. Véase su escueta instalación titulada Incomodidad elíptica, un tubo curvado, metálico, que en algún momento fue el soporte de una antena. Por uno de los extremos, se apoya de manera algo inestable en el suelo de la galería L21; por el otro, sujeta a presión una lata de cerveza aplastada contra una de las paredes. No hay nada más, salvo una saturación de vacío en este espacio pintado totalmente de blanco. La exposición propone un periplo hacia la indefinición más absoluta y felizmente absurda, donde lo posible planta cara a lo convencional. Déjense seducir por el contrasentido, por la Posibilidad por negación. Leonhardt lo pone en práctica con acierto, aunque no haga más que reafirmarse como uno de los futuribles del arte latinoamericano. Así ha llegado a la residencia Flora Ars+Natura en Bogotá, que lleva José Roca este inicio de curso artístico.Marc Larré. Sincronías
R. O. Proyectos. Huertas, 61. Madrid. Hasta el 25 de enero.Frames del vídeo Sincronías, de Marc Larré
Black on
Cruce. Dr. Fourquet, 5. Madrid. Hasta el 14 de noviembre.La obra de Elisa Pardo en Cruce
Encontramos más objetos enigmáticos en el espacio de Cruce. Reunidos bajo el título Black on, responden a las obras de Ciprián Burete, María Chaves, Víctor Gutiérrez, Jan Matthews y Elisa Pardo, todos artistas muy jóvenes. El proyecto global gira en torno a dos puntos: la invasión de lo sonoro en el espacio y los contra-ritmos o interrupciones de objetos encontrados. Me quedo con la propuesta de Elisa Pardo (Madrid, 1988) que tira también de metalenguaje para generar una ficción con fuertes anclajes con la realidad. También ella le da una vuelta de tuerca a lo cotidiano para tratar de mostrar una visión diferente y extraña de nuestro día a día. Situaciones reales de consecuencias imaginarias.@bea_espejo