En la sala Goya, rodeados de obras del artista zaragozano, con los cuadernos y las grabadoras apoyados sobre la antigua mesa de la comisión ejecutiva del banco, un lugar reservado para los momentos importantes, como se ha encargado de explicar Juan Manuel Cendoya -vicepresidente Santander España y director general de Comunicación de la entidad- se ha presentado una alianza sin precedentes: el Banco Santander ha alcanzado un acuerdo con la familia Zambrano para la gestión de la Colección Gelman a largo plazo, durante el cual la colección pasará a denominarse Colección Gelman Santander.
Los Zambrano son una influyente saga de empresarios mexicanos (fundadores, entre otras cosas, de Cemex), propietarios de este conjunto de piezas desde 2023. Pero la colección Gelman se remonta mucho más atrás en el tiempo.
Iniciada por el matrimonio formado por Jacques y Natasha Gelman en 1943 con el encargo a Diego Rivera del cuadro que ilustra esta noticia, desde el principio se centró en la pintura moderna y contemporánea mexicana. Formado en Europa, él había llegado a México en 1938, donde se instaló definitivamente tras su boda con Natasha, en 1941. Reconocido impulsor de la industria cinematográfica del país, lanzó la carrera artística de Cantiflas y juntos desarrollaron un capítulo imprescindible de la historia del cine mexicano.
Amantes del arte, su colección llegó a tener 3 frentes bien diferenciados: un destacado conjunto de arte europeo, con obras de Renoir, Matisse, Kandinski, Modigliani, Picasso y Miró, entre otros, que fue donado al MoMA de Nueva York en 1998, tras la muerte de Natasha; un importante grupo de escultura precolombina; y la colección de arte moderno mexicano que es la que hoy nos concierne.
Tras el fallecimiento de Jacques Gelman en 1986, Natasha siguió ampliando la colección asesorada por el comisario norteamericano Robert R. Littman, a quien nombró albacea y heredero de la misma en su testamento y quien, tras la muerte de esta creó la Fundación Vergel para administrar la colección a partir de 1999 y siguió incorporando a la misma nuevas obras de arte moderno y contemporáneo mexicano. En 2023, la familia Zambrano llega a un acuerdo con la Fundación Vergel para adquirir la Colección Gelman.
Frida Kahlo: 'Diego en mi pensamiento', 1943. Foto: Banco Santander
Con más de 300 piezas, el acuerdo firmado con el Banco Santander afecta a un total de 160 que serán las que formen parte a partir de ahora de la Colección Gelman Santander. Destacan en el conjunto 18 obras de Frida Kahlo (con autorretratos icónicos como Diego en mi pensamiento, Autorretrato con collar y Autorretrato con monos), además de trabajos clave de Diego Rivera (10), Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, María Izquierdo, Francisco Toledo y David Alfaro Siqueiros, entre otros.
Incluye también una importante selección de fotografía mexicana de autores como Guillermo Kahlo, Graciela Iturbide, Gabriel Figueroa, Tina Modotti y Manuel y Lola Álvarez Bravo. "Una colección dentro de la colección", como ha explicado Daniel Vega, nuevo director de Faro Santander, que ha tenido mucho que ver en toda esta operación.
Francisco Toledo: 'Perro con escoba', 1972. Foto: Banco Santander
Y es que será allí, en el nuevo espacio de la capital cántabra, donde se celebre la puesta de largo española de la recién creada Colección Gelman Santander. La previsión es que se inaugure el próximo mes de junio y que una selección de las 160 piezas que llegarán de México en los próximos meses dialoguen con parte de la Colección Santander (hoy en la sede de Boadilla del Monte), creando sinergias y enriqueciendo las miradas.
"Gestionar es conservar, difundir y visibilizar la Colección Gelman", ha afirmado Borja Baselga, director de la Fundación Banco Santander para explicar el histórico acuerdo. Se trata de un depósito a largo plazo renovable que cuenta con el apoyo de la Secretaría de Cultura de México y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), imprescindible ya que varias de las obras están protegidas por la ley mexicana y deben regresar cada dos años a su país de origen para analizar su situación. Vega ya ha explicado que hay excepciones y que se está trabajando en un acuerdo que amplíe estos plazos.
Ya hay comisarios y directores de museo que han mostrado su interés por ver las piezas. Y es que, como ha dicho Baselga, poder "inaugurar el Faro Santander con una colección como esta convertirá el evento en una ocasión de primer orden". En junio lo veremos.
