Cornelia Parker. Foto: Pablo Gómez-Ogando. Cortesía Ivorypress

La artista británica expone Verso en la galería Ivorypress, una exposición en la que muestra el reverso de diferentes cartas a las que fueron cosidas botones de manera manual. El objetivo de esta exposición es mostrar el lado inconsciente de las cosas.

Durante mucho tiempo ha estado interesada en el reverso de las cosas. La parte de atrás de un frente formal y bien configurado. Esa parte de atrás que muestra cómo ha sido realizado el proyecto, los fallos, el patrón de quien lo hace. Ya sea de una pintura, de una escultura, de una tela cosida. Ya en 1998 pidió al departamento de conservación de la Tate que le prestara el forro de los lienzos de pinturas que los conservadores habían retirado en los años 50 y 60 por su deterioro (los artistas lo utilizaban para preservar la calidad de la pintura del lienzo y mantener la pintura plana). Cómo el tiempo, la luz y la suciedad habían deteriorado esos materiales que habían servido de soporte para pinturas de artistas como Turner era lo que interesaba a Cornelia Parker (Cheshire, 1956). "Todo tiene una historia detrás", señala la artista.



Ahora, pasados unos años de aquella Room for Margins, Parker expone Verso en la galería Ivorypress. Inspirada en una muestra de botones históricos en Manchester que habían sido cosidos a las cartas mucho tiempo atrás, la artista quiso mirar el otro lado. Y vio su futuro proyecto. Fotografió esa parte de atrás donde se muestran los patrones de quienes las cosieron. Algunos caóticos, otros metódicos. "Me gusta retratar los reversos porque a la gente no le importa cómo son si la parte frontal está bien. Así que lo fotografié y luego pensé que podría ser un catálogo de botones visto desde atrás". De este modo, un objeto ordinario se convierte en extraordinario, en mutante.



Pregunta.- Los reversos de los cartones en los que fueron cosidos los botones muestran patrones diferentes. Como si fueran mapas, objetos abstractos. ¿Nos dicen algo de los individuos que los cosieron?

Respuesta.- Todos son diferentes y fueron cosidos al cartón de diferentes maneras de modo que se puede observar la metodología que usaron. Es como un mapa del inconsciente, la parte inconsciente de lo mostrado. Me gusta como metáfora. Además, me gusta liberarlo de su significado. No es abstracción sino que tomo la representación para identificar otra dimensión que es más interesante que la propia coreografía porque es completamente inconsciente. Esos trazos están ahí porque tienen que dar forma a otra cosa mucho más formal que se ve de frente. Esto es lo inconsciente del formalismo.



Dos obras que forman parte de la exposición Verso

P.- Una de las principales características de su trabajo es que ve los objetos ordinarios con ojos curiosos que le dan un nuevo y original significado.

R.- Me gusta trabajar con objetos encontrados, cosas reconocibles o muy familiares para todos pero me gusta mirarlos desde otro punto de vista para mostrar lo desconocido de ello. Es como el cliché, que es otro objeto encontrado. Por eso, me gusta lo formal y lo caótico. Me gustan los opuestos, las dos fuerzas. Utilizo esto en muchos de mis trabajos y, en ocasiones, incluso la destrucción, aunque no siempre. Me interesa la transformación de lo formal.



P.- ¿Cómo en Bullet Drawings?

R.- Me gusta el riesgo en mi trabajo. En Bullet Drawings fundí balas para convertirlas en alambre para luego enhebrarlas en papel libre de ácido. Y ese hilo está pegado al papel pero, una vez más, me gusta más el reverso porque la parte frontal es minimalista pero la parte de atrás puede ser una locura. Mi hermana también hizo las suyas y son muy diferentes a las mías. Es como llevar ropa bonita pero por dentro ser un desastre.



Cornelia Parker, de hecho, dice sentirse más identificada con su parte interior que con la exterior. Aunque su trabajo pueda parecer y calificarse como conceptual a ella no le gusta serlo en exceso. "Me gusta más mi parte inconsciente que la consciente, tanto solo le doy una estructura para que pueda salir", señala. Se mueve entre esos paralelos que forman el conjunto porque "la realidad es una mezcla de ambas cosas". Como una especie de veneno y antídoto que se pudo ver en el proyecto Dibujo de veneno y antídoto para la que dibujó "manchas con veneno de serpiente y al lado otras con antídoto para frenar el envenenamiento", recuerda.



Vista de la exposición. Foto: Pablo Gómez-Ogando

Por otro lado comenta que suele tener ideas paralelas acumuladas en la mente. Mucha veces, como en esta ocasión, maceran durante años en su mente y cuando llega el momento oportuno maridan en un proyecto. "Cuando están en una situación crítica es cuando cobran vida", bromea. De hecho, intenta no ir demasiado al estudio y pretende no trabajar para que la inspiración la pille en cualquier momento. "Es una combinación de muchas cosas pero la inspiración no me llega estando en el estudio, aunque a veces jugueteo allí".



P.- Un juego como el que se planteó para la muestra en la que celebraba el 800 aniversario de la Carta Magna británica para la que pidió la colaboración de 200 personas.

R.- En muchas cárceles británicas a los presos que llevan mucho tiempo allí les enseñan a bordar y les pagan con el ratio mínimo. Creo que es un buen modo de rehabilitación porque así ganan algo de dinero. Para el retrato de la Carta Magna contribuyeron algunos presos, barones, baronesas y gente importante del Reino Unido. Lo que hice fue coser en una tela de 40 metros la definición completa que hace de ella la Wikipedia. Edward Snowden bordó la palabra 'libertad', la palabra Wikipedia su creador, Jimmy Wales, etc. La pieza se convirtió en un trabajo comunal.



P.- Ya que menciona la Wikipedia, el uso de internet ha tomado el control de nuestras vidas. La tecnología es nuestro presente. ¿Cree que el futuro del arte va a estar contralado por ellas?

R.- Es difícil porque resulta atractivo. Wikipedia es algo instantáneo y me gusta porque es democrático. Ahí está el futuro, en algo democrático y colaborativo que tenga que ser revisado regularmente.



@scamarzana