Parece que ni ha perdido fuelle, ni ha sido engullida por formatos como la pintura, la gran seductora
del mercado del arte. La fotografía vive hoy un momento activo entre los artistas más jóvenes, que buscan
redefinir su papel frente al consumo masivo y tecnológico. Así lo celebra un año más el festival PHotoEspaña,
con más de 80 exposiciones y 300 artistas, que estos días pone sobre la mesa la vigencia de este medio
mirando a Latinoamérica. Para vislumbrar su futuro, ocho fotógrafos veteranos apuestan por ocho de los
nombres de la nueva generación que firmará la fotografía del mañana, que ya están aquí. Bienvenidos.
Marco Godoy
Elegido por Bleda y Rosa
Sin haber cumplido los 30 años, Marco Godoy (Madrid, 1986) tiene un currículum estelar. Licenciado en la Universidad Complutense de Madrid, amplió estudios en Chicago e hizo el máster de fotografía del Royal College de Londres, que acabó en 2014. Ya entonces, había destacado en
Injuve y
Circuitos, y en proyectos como
Manifiestos, de Ana G. Alarcón, o
Bosch Young Talent Show pensada por Fernando Sánchez Castillo para el Stedelijk Museum de Ámsterdam. Aunque no es éste su único vínculo con el artista. Con él ha coincidido hace unas semanas en
Do disturb!, en el Palais de Tokio, al tiempo que exponía en la
9ª Biennal Leandre Cristófol en La Panera de Lérida.
Sus obras, para las que usa indistintamente la fotografía, el vídeo o la escultura,
plantean reflexiones en torno al poder, cuestionando la legitimidad de aquellos que lo ostentan y abriendo el debate hacia cuestiones como la desobediencia o la recuperación de la memoria histórica.
De lo que no hemos hablado aún tituló la réplica de una de las paredes de San Felipe Neri de Barcelona, aún con marcas de los disparos de la Guerra Civil.
Laia Abril
Elegida por Joan Fontcuberta
Es una de las protagonistas de la exposición
Under 35, que estos días reúne en Ivorypress el trabajo de cinco jóvenes fotógrafos españoles. Allí Laia Abril (Barcelona, 1986) presenta
The Epilogue, donde documenta la realidad de Cammy Robinson, una enferma de bulimia, y que llevó al formato libro en 2014, por el que fue finalista del
Aperture-Paris Photo Award. Sigue la estela de otros de
sus trabajos, siempre centrados en historias íntimas que plantean realidades incómodas relacionadas con la feminidad y la sexualidad. Ahí están
Last Cabaret, sobre un club de sexo en Barcelona, que expuso en Getty Gallery de Londres, o el proyecto centrado en la joven comunidad lesbiana en Brooklyn que le llevó a ser finalista de una de las mejores becas que hay en Inglaterra para fotógrafos noveles, el
Ian Parry. Fue en 2010, cuando se incorporó a la agencia
Reportage by Getty como talento emergente y fue seleccionada en
Pla(t)forman Winterthur Photomuseum 2012 en Suiza. Su perfil internacional viene de lejos, desde su traslado a Nueva York tras licenciarse. Actualmente vive entre Treviso (Italia) y Barcelona.
Javier Ayuso
Elegido por Chema Madoz
Sus fotografías son un lenguaje imaginado de letras, de palabras y textos;
un carburador de poesía generadora de iconos cargados de gran potencial simbólico. Unas alteraciones que Javier Ayuso (Madrid, 1981) destila a partir de la memoria, la infancia y el humor, que siempre circulan en sus proyectos. Aplaudidos fueron en 2014 como parte de los
Descubrimientos PHotoEspaña. Hay veces que sus fotografías tienen como fondo espacios urbanos o domésticos, en los que
inserta mensajes codificados que no carecen de significado, pero que se convierten en una segunda dimensión de la obra al tener que descifrar el espectador los secretos que revelan. Otras, hace fotografías de ámbitos nocturnos en los que aparecen inquietantes mensajes expresados mediante una sola palabra acompañada de su tenue reflejo luminoso. Su último proyecto lleva por título
Talking Around, (Sucede que me canso de ser perro), y propone una reflexión acerca de nuestro carácter animal, la evolución como seres humanos y su sostenibilidad en relación al entorno.
Marc Roig
Elegido por Xavier Ribas
Es uno de los artistas que más interés y proyección internacional están despertando. Trabaja desde Barcelona y Ámsterdam, donde da clases en la Gerrit Rietveld Academie, en la que se formó como artista. El trabajo de Marc Roig Blesa (Madrid, 1981) está basado en la dislocación de la mirada.
A través de distintas estrategias, sus proyectos nos invitan a pensar las imágenes desde una posición activa y consciente. El más celebrado es Werker Magazine, una publicación sobre fotografía y trabajo iniciada en 2009 junto al diseñador gráfico Rogier Delfos, y que expuso en la madrileña García Galería hace dos años. El punto de partida es la fotografía obrera
amateur de los años 20. Lejos de una aproximación al trabajo de estos fotógrafos, Werker Magazine se interesa por sus metodologías basadas en la auto-representación, la auto-edición, la crítica de la imagen y los procesos pedagógicos colectivos. En 2014 expuso en el Stedelijk Museum (Ámsterdam), en The Showroom (Londres) y en Can Felipa (Barcelona).
Miguel Candela
Elegido por Montserrat Soto
La suya es una fotografía directa, sin limitaciones, que se mueve entre lo documental y el fotoperiodismo, aunque siempre bajo una visión antropológica centrada en el detalle que realza el aspecto humano en su diversidad.
Una mirada atrevida y fuerte. "Curiosa, impulsiva, impaciente y testaruda", dice él. Miguel Candela (Alicante, 1985) descubrió la fotografía en su época del instituto en Connecticut, Estados Unidos, y en su último año de carrera, a pesar de su juventud, consiguió el primer y tercer puesto en el concurso de fotografía
Boston Press Photography Association (BPPA) y llegó a ser finalista de concursos como el
Photographer's Forum magazine,
Sony World Photography Awards y
National Geographic 2008. Lo que ha llegado a partir de entonces sólo son éxitos, como el último, hace tres años, al ser permio al mejor talento del
Prix de la Photographie (Px3). Sus proyectos le han llevado a fotografiar países como Mali, Bangladesh o Filipinas, y actualmente tiene su residencia en Hong Kong. Es un valor en alza que todavía tiene que dar muchas alegrías a la fotografía española.
Joan Bennassar
Elegido por Jordi Colomer
Los trabajos de Joan Bennassar Cerdà (Palma de Mallorca, 1991) deben pensarse como investigaciones sobre pequeños hitos capaces de contener grandes relatos, siempre desde una reflexión sobre el espacio, el proceso y el método. Se expresa a través de la escultura, el dibujo y la fotografía, poniendo en tela de juicio los elementos dispuestos a través de una relación con lo que se convierte en real y lo que no. Porque
tras una investigación conceptual, lo que este joven artista trata de cuestionar son nuestros modos de habitar y entender el espacio. En 2013 expuso en Halfhouse, Barcelona, una de sus obras más celebradas,
Collapsed house, que definía como el plan de una evasión, un ensayo donde poder contar y pensar el mundo. En el Fabra i Coats de la ciudad condal acaba de presentar
Kusturicaland (a script for you), un proyecto que parte de un guión cinematográfico en el que el propio Kusturica, junto con otros personajes de su imaginario, discute la creación del filme y la problemática asociada a la construcción de su ciudad dentro de otra ciudad.
Sebastían Liste
Elegido por Isabel Muñoz
El extenso trabajo documental de Sebastián Liste (Alicante, 1985) se ha centrado siempre en la vida de las diversas comunidades de todo el mundo. Los suyos son
proyectos de comunicación visual, basados en su profundo conocimiento de las cuestiones sociales. No en vano, este fotógrafo que ha fijado su residencia en Brasil, estudió sociología y fotoperiodismo. En 2010 llegó su primer reconocimiento, la beca
Ian Parry por su proyecto
Urban Quilombo que retrata las condiciones de vida extrema de familias que convirtieron una fábrica de chocolate en su hogar, en Salvador de Bahía. En 2012, fue el ganador del
Premio Remi Award Ochlik en Perpiñán, fue elegido como uno de los 30 fotógrafos de PDN 30, y recibió una mención de honor en el
Olivier Rebbot Award. Su proyecto más reciente le ha llevado a trabajar en la Amazonia brasileña, por el que ha recibido la prestigiosa beca
Magnum Emergency Fund Grant.
Verónica Francés
Elegida por Mira Bernabeu
Mirada introspectiva y diálogo con el espectador. Son los dos puntos de interés de Verónica Francés (Valencia, 1983) a la hora de lanzar su proyecto, siempre bajo una
óptica multidisciplinar que expande la fotografía al vídeo, la performance y el dibujo. Estupendos fueron los que hizo para el festival Intramurs en Valencia, en 2014, bajo el título
No sólo miramos, un proyecto realizado durante el transcurso del festival que consistió en dibujar al público e ir colgando los dibujos mientras duró el proyecto de este en un muro habilitado para ello. En
Vídeo-llamada-acción (2011-2013), que vimos en la galería Espai Visor, presentó el resultado de 63 videollamadas realizadas por internet vía Skype y una retrasmisión en
streaming en directo. Sus últimos proyectos la han llevado a trabajar sobre la supervivencia artística y a estudiar formas alternativas de economía, protagonistas de
Acción de supervivencia 1. Los artistas también comen, una colectiva que podemos visitar en el Centro del Carmen de Valencia.