José Miguel García Cortés, nuevo director del IVAM. Foto: José Cuéllar

El "nuevo IVAM" que quiere poner en marcha José Miguel García Cortés "no será el hermano pequeño de nadie", sino una institución que asume que tamaño "medio" y su ubicación mediterránea para buscar "su sello propio". "No somos el Reina Sofia, no somos el Pompidou ni la Tate Modern; somos el IVAM y tenemos que buscar nuestra especificidad, lo que nos haga distintivos para que la gente venga porque tiene algo que sólo va a encontrar aquí".



Así lo ha asegurado en la primera rueda de prensa que ha ofrecido para exponer las líneas generales de su programa, que, de acuerdo a las bases del proceso de selección, desarrollará durante los próximos seis años. García Cortés ha incidido en que su deseo de que sea un proyecto "plural, de esperanza e integrador". Su proyecto de actuación plantea nuevos criterios de intervención, tanto en la organización de la colección como en toda la labor museística. Ha destacado tres líneas básicas de actuación.



El primer eje gira sobre la colección permanente del IVAM. J.M. Cortés quiere situar la colección "en el lugar que hasta ahora no ha tenido". Ha subrayado que los fondos del museo contienen piezas fundamentales a nivel internacional, desde las primeras vanguardias hasta los años 70 del siglo XX. Una colección inmejorable, que según el nuevo director, va a estar de manera permanentemente expuesta en las galerías 3 y 4 del museo.



El segundo eje se trata sobre el trabajo de investigación y la difusión del conocimiento. El nuevo director ha asegurado que pretende recuperar la idea de Instituto cultural convirtiendo el IVAM en un foro de discusión y crítica: "queremos un lugar en el que estén integrados todos los colectivos, desde el Consell Valencià de Cultura, universidades, etc." Ha dicho que "no es el proyecto de José Miguel Cortés, sino el proyecto del IVAM".



De este modo, el tercer eje se centrará en las exposiciones temporales. El nuevo proyecto apuesta por reducir el número de exposiciones, pero incidir en el rigor y el análisis. Según Cortés, no se trata de una carrera frenética para programar más muestras que nadie, "ni de salir en el libro Guiness de los récords", sino de programar exposiciones únicas, y proyectos concebidos teniendo en cuenta la personalidad propia del museo. "Vamos a sustituir ese proceso por uno de estudio y análisis, para que cada exposición sea única", ha aseverado García Cortés, que ha adelantado también su intención de apostar por un programa de actividades culturales, que recuperen el sentido de "instituto", con seminarios y talleres de todo tipo, en el que los creadores tengan un gran protagonismo.



En cuanto los fondos propios del IVAM, el director ha considerado que tienen una calidad "inmejorable" desde la abstracción geométrica hasta las nuevas maneras de entender la realidad, con el pop. "A partir de esta época, tenemos obras muy significativas pero como conjunto empezamos un poco a fallar", ha reconocido.



El director, aunque ha reiterado que el IVAM estará abierto a todas las instituciones y disciplinas "porque aquí no sobra nadie", ha dejado entrever su gusto por el diseño, las muestra temáticas pero también por "los grandes nombres" del arte. "No se trata de dar la vuelta a la tortilla, es que no me gustan las tortillas, sino los revueltos", ha dicho gráficamente.



También ha abogado porque el IVAM "explosione de cara al exterior" aumentando su presencia en redes sociales para darse a conocer. "Hay que abrir las puertas y las ventanas para que entre el aire fresco y tenemos una oportunidad de oro con la revolución tecnológica. No se trata de hacer populismo barato, sino de no perder el tren", ha sentenciado.



Pero al mismo tiempo, García Cortés apuesta por no perder de vista el contexto geográfico y cultural del museo, en Valencia y en el Mediterráneo, y ha instado a aprovecharlo en lugar de ir a "Asia o a miles de kilómetros" donde "todo el mundo trabaja con artistas chinos y latinoamericanos porque está de moda. No me interesa el papanatismo cultural de que todo lo de fuera es mejor", ha apostillado.



Preguntado por cuándo se verá su mano en la programación, el director ha contestado que "ya se ha notado", en referencia a su nuevo equipo, donde hay cuatro personas (Joan Llinares, en Administración, Raquel Gutiérrez, responsable de Colección y Exposiciones; Álvaro de los Ángeles, al cargo de Actividades y Programas Culturales, y Ana Moure, en Comunicación y Redes Sociales) que sustituyen a cargos muy vinculados con la anterior directora del IVAM, Consuelo Císcar, con quien García Cortés ha dicho que no ha hablado últimamente.



Además, el director ha pedido "cien días de gracia" para trabajar "en silencio" y tener lista la programación aunque ha avanzado que ni las exposiciones ni las publicaciones tendrán las mismas características, ya que "se han acabado los cromos". Ha advertido asimismo de que "se van a respetar todas las exposiciones que estén firmadas y que no signifiquen un rompimiento total del presupuesto del IVAM", al tiempo que ha recalcado que no se aceptarán muestras basadas en el "això ho pague jo (eso lo pago yo), ni en el despilfarro".



En este sentido, ha recordado que ha encargado un informe sobre al situación económica que tiene el museo y ha instado a esperar sus resultados para conocer los datos. Finalmente, y respecto a los recursos económicos, ha señalado que reivindicará apoyo al Ministerio y a la Generalitat, pero también quiere desarrollar un "proyecto ilusionante" para atraer a grandes empresas y lograr la colaboración en todos los sentidos de la sociedad.