Gost, de Kader Attia, es una de las piezas que vende Saatchi
El mecenas del arte británico saca hoy a la venta obras de su colección sin precio de salida
Philippa Adams, directora de la Saatchi Gallery, declaró en tono épico: "Esta subasta brinda una oportunidad sin precedentes a museos, instituciones y coleccionistas al ofrecer estas obras sin estimaciones previas ni precios de reserva. Será la primera vez en la historia que creaciones de este nivel sean tan accesibles".
Como en todo lo que hace Saatchi, esta venta se ha planteado para maximizar el impacto mediático (la ha calificado de "histórica") y minimizar posibles riesgos de imagen. Aunque se está desprendiendo de obras adquiridas en los últimos veinte años, lo justifica por un motivo filantrópico: garantizar la entrada gratuita a sus exposiciones y financiar programas educativos. Así, esta subasta no puede tomarse como un test sobre la consistencia de sus artistas en el mercado. Por ejemplo, no ofrece más de una obra de cada artista para evitar desequilibrios en su mercado.
Communication, de Cang Xin
¿Pero por qué tienen ese poder de influencia en el mercado las cifras? Una de las razones es que, en la actualidad, algunos coleccionistas consideran que los datos objetivos, como los precios, son más fáciles de procesar y comprender que nociones subjetivas como la importancia simbólica y crítica de una obra (y esto puede aplicarse especialmente al tipo de arte que colecciona Saatchi, emergente y que aún debe superar el filtro del tiempo y el juicio de la historia del arte).
Saatchi emergió como coleccionista en los años 80, y entre 1986 y 1991 su estrategia promocional para hacer de su nombre una "marca" se basó en ir divulgando cada una de sus decisiones artísticas. Así podíamos saber al detalle qué artistas estaba comprando en ese momento, cuántas obras tenía de cada uno ellos sin olvidar sus agresivas peticiones de descuentos.
El mecenas anglo-iraquí ha creado escuela a la hora de promocionar sus apuestas personales. Su galería, a punto de cumplir tres décadas, ha albergado 10 de las 15 exposiciones más visitadas de Londres en los últimos cuatro años, y en ella dieron sus primeros pasos Jeff Koons, Bruce Nauman, Andreas Gursky, Sigmar Polke y Damien Hirst. Esta subasta, al margen de vincular inteligentemente su marca a la de Christie's, confirma que Saatchi compra y vende con la regularidad de un comerciante, pero no parece excesivamente preocupado por cuidar la carrera de sus artistas.
