Rehuye las cámaras y los micrófonos. Ryoji Ikeda (1966) quiere que concentremos el oído y la vista en su obra. El compositor de música electrónica y artista visual japonés ha diseñado para la Fundación Telefónica la instalación Data.Path. Con ella indaga una vez más en la interrelación del sonido, la luz, las matemáticas y la representación gráfica de los datos digitales.



"Para mí las matemáticas son tan bellas como un poema", asegura Ikeda fuera de cámara. "En la cultura occidental, las matemáticas fueron primero y a partir de Platón, la filosofía lo humanizó todo. Mi cultura es dos o tres veces más longeva y vemos las matemáticas como algo natural". En su trabajo, explica, no hay ningún mensaje predeterminado, sino una invitación a la inmersión sensorial. "Al igual que el olfato y el gusto están ligados, para mí también lo están la vista y el oído".



Los elementos con los que trabaja Ikeda -luz, sonido, datos- son intangibles. Con su trabajo, explica, los hace palpables. El nipón concibe sus piezas audiovisuales como una obra orquestal: "En vez de coordinar el violín, la viola, el chelo y los demás instrumentos, yo hago una 'partitura' con sonidos, puntos, líneas y datos. En la creación de mis piezas sigo un proceso lógico, pero el juicio del espectador es intuitivo. Yo pongo la mitad de la obra y él la completa con su experiencia."