Paula Badosa celebra su triunfo en el Nordea Open de tenis.
El 'método Murray' devuelve a Paula Badosa a la élite del tenis: dos finales en un mes y un título tras 2 años en blanco
La tenista española ha conseguido enlazar los mejores resultados desde que superó sus molestias físicas.
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Hace apenas unos meses, Paula Badosa parecía condenada a vivir lejos de la élite del tenis mundial. Las lesiones habían frenado en seco una carrera que llegó a situarla como número dos del mundo y la falta de continuidad impedía que recuperara su mejor versión.
Sin embargo, el panorama cambió en cuestión de semanas. La española volvió a competir con confianza, recuperó sensaciones y enlazó los mejores resultados desde su regreso.
La final del Iași Open, el título conquistado en el Nordea Open y la victoria frente a Coco Gauff en el Grass Court Championships de Berlín no fueron hechos aislados. Detrás de esos resultados había un plan muy concreto.
Una estrategia que cada vez utilizan más tenistas cuando necesitan reconstruir su carrera y que muchos conocen de forma informal como el 'método Murray'.
El calendario que cambió su temporada
Durante buena parte de su carrera, Badosa diseñó su calendario alrededor de los torneos más importantes del circuito.
Tras superar sus problemas físicos, el objetivo cambió. Ya no se trataba de medirse cuanto antes a las mejores, sino de volver a competir con continuidad y recuperar el hábito de ganar partidos.
La catalana apostó por un calendario distinto. En lugar de centrarse únicamente en las grandes citas, eligió torneos donde pudiera acumular encuentros y volver a coger ritmo.
Después de tantos meses sin continuidad, sumar victorias era mucho más importante que el prestigio de un determinado torneo.
Paula Badosa, frustrada durante un partido del Mutua Madrid Open.
La apuesta dio resultado casi de inmediato. En Berlín consiguió una de las victorias más importantes de la temporada al derrotar a Coco Gauff. Más allá del triunfo, el partido confirmó que seguía teniendo nivel para competir contra las mejores.
No era una rival cualquiera. La estadounidense ocupa el cuarto puesto del ranking WTA y forma parte del reducido grupo de favoritas en cada gran torneo.
Coco Gauff durante un partido de Wimbledon.
Aquel triunfo supuso un punto de inflexión. Badosa dejó atrás muchas de las dudas que había arrastrado durante su calvario físico y empezó a competir con una seguridad que hacía tiempo no mostraba.
Del título en Bastad a la final de Iași
Con esa confianza de vuelta, la española decidió no alterar un plan que estaba funcionando.
El Nordea Open fue la primera gran recompensa. Badosa levantó el título después de completar una semana muy sólida, enlazando victorias y demostrando que volvía a sentirse cómoda en los momentos decisivos.
Paula Badosa tras acabar el partido.
Consiguió ganar un torneo tras dos años en blanco por culpa de las lesiones que le impedían triunfar.
La progresión continuó pocos días después en el Iași Open. La catalana volvió a ofrecer un tenis muy consistente y alcanzó otra final, confirmando que su buen momento estaba lejos de ser una casualidad.
En apenas unas semanas logró algo que meses antes parecía muy lejano, encadenó resultados importantes, volvió a pelear por títulos y recuperó numerosas posiciones en el ranking mundial.
Pero, sobre todo, volvió a disfrutar sobre la pista y a competir sin el miedo que tantas veces había reconocido durante su recuperación.
El 'método Murray'
Dentro del circuito existe una expresión no oficial para definir este tipo de planificación, el "método Murray".
El nombre hace referencia a la estrategia que siguió Andy Murray en el tramo final de su carrera. Tras sus problemas de cadera, el británico comprendió que intentar regresar directamente al máximo nivel podía resultar contraproducente.
Andy Murray durante un partido.
En lugar de obsesionarse con los grandes escenarios, decidió disputar torneos de menor categoría para recuperar ritmo, confianza y victorias.
La lógica es sencilla. Después de una lesión larga, enlazar cinco triunfos en un torneo menor puede aportar mucho más que caer en la primera ronda de un Masters 1000 o un Grand Slam frente a una jugadora del Top 10.
Además de los puntos para el ranking, esas semanas permiten recuperar automatismos, volver a competir bajo presión y reconstruir la confianza poco a poco.
No se trata de renunciar a las grandes citas, sino de preparar el camino para llegar a ellas en las mejores condiciones posibles.
De nuevo en el mapa
El caso de Badosa demuestra que esa estrategia puede funcionar. Su tenis vuelve a transmitir la agresividad que la convirtió en una de las jugadoras más peligrosas del circuito.
En la actualidad ha pasado de estar en el puesto 141 al 84. Un dato que demuestra la clara evolución que ha tenido.
La victoria sobre Gauff, el título en Bastad y la final en Iași reflejan una recuperación que va mucho más allá de los resultados. La española ha dejado atrás la incertidumbre física y vuelve a pensar únicamente en competir.
Paula Badosa durante el Mutua Madrid Open.
Ahora afronta la gira norteamericana desde una posición completamente distinta. Hace solo unos meses el objetivo era regresar a las pistas sin molestias. Hoy vuelve a ser una rival incómoda para cualquiera y una candidata a seguir escalando posiciones en el ranking.
El regreso de Paula Badosa no se explica solo por su recuperación física. También responde a una planificación inteligente que ha priorizado recuperar el ritmo competitivo antes que buscar resultados inmediatos.
Una estrategia que ya había dado frutos con Andy Murray y que ahora también ha impulsado el renacer de la tenista española.