Rafa Jódar, en Wimbledon.

Rafa Jódar, en Wimbledon. EFE

Tenis

A Rafa Jódar se le atraganta la hierba de Wimbledon: cae eliminado ante Shintaro Mochizuki en tercera ronda

El madrileño arrolló en el primer set, pero se vino abajo tras perder el segundo en el tie-break y ya no fue capaz de remontar (6-1, 6-7, 4-6, 4-6).

Publicada
Actualizada

Hasta aquí ha llegado la participación de Rafa Jódar en Wimbledon. El joven tenista madrileño ha caído eliminado en tercera ronda tras perder en cuatro sets ante el japonés Shintaro Mochizuki (6-1, 6-7, 4-6, 4-6).

El tenista español afrontaba el torneo rodeado de incertidumbre después de no haber disputado ningún partido en la gira de hierba debido a una lesión abdominal, por lo que su debut profesional sobre esta superficie se produjo directamente en el All England Club.

Pese a ello, el propio jugador aseguró sentirse completamente recuperado y, aunque en la ronda anterior frente a Pablo Carreño todavía estuvo lejos de su mejor versión, se esperaba que fuese encontrando sensaciones con el paso de los partidos.

Ese crecimiento, sin embargo, solo apareció durante el primer set. A partir de ahí, todo cambió y ahora toca pasar página, poner el foco en la gira norteamericana de pista rápida y comenzar de nuevo.

El encuentro arrancó con un Jódar muy superior a su rival. El español imprimió una marcha más desde el primer intercambio y encontró un break tempranero que le permitió colocarse con 4-1.

De más a menos

Esa ventaja le dio confianza para jugar mucho más suelto que en el inicio de su duelo ante Pablo Carreño. Mochizuki apenas encontraba soluciones y solo conseguía sumar puntos cuando acertaba con el primer servicio.

La presión constante de Rafa desembocó en una segunda rotura que dejó prácticamente sentenciado el primer parcial, cerrado por un contundente 6-2 en apenas 28 minutos. Una exhibición.

Jódar parecía inspirado. Todo lo que intentaba le salía: derechas, restos de revés, dejadas... El español dominaba el partido con absoluta autoridad y volvió a romper el saque de su rival nada más comenzar el segundo set gracias a otro espectacular resto paralelo de revés, el segundo ganador de ese mismo juego.

Sin embargo, cuando el encuentro parecía completamente controlado, la relajación le pasó factura y cedió inmediatamente su servicio, devolviendo la igualdad al marcador.

Ese aviso sirvió para mantener la concentración, aunque el partido entró en una dinámica completamente distinta. A partir de entonces se sucedieron los breaks en ambos lados de la pista, una situación poco habitual sobre hierba, donde ninguno de los dos conseguía hacerse fuerte con el saque.

Poco a poco, Mochizuki fue inclinando el encuentro a su favor hasta situarse con 5-3 y servicio para cerrar la manga. Jódar reaccionó con un juego impecable al resto para seguir con vida y forzar el 5-5.

En ese momento, el japonés mostró gestos de dolor en la pierna izquierda tras un saque, aunque el percance no fue a más. Ya en el tie-break, elevó considerablemente su nivel y selló el set con una volea extraordinaria.

La pérdida del segundo parcial supuso un duro golpe para Jódar. El español se desinfló mientras Mochizuki asumía por completo el control del encuentro.

Un partido de tú a tú

En el tercer juego del tercer set volvió a romper el saque de Rafa en blanco y estuvo muy cerca de colocarse con 4-1 y servicio, aunque el español consiguió evitar que la diferencia fuese aún mayor.

Lejos quedaba el jugador arrollador del primer set: comenzaron a acumularse los errores no forzados y la situación se complicó seriamente.

Cuando peor lo estaba pasando Jódar, fue el japonés quien redujo ligeramente la intensidad. El español aprovechó esa pequeña ventana para recuperar el break e igualar el marcador pese a seguir sufriendo en cada intercambio.

Sin embargo, sus restos de revés ya no hacían daño como al inicio del partido y le costaba mucho generar oportunidades. Con 4-4 y servicio, tres errores consecutivos le situaron con 15-40.

Mochizuki no desaprovechó el regalo, volvió a romper el saque y cerró la tercera manga por 6-4, dejando al español al borde de la eliminación.

Jódar se viene abajo

La desconexión de Jódar era ya evidente. En apenas unos minutos, Mochizuki dispuso de un 0-40 con 1-1 en el cuarto set para dejar prácticamente sentenciado el encuentro.

Todo parecía jugar en contra del español, que, aun así, reaccionó con orgullo para devolver el break cuando perdía 2-3 y levantar al público de sus asientos. La esperanza, sin embargo, duró muy poco.

En el juego siguiente, el japonés volvió a romper el servicio de Rafa, un golpe del que ya no hubo respuesta. Mochizuki no acusó la presión en el desenlace y cerró el partido con otro 6-4 para certificar su clasificación para los octavos de final.

La derrota deja un sabor especialmente amargo por la forma en la que se produjo. Jódar pasó de firmar un primer set prácticamente perfecto a diluirse con el paso de los minutos, una caída de nivel que le privó de alcanzar, una vez más, los octavos de final de un Grand Slam.

Pese a ello, conviene poner el resultado en perspectiva. El español está disputando su primera temporada en el circuito profesional y llegó a Wimbledon sin haber jugado un solo partido profesional sobre hierba, por lo que el balance continúa siendo muy positivo.

Mochizuki, por su parte, supo interpretar perfectamente el partido. Fue creciendo desde el segundo set, aprovechó el bajón de su rival y se clasificó por primera vez para la segunda semana de un Grand Slam, donde se enfrentará al vencedor del duelo entre Jannik Sinner y Jenson Brooksby.