Andy Murray, con su oro olímpico en Río 2016

Andy Murray, con su oro olímpico en Río 2016 EFE

Tenis

Andy Murray (38), extenista, sobre sus inversiones: "Mi carrera me enseñó la disciplina y la resiliencia"

El escocés siempre cuidó su dinero más allá de los jugosos premios que ganó durante su carrera en las pistas.

Más información: Sergi Bruguera (55), extenista con 10 millones en premios: un patrimonio con inversiones que "dan tranquilidad"

A. M.
Publicada

Andy Murray ha dado un paso más en su vida más allá de las pistas al unirse como socio asociado a la firma de capital riesgo Redrice Ventures, consolidando una trayectoria paralela como inversor que lleva años construyendo en silencio.

El ex número uno del mundo, que dijo adiós al deporte profesional en los Juegos Olímpicos de París 2024, se coloca ahora en el centro del ecosistema de inversión en consumo y deporte como uno de los miembros fundadores del Redrice Sports Collective.

Como tenista, Murray está considerado uno de los grandes de su generación: tres veces campeón de Grand Slam, doble oro olímpico y pieza clave en la resurrección del tenis británico masculino tras décadas de sequía.

Andy Murray, agotado en el Abierto de Australia.

Andy Murray, agotado en el Abierto de Australia. REUTERS

Pero mientras peleaba por títulos en Wimbledon o en los Juegos Olímpicos, el escocés ya miraba más allá del siguiente torneo.

Fue armando un portafolio empresarial propio, desde un hotel de lujo en Escocia hasta participaciones en plataformas tecnológicas y proyectos de deporte y bienestar. Esa doble vida como deportista de élite e inversor a largo plazo es la que ahora cristaliza en su fichaje por Redrice.

Su aventura financiera

Redrice Ventures, fundada en 2018 por el inversor Tom March, se ha especializado en inversión temprana en compañías de consumo, apoyándose en un equipo con amplia experiencia operativa y directiva.

Murray no llega como una "cara famosa" sin más, sino como alguien que lleva años probándose en este terreno: el propio comunicado subraya que aportará "su perspectiva única" tras haber invertido en más de 40 negocios y tras su experiencia "como uno de los grandes deportistas del mundo".

La relación entre ambas partes viene de lejos. Murray ya trabajó junto a Redrice en 2018, cuando co-invirtieron en Castore, una marca emergente de ropa deportiva a la que ayudaron en las primeras fases de su estrategia de crecimiento.

Aquel movimiento fue algo más que un gesto: la firma recuerda que Castore ha llegado a estar valorada cerca de los 1.000 millones de libras, un ejemplo de la combinación entre olfato deportivo y visión empresarial que ahora quieren replicar en otros proyectos.

El palmarés inversor de Murray es conocido en el Reino Unido. Su cartera incluye el hotel escocés Cromlix, un cinco estrellas en el campo, Game4Padel -el principal operador de pádel del país- y participaciones en Seedrs, la plataforma de financiación participativa con la que ha canalizado buena parte de sus apuestas por startups. 

Con su entrada en Redrice, Murray se convierte además en uno de los miembros fundadores del Redrice Sports Collective, un grupo selecto de deportistas y decisores del mundo del deporte pensado para "desbloquear valor colectivo" mediante conexiones, conocimiento compartido y oportunidades de inversión.

La firma explica que cada miembro debe aportar experiencia inversora y emprendedora, un requisito que refleja las habilidades que el escocés ha ido desarrollando en paralelo a sus logros deportivos.

El propio Murray ha explicado qué le mueve en esta nueva etapa. "Mi carrera tenística me enseñó la importancia de la disciplina, la resiliencia y el pensamiento estratégico", afirma, estableciendo un puente directo entre la pista y la sala de reuniones.

"Y en los últimos años he canalizado esa mentalidad hacia la inversión, centrándome cuando es posible en negocios británicos con potencial de crear un impacto duradero y un cambio positivo", añade.

Murray detalla que ya ha respaldado "más de 40 proyectos en sectores que van de la tecnología al fitness, de la hostelería al bienestar".

Y resume su filosofía con una frase que podría aplicarse por igual a una final de Wimbledon o a una ronda de financiación: "Como inversor, me guío por los mismos principios que guiaron mi carrera en el tenis: la búsqueda de la excelencia, la importancia del trabajo en equipo y la convicción de que el éxito se logra mediante decisiones inteligentes y una visión a largo plazo".

El propio Murray reconoce que no es sencillo dejar atrás un deporte tan absorbente como el tenis profesional: "Mi plan siempre fue dedicar más tiempo a mis otros intereses empresariales cuando terminara de jugar al tenis", confiesa.

Su salto definitivo al corazón del capital riesgo llega después de una carrera deportiva extraordinaria pero marcada por las lesiones. Campeón de Wimbledon en 2013 y 2016, ganador del US Open 2012 y doble oro olímpico en Londres y Río, Murray se consolidó como el gran rival europeo del Big Three, hasta que la cadera empezó a traicionar a su cuerpo.