El presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes

El presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes Europa Press

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El Gobierno cambia la norma al fijar nuevos criterios para ser deportista de alto nivel y acceder a becas para LA 2028

El CSD aprobó en enero nuevas resoluciones que actualizan los listados de deportistas de alto nivel y afinan los criterios para mantenerse dentro de esa categoría.

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El camino hacia Los Ángeles 2028 ha empezado con un filtro más estrecho. El Gobierno ha movido pieza sobre quién puede considerarse realmente deportista de alto nivel y, por extensión, quién tendrá prioridad en las becas y programas que miran ya al siguiente ciclo olímpico.

El mensaje, en la práctica, es claro: el sello de élite se va a conceder a quien demuestre resultados recientes y, a la vez, capacidad para sostener una carrera deportiva compatible con la formación académica.

El Consejo Superior de Deportes (CSD) aprobó en enero nuevas resoluciones en 2026 que actualizan los listados de deportistas de alto nivel y afinan los criterios para mantenerse dentro de esa categoría.

Aunque el marco general sigue siendo el del Real Decreto 971/2007 y la Ley 39/2022 del Deporte, el énfasis ahora recae en tres elementos: el nivel de exigencia de la modalidad, los resultados nacionales e internacionales de la última temporada y las circunstancias especiales que puedan haber condicionado el rendimiento.

Sobre el papel, se trata de evitar situaciones en las que el 'alto nivel' quede congelado en resultados antiguos y no refleje el estado competitivo real del deportista.

Esta redefinición llega justo cuando el foco se desplaza de Milán-Cortina 2026 a Los Ángeles 2028. El CSD ya ha anunciado paquetes de ayudas específicos para el ciclo 2026-2028, con varios millones de euros destinados a proyectos que refuercen el rendimiento y la profesionalización del entorno olímpico.

A ello se suman las ayudas por resultados y las becas ligadas a programas como Team España, que concentran esfuerzos en deportistas y equipos con opciones reales de estar en finales mundiales y europeas.

Fachada de la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD) en Madrid.

Fachada de la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD) en Madrid. Carlos Luján Europa Press

En la práctica, quien quede fuera del paraguas de 'alto nivel' lo tendrá cada vez más difícil para acceder a esos recursos.

Paso a nuevos talentos

Al mismo tiempo, el CSD intenta que el camino a Los Ángeles no esté reservado solo a quienes ya están consolidados.

La resolución de enero de 2026 sobre los Premios PROAD-Carrera Dual revela la otra cara de la estrategia: el reconocimiento a jóvenes deportistas que consiguen compatibilizar estudios y alto rendimiento.

Los premios se dividen en dos categorías -Talento Dual en secundaria y Élite Dual en enseñanzas superiores- y se adjudican valorando al 50% el rendimiento académico y al 50% el deportivo.

Este esquema encaja con el discurso oficial de blindar la carrera dual y evitar que el salto a la élite suponga renunciar a la formación.

La combinación de criterios más exigentes para el alto nivel, ayudas más focalizadas y mayor peso de la carrera dual configura un escenario nuevo para quien aspire a Los Ángeles 2028.

Por un lado, se refuerza a quienes acreditan resultados sólidos en el calendario internacional y están integrados en proyectos olímpicos de federaciones bien estructuradas.

Por otro, se estrecha la puerta de entrada para quienes proceden de modalidades con menos presencia mediática o circuitos competitivos menos visibles, que deberán demostrar rendimiento reciente y trayectoria académica solvente para no quedar fuera de la foto.

El Gobierno no solo cambia la norma; redefine qué significa llegar a unos Juegos en la España de este nuevo ciclo olímpico.