Verstappen liderando la carrera al sprint de Singapur.

Verstappen liderando la carrera al sprint de Singapur. Reuters

F1

Verstappen se lleva una accidentada carrera al sprint en Singapur con 9 abandonos; Alonso, 11º y Sainz, 12º

El piloto neerlandés acabó primero, seguido de los Ferrari de Hamilton y Leclerc, en una prueba marcada por la lluvia y el caos.

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Max Verstappen ganó la carrera al sprint de Singapur después de sobrevivir a una jornada marcada por la lluvia, los accidentes y un desenlace explosivo entre los McLaren.

El neerlandés aprovechó el abandono de George Russell, que había tomado el liderato en la salida, y controló la prueba por delante de Lewis Hamilton y Charles Leclerc.

Fernando Alonso terminó undécimo y Carlos Sainz, duodécimo, fuera de los puntos en una carrera que únicamente completaron trece pilotos.

Marina Bay comenzó a complicar la mañana antes de que se apagaran los semáforos. Un fuerte aguacero obligó a retrasar el inicio algo más de media hora y alteró las condiciones del circuito.

Tras dos vueltas de formación detrás del coche de seguridad, la parrilla afrontó una salida en parado con neumáticos intermedios. El asfalto ofrecía un escenario especialmente delicado: convivían sectores mojados con otros prácticamente secos.

Russell, del liderato al muro

Russell reaccionó mejor que Verstappen y le arrebató la primera posición. Hamilton y Leclerc se situaron detrás, seguidos por los dos McLaren y por Kimi Antonelli, que ocupaba el séptimo puesto.

La ventaja inicial del británico, sin embargo, desapareció casi de inmediato. Al comenzar la segunda vuelta perdió el control de su Mercedes en la recta principal y acabó contra las protecciones.

El accidente devolvió el mando a Verstappen y provocó la intervención del coche de seguridad. No fue el único golpe de aquel arranque: Lance Stroll y Sergio Pérez colisionaron y también tuvieron que retirarse.

Los operarios retiran el Mercedes de George Russell tras su accidente en Singapur.

Los operarios retiran el Mercedes de George Russell tras su accidente en Singapur. Reuters

Durante la neutralización quedaron fuera Isack Hadjar y Franco Colapinto, cuyas bajas ampliaron la lista de coches eliminados antes de que la carrera recuperara la normalidad.

La prueba se relanzó en la séptima vuelta, con Verstappen al frente y los Ferrari como perseguidores inmediatos. Esta vez no hubo un cambio de líder.

El piloto de Red Bull conservó la posición y comenzó a construir una diferencia que terminó superando los cuatro segundos sobre Hamilton. Por detrás, Leclerc completaba una formación que permitió a Ferrari consolidar sus dos plazas de podio.

El choque de los McLaren

Mientras Verstappen se alejaba, la pelea adquirió intensidad en los puestos siguientes. Oscar Piastri y Lando Norris marchaban cuarto y quinto, con Antonelli tratando de acercarse.

Más atrás, Liam Lawson y Oliver Bearman disputaban posiciones que podían convertirse en puntos, mientras Nico Hülkenberg buscaba superar al Haas para entrar entre los ocho primeros. El progresivo secado de la pista añadió incertidumbre a las últimas vueltas, aunque nadie quiso apostar por neumáticos de seco.

La clasificación parecía encaminarse hacia un final estable hasta que los dos McLaren se tocaron en el último giro. Piastri abandonó y Norris perdió varias posiciones, deshaciendo en unos instantes el resultado que ambos habían preparado durante la carrera.

Antonelli heredó el cuarto puesto. Lawson terminó quinto, Bearman sexto y Hülkenberg séptimo. Norris pudo continuar y rescató el último punto con la octava posición.

Por delante de aquel vuelco, Verstappen aseguró la victoria y los Ferrari conservaron el segundo y el tercer escalón, ajenos al incidente que sacudió a sus perseguidores.

Alonso y Sainz, sin premio

Los españoles aprovecharon las incidencias para avanzar respecto a sus posiciones de salida. Alonso había arrancado decimoquinto y Sainz lo hizo desde el último lugar, el vigesimosegundo. El caos los acercó a la zona media, pero no lo suficiente para disputar los puntos.

El asturiano cruzó la meta undécimo y el madrileño, duodécimo. Ambos mantuvieron sus coches en carrera en una jornada de supervivencia, aunque el premio deportivo quedó reservado a otros.

Singapur dejó una victoria de Verstappen, un doble podio de Ferrari y dos golpes especialmente costosos: el de Russell contra el muro y el de McLaren contra sus propias aspiraciones.