George Russell, durante el Gran Premio de Austria de Fórmula 1.

George Russell, durante el Gran Premio de Austria de Fórmula 1. REUTERS

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Russell reina en Austria por delante de Verstappen y Antonelli y logra su segunda victoria de la temporada

El británico de Mercedes vuelve a subirse al podio tras ganar en la primera carrera en Australia. Fernando Alonso acabó 18º y Carlos Sainz abandonó.

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George Russell se alzó con la victoria en el Gran Premio de Austria, logrando así su segundo triunfo de la temporada. Max Verstappen finalizó en segunda posición, a 1.611 segundos del británico, seguido muy de cerca por el líder del mundial, Kimi Antonelli, quien se quedó a tres décimas del neerlandés tras un final espectacular.

Para los pilotos españoles fue un domingo para el olvido: Carlos Sainz tuvo que abandonar en la vuelta 25 por problemas en el motor de su monoplaza, quedándose tirado en plena recta de meta.

Por su parte, Fernando Alonso vivió una jornada agónica a bordo de un Aston Martin nada competitivo, pasando la mayor parte de la prueba en la penúltima posición y recibiendo además una penalización de cinco segundos por sobrepasar el límite de velocidad en el pitlane.

Puño de hierro

Bajo unos exigentes 33ºC de temperatura ambiente en el Red Bull Ring, los semáforos se apagaron y George Russell no titubeó, protagonizando una salida excelente. El británico logró defender su pole position frente a un agresivo Charles Leclerc que lo intentó por el exterior. El ataque le costó caro al monegasco, que se fue largo y fue inmediatamente superado por Lewis Hamilton.

La prueba comenzó a torcerse rápidamente para Ferrari. Quedó claro desde muy pronto que Leclerc no tenía ritmo de carrera; en la vuelta 8 ya reportaba falta de energía y fue adelantado fácilmente por Antonelli. Por detrás, la emoción la ponían Max Verstappen y Lewis Hamilton, enzarzados en una trepidante batalla en la vuelta 11 donde llegaron a rozar sus monoplazas.

La intensidad de la defensa del neerlandés, que llegó a forzar al de Ferrari fuera de la pista, le valió una investigación por parte de los comisarios.

Llegada la vuelta 25, la avería de Carlos Sainz paralizó los corazones de la afición y obligó a desplegar un Virtual Safety Car. Esta neutralización de la carrera supuso un revés tremendo para Kimi Antonelli, al que pilló justo haciendo su parada en boxes.

Mientras tanto, en un intento por solucionar su desastrosa carrera, Ferrari apostó por una arriesgada estrategia de tres paradas para Leclerc. El plan fue un fracaso absoluto: el monegasco se convirtió en un espectador más mientras era adelantado sin compasión por Piastri, Norris, y el joven Isack Hadjar.

La carrera se comprimió por un segundo Virtual Safety Car en la vuelta 53, provocado tras arrancar Alex Albon un bolardo. Fue a partir de ahí cuando Antonelli sacó a relucir un ritmo estratosférico, comenzando a descontar segundos a un Verstappen que veía esfumarse su ventaja.

El desenlace fue de auténtico infarto. En las dos últimas vueltas, Antonelli activó el modo adelantamiento y se echó completamente encima de Verstappen, jugándose el podio a cara de perro. Sin embargo, el de Red Bull tiró de veteranía para aguantar la presión.

Finalmente, George Russell cruzó triunfal la línea de meta, certificando una inmensa victoria por delante de Verstappen y Antonelli en las montañas de Estiria.