Verstappen, protagonista en la foto del final de la temporada de la escudería Red Bull.

Verstappen, protagonista en la foto del final de la temporada de la escudería Red Bull. Reuters

F1

Max Verstappen: "Sigo un horario europeo, así que me acuesto sobre las 4 de la mañana y me levanto tarde"

El piloto neerlandés, dominador de la Fórmula 1 durante los últimos años, reivindica la necesidad de mantener una rutina incluso en husos horarios diferentes.

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A. M.
Publicada

Max Verstappen ha vuelto a agitar el paddock de la Fórmula 1 al reconocer públicamente que se plantea poner punto final a su carrera a finales de 2026, justo cuando concluye su actual contrato.

El tricampeón neerlandés, auténtico dominador de la era reciente del campeonato, ha dejado claro que la decisión no está tomada al cien por cien, pero sí ha abierto la puerta a un escenario que hace solo un par de años parecía impensable: ver a la F1 sin su gran referencia de la última década.

Su confesión llega en un contexto peculiar, marcado tanto por su saturación con el cada vez más exigente calendario como por una polémica inesperada en torno a sus hábitos nocturnos y su pasión por los simuladores.

Max Verstappen, durante los test de pretemporada de Baréin

Max Verstappen, durante los test de pretemporada de Baréin Reuters

Porque más allá de los resultados y de las cifras, Verstappen ha mostrado en este tiempo una personalidad muy definida: intensa en pista, pero sorprendentemente rutinaria fuera de ella.

Hace un par de temporadas se hizo viral una polémica por su confesada afición a seguir compitiendo de madrugada en carreras virtuales, incluso en fines de semana de Gran Premio, algo que llevó a algunos a cuestionar su profesionalidad o su descanso.

Sigue sus hábitos

Lejos de esconderse, el neerlandés defendió su particular forma de entender la preparación y el equilibrio mental, revelando una rutina de sueño que no altera ni siquiera cuando compite lejos de Europa.

"Sigo un horario europeo o incluso británico, así que me acuesto sobre las 4 de la mañana", comentó Verstappen tras ganar un Gran Premio en Yeda. Aquella fue una de las frases que encendió el debate en redes y entre algunos analistas.

Para muchos, resultaba chocante que un piloto en pleno fin de semana de competición confesara acostarse a esas horas. Para él, sin embargo, se trata de mantener el cuerpo adaptado al huso horario europeo y de proteger una rutina que considera clave para rendir al máximo.

Lejos de rectificar, el piloto de Red Bull explicó con más detalle su dinámica fuera de la pista, donde el simulador se ha convertido en una prolongación natural de su día a día, incluso cuando está rodeado del ruido y la presión de la F1.

"Me levanto tarde. Además, tengo mi propio equipo de simulación, así que, naturalmente, aprovecho para ponerme al día con ellos. También es una forma de relajarme; no tengo un simulador aquí, conduzco con mi mando." En lugar de verlo como una distracción, Verstappen lo plantea como una vía de escape que le ayuda a desconectar de la tensión del campeonato real, sin dejar de competir.

Por diversión

Esa idea de refugio aparece también en otra de sus reflexiones, donde subraya el componente social y lúdico de sus sesiones virtuales, lejos de la imagen del piloto aislado y obsesionado solo con la F1.

"Es muy divertido no tener que pensar en la Fórmula 1 y simplemente estar con gente que conozco. Siempre que puedo, lo hago. Esta mañana me desperté y tenía una hora libre, así que me conecté y me divertí un rato", llegó a decir.

En un calendario que no deja respiro, Verstappen reivindica ese espacio propio como una de las claves para no quemarse mentalmente, precisamente en un momento en el que empieza a hablar abiertamente de su posible retirada.

Su futuro, una incógnita

Ese cansancio, más emocional que deportivo, está en el centro de su reflexión sobre el futuro. Verstappen ha repetido en varias ocasiones que no se ve corriendo en F1 hasta los 40 años y que la vida más allá del campeonato -ya sea ligada a la competición virtual, a otras categorías o simplemente a disfrutar de un ritmo más calmado- le atrae cada vez más.

El fin de 2026 aparece así como una frontera natural: contrato cumplido, ciclo deportivo más que consumado y una generación nueva llamando a la puerta de la parrilla.

Para la Fórmula 1, la eventual marcha de una figura de su calibre supondría un impacto enorme tanto deportivo como mediático. Verstappen ha sido el gran rostro del campeonato en los últimos años y la referencia absoluta en pista.

Su posible retirada al final de 2026 abriría un periodo de transición en el que equipos y promotores tendrían que reconfigurar relatos, rivalidades y focos de interés.