Messi celebra uno de sus tres goles al Espanyol.

Messi celebra uno de sus tres goles al Espanyol. EFE

1ª División TERCERA JORNADA DE LIGA

Messi sí es independiente en el Barça: hat-trick al Espanyol en el derbi catalán

El argentino, que hizo lo que quiso, vuelve a liderar a su equipo con tres goles ante el Espanyol, al que el Barça goleó también con goles de Piqué y Suárez (5-0). Líder, los culés sacan cinco puntos al Madrid.

En Cataluña, por si alguien no lo recordaba, también se juega al fútbol. Y muy bien. Es al fin y al cabo el territorio donde está Messi, que aunque se resista a renovar, en el campo no para. El argentino vive independizado de todos, incluidos de los suyos. El Barça es él. Vive para él. Y en estos duelos de grandes diferencias siempre aparece. Hat-trick en otro derbi catalán muy desigual. [Narración y estadísticas: Barcelona 5-0 Espanyol]

Messi resolvió el duelo por excelencia de Cataluña en la liga española con una facilidad aplastante. No fue el Messi desequilibrante desde el regate y la carrera, sino el Messi decisivo desde el remate. Leo no es '9' pero marca, asiste e influye en todo el juego. Y mete goles, muchos, prácticamente todos los del Barça (los últimos cinco tanto azulgrana son suyos). El argentino no perdona,

En un derbi catalán a dos días de la Diada, pero no tan político como a Puigdemont, en el palco, le hubiera gustado (alguna que otra pancarta y los tradicionales cánticos en el minuto 17:14), el Barça fue mejor, pero el resultado fue demasiado castigo para un Espanyol que pagó sus numerosos fallos. Los de Quique Sánchez Flores pagaron sus continuos errores, todos ellos en ocasiones muy claras. Quizá no le hubieran hecho ganar, pero si hubieran apretado el duelo: un remate al palo de Piatti, un remate de Baptistao que sacó milagrosamente Umtiti o una vaselina de Piatti que pilló por sorpresa a Ter Stegen tras un desastre de Jordi Alba. 

Al margen del peligro que creó el Espanyol, el Barça supo en todo momento que ganaría el derbi. Hace ya varios años que los pericos no sorprenden al máximo rival. Es la quinta goleada consecutiva que los azulgrana endosan a su enemigo de ciudad en el Camp Nou. Son las ventajas de tener a Messi. Cuando está fino, es imposible sacar puntos del coliseo azulgrana.

Y apareció como goleador en el día en el que Suárez no estuvo cómodo, todavía arrastrando molestias, y en el partido en el que debutó Dembélé, que salió unos minutos en la segunda parte en lugar de un Deulofeu que sigue siendo lo peor de este Barça. En el otro lado, Semedo, una incorporación también de este verano que cumplió en el lateral derecho.

Messi abraza a Jordi Alba, que le 'regaló' dos goles ante el Espanyol.

Messi abraza a Jordi Alba, que le 'regaló' dos goles ante el Espanyol. EFE

El 5-0 final y el recital de Messi sepultó la polémica arbitral con la que el Barça inició la victoria. El 1-0 del Barça fue, como el 1-O del gobierno catalán, ilegal. Leo estaba claramente en fuera de juego. Era tan descarado que no tenía ni el beneficio de la duda. La jugada había sido un pase de Rakitic que controló Messi y que con un regate desmontó a la débil defensa perica. 

Entre esa ayuda arbitral y la suerte sentenció el Barça el derbi, porque el 2-0 llegó con un rebote que acabó en los pies de Jordi Alba, solo ante la portería (en fuera de juego pero invalidado por venir de un contrario). Se la pasó a Messi y el argentino marcó, como en el 3-0, que llegó también con asistencia de Alba y remate del argentino de primeras.

La fiesta acabó con Piqué marcando con un cabezazo y la primera conexión Dembéle-Suárez, con pase del primero y definición del segundo. Así acabó otro derbi catalán sin historia que pudo ser otro sin ese primer gol ilegal y, sobre todo, sin Messi, que es el único que realmente vive independizado en Cataluña.