José María Giménez, tras fichar por el Atlético de Madrid.

José María Giménez, tras fichar por el Atlético de Madrid. ATLÉTICO DE MADRID

Fútbol

Giménez, 31 años: "Mi padre iba a trabajar a una bodega y mi madre era ama de casa. No había muchos ingresos"

El flamante fichaje del Deportivo de La Coruña no tuvo una infancia fácil en Uruguay.

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Guillermo Echeverría
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Detrás de la figura consolidada de José María Giménez, flamante fichaje del Deportivo de La Coruña, habita la historia de un niño que conoció de cerca las limitaciones económicas y la urgencia de madurar antes de tiempo.

Esas palabras que retratan sus orígenes humildes brotaron de una profunda entrevista concedida a los medios oficiales del Atlético de Madrid a principios de junio de 2020, en pleno parón por la pandemia del COVID-19, un momento en el que el futbolista reflexionó sobre los cimientos de su vida.

Aquel testimonio destapó el episodio más crítico de su adolescencia. Con apenas 17 años, mientras alternaba los entrenamientos en la tercera división de Danubio sin un sueldo profesional, recibió una noticia que sacudió su hogar: su hermana de 14 años estaba embarazada.

La vulnerabilidad financiera de su casa amenazaba el porvenir de la nueva vida en camino. Fue entonces cuando el zaguero pronunció una contundente promesa frente a sus padres: "Ese niño va a nacer, y el que se va a hacer cargo voy a ser yo".

Determinado a cumplir con su palabra, el joven charrúa tomó el teléfono dispuesto a sacrificar su carrera deportiva para buscar una fuente inmediata de sustento. "Llamé a mis representantes y les comenté la situación. Les dije que iba a dejar el fútbol porque quería buscar un trabajo que me diera ingresos para ayudar a ese niño".

José María Giménez aplaude a la afición del Atlético de Madrid.

José María Giménez aplaude a la afición del Atlético de Madrid. EFE

Afortunadamente, sus agentes reaccionaron con rapidez, viajando cientos de kilómetros hasta Toledo para brindarle un auxilio económico mensual que le garantizó la permanencia en el club. Este duro momento, lejos de hundirlo, se convirtió en el motor definitivo de su trayectoria.

En declaraciones posteriores, Giménez admitió cómo ese golpe de realidad transformó su mentalidad competitiva: "Yo tenía mucho cuento, pero mi hermana queda embarazada a los 14 años y eso hizo que mi enfoque en el fútbol sea tan, tan alto".

La necesidad de salvar a los suyos lo despojó de cualquier distracción juvenil, obligándolo a encarar cada partido como una final por la supervivencia de su familia. Hoy, consolidado en la élite europea, el defensor no olvida los días en que solo recibía dinero para los billetes de autobús.

Aquella realidad de escasez forjó el carácter guerrero que lo distingue sobre el césped, recordando que su éxito actual nació de la firme decisión de no abandonar a los suyos.