Jorge Valdano.

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Fútbol

Jorge Valdano, 70 años: "La infancia es el lugar donde el futbolista pone en marcha sus sueños y desafíos"

El argentino sigue muy presente en los medios de comunicación mucho tiempo después de haber colgado las botas.

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Existen pocos perfiles en el mundo del deporte tan poliédricos y fascinantes como el de Jorge Valdano. Campeón del mundo, entrenador, directivo, escritor y comunicador; el argentino ha sabido transitar por todas las aristas del fútbol con una elegancia inusual.

Sin embargo, para entender al filósofo del balón en el que se ha convertido tras colgar las botas, es imprescindible viajar a sus raíces, al pequeño pueblo santafesino de Las Parejas, donde se forjó su carácter.

A través de su página web oficial, el propio Valdano ha reflexionado en varias ocasiones sobre el impacto imborrable de sus primeros años de vida. Para él, los orígenes son el motor de todo lo que vino después: "La infancia es el lugar donde el futbolista pone en marcha sus sueños y desafíos. Y donde anidan las primeras historias".

La historia de Valdano no se entiende sin la figura de su madre y de su hermano, quienes se convirtieron en su principal pilar tras un duro golpe emocional.

La pérdida prematura de su padre reconfiguró la dinámica familiar, obligándoles a madurar a marchas forzadas. Con una franqueza conmovedora, el exmadridista recuerda cómo se estructuró aquel hogar: "Mi familia se había hecho pequeña desde que falleció mi padre. Mi madre era la jefa suprema, mi hermano mayor el "hombre de la casa" con ocho años y yo, con cuatro, un niño abrazado a su pelota".

Ese niño, inseparable de su balón, encontró en su hermano mayor no solo una figura paterna, sino también un espejo en el que mirarse a nivel deportivo.

Su hermano fue quien le marcó el camino hacia el fútbol competitivo, demostrando que el talento requería de carácter para florecer: "Mi hermano estudiaba en Rosario y volvía a nuestro pueblo cada fin de semana para destacar en el fútbol local. Jugaba bien, competía como una fiera y era "calentón". Yo esperé mi turno y con 16 años también me fui a Rosario, pero a intentar progresar desde las divisiones inferiores de Newell's Old Boys".

La llegada a Rosario no fue un camino de rosas. Lejos de la comodidad del hogar, el joven Jorge tuvo que compaginar su formación académica con la exigencia extrema de uno de los clubes con mejor cantera de Argentina.

Fue una etapa de forja, donde el sacrificio diario se convirtió en la llave del éxito: "Entrenaba por el día, estudiaba por la noche y vivía en una humilde pensión junto a chicos provenientes de todo el país. El primer año jugué en "Quinta División", estuve a la altura y rápidamente fui ganando ascensos, hasta el punto de que, con 17 años, estaba a un paso de llegar a Primera División".

Y ese paso llegó. Debutó con Newell's, deslumbró y cruzó el charco hacia España. Primero recaló en el Deportivo Alavés, luego brilló en el Real Zaragoza, y finalmente alcanzó el olimpo en el Real Madrid, donde conquistó múltiples títulos, incluidas dos Copas de la UEFA. Todo ello culminado con la gloria eterna: levantar la Copa del Mundo en México 1986 junto a Diego Armando Maradona, anotando un gol en la mismísima final.

Una hepatitis truncó su carrera de forma prematura, pero a diferencia de otros futbolistas que sufren el abismo del retiro, Valdano supo reinventarse con una maestría sin precedentes.

Su idilio con la palabra y la estrategia le permitió seguir ligado al deporte rey desde otras trincheras. Se sentó en los banquillos, haciendo debutar a leyendas como Raúl González; asumió la Dirección General del Real Madrid en la época de los Galácticos; y se consolidó como uno de los analistas y escritores deportivos más lúcidos y respetados del mundo hispanohablante.