Rodri Hernández besa el trofeo del mejor jugador del Mundial.

Rodri Hernández besa el trofeo del mejor jugador del Mundial. REUTERS

Fútbol

A vueltas con Rodri: un nivel en el Mundial que despeja dudas y el ofrecimiento que deja todo en manos del Real Madrid

Rodri prioriza vestirse de blanco para cubrir el agujero en la medular, pero el club no irá con todo y solo cerrará la operación a precio cerrado.

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El Mundial puede cambiar las prioridades en Valdebebas. La soberbia actuación de Rodri Hernández con la selección española ha terminado de disipar las dudas futbolísticas que pudieran existir en el Real Madrid sobre la idoneidad de su fichaje.

Con el equipo en plena búsqueda de soluciones para una posición donde urge un refuerzo de nivel de forma inmediata, el centrocampista del Manchester City ha pasado a ser una opción a tener en cuenta en la agenda blanca.

Sin embargo, aunque la predisposición del futbolista es clara y las necesidades deportivas aprietan, la operación está sujeta a unas reglas del juego muy estrictas impuestas desde la zona noble del club.

La necesidad del Real Madrid en la medular es un diagnóstico compartido por el cuerpo técnico y la dirección deportiva. La plantilla necesita con urgencia un perfil organizador y corrector que asuma galones en la zona de creación, un agujero táctico que ha quedado al descubierto en los últimos meses.

El rendimiento de Rodri en la cita mundialista no solo ha certificado que está en el escalón más alto en su puesto. También ha demostrado la jerarquía necesaria para liderar el centro del campo madridista de manera inmediata.

En este contexto, el nombre de Rodri no es nuevo en las oficinas de Chamartín, aunque su historial reciente guarde un antecedente delicado. Durante el último proceso electoral del club, el jugador apareció públicamente como la baza estelar de la candidatura de Enrique Riquelme.

Rodri besa el trofeo de la Copa del Mundo.

Rodri besa el trofeo de la Copa del Mundo. Reuters

Lejos de favorecer una relación fluida con la directiva actual, aquella maniobra electoral supuso un elemento de incomodidad institucional. No obstante, hubo un dato que no pasó desapercibido en Valdebebas: ni el futbolista ni su entorno desmintieron en ningún momento aquella vinculación.

Ese silencio, guardado intencionadamente mientras formaba parte del proyecto de la oposición, dejó al descubierto que la predisposición del jugador a vestir la camiseta blanca estaba por encima del turbulento escenario político del club.

Las condiciones

Tras aquel episodio y viendo la evolución del equipo, en el Real Madrid se ha producido un cambio de criterio definitivo en los últimos días.

Aunque Rodri no era la petición específica planteada por José Mourinho para reforzar el mediocampo, la cúpula blanca considera que es la pieza que mejor cuadra en la ecuación global: satisface las necesidades del entrenador, encaja en el perfil del club, aporta calidad contrastada y su precio no resulta desorbitado.

La decisión final, como ocurre en cada gran operación estratégica, queda en manos de Florentino Pérez. El presidente debe dar la orden definitiva para abordar el traspaso, pero ya ha fijado las condiciones de partida.

El Real Madrid sondeará la viabilidad del fichaje, pero lo hará bajo el paraguas de un 'interés relativo'. No habrá locuras presupuestarias ni negociaciones interminables. El club ha valorado a Rodri en una cifra fija de 60 millones de euros como límite absoluto.

Esta valoración obedece a un análisis pragmático de la tesitura financiera actual. La edad del futbolista, los años de contrato que le restan en Inglaterra y el ajustado margen de liquidez del que dispone el Madrid en este mercado condicionan el techo del gasto.

En el club la directriz es tajante: no se pagará por el madrileño una cantidad superior a lo que ha costado Marc Cucurella en el mercado inglés. Si el fichaje cabe en esa cifra, se avanzará; si exige un esfuerzo mayor, el Madrid se retirará de la puja sin dudarlo.

La postura del City

A favor del Real Madrid juega la postura del propio futbolista. Con Rodri no existe ningún obstáculo de carácter contractual o personal.

Su intención en estos momentos pasa por aguantar los tiempos del mercado y esperar el movimiento definitivo del conjunto blanco. Rodri sabe que el Madrid necesita cubrir esa posición de manera urgente y está dispuesto a poner de su parte para que el acuerdo cristalice dentro de los márgenes previstos.

La verdadera dificultad de la negociación se concentra en Mánchester. El Manchester City tiene al jugador bajo contrato hasta junio de 2027 y no tiene ninguna necesidad ni intención de regalar a una de las piezas angulares del cuadro británico.

Conscientes del nivel exhibido por Rodri en el Mundial y de los movimientos que llegan desde la capital de España, en el Etihad ya han activado la maquinaria para frenar su salida.

La directiva del City tiene lista una propuesta de renovación económicamente muy potente para convencer al centrocampista de que extienda su vinculación y cierre la puerta a su regreso a España. El escenario queda así completamente delineado y la resolución depende de la postura que adopte el club británico.

Si el City accede a vender por una cantidad que no supere los 60 millones a la que parece estar dispuesto a alcanzar el Madrid, la llegada de Rodri será una gestión rápida y limpia para solucionar la urgencia de la medular. Si por el contrario la entidad inglesa exige cifras superiores, la operación se descartará de inmediato.