Martin Odegaard, en rueda de prensa.

Martin Odegaard, en rueda de prensa. REUTERS

Fútbol

El éxito de Martin Odegaard fuera del fútbol: una casa de 1,4 millones, filántropo y sin empresas propias

El centrocampista sueña con dar la campanada de nuevo con Noruega en el Mundial y eliminar a Inglaterra.

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Alberto Marcos
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Martin Odegaard no solo lidera el mediocampo del Arsenal y de la selección de Noruega con una visión de juego privilegiada. Más allá de los terrenos de juego, la vida de Martin Odegaard fuera del fútbol despierta el interés de miles de aficionados que buscan conocer cómo gestiona su éxito y su patrimonio.

A diferencia de otras superestrellas que presumen de lujos extravagantes o de complejos conglomerados comerciales, el talento nórdico ha elegido un camino muy distinto: ética financiera, inversiones inmobiliarias seguras y un fuerte compromiso social.

En una era donde los deportistas de élite actúan como multinacionales, sorprende que el noruego destaque precisamente por no tener empresas propias. Esta decisión no es casual, sino que tiene profundas raíces éticas.

Según trascendió hace unos años a través de Football Leaks, cuando Odegaard llegó al fútbol español siendo un adolescente, a su entorno se le sugirió crear sociedades "pantalla" en el extranjero para tributar menos por sus derechos de imagen.

La respuesta de su familia fue un rotundo no. Su padre dejó claro que, ganando ya cifras astronómicas, era una cuestión de moralidad pagar los impuestos correspondientes y no buscar atajos legales frente a ciudadanos que luchan a diario por pagar los suyos. Esta lección de integridad marcó su estrategia financiera: cero imperios empresariales opacos y acuerdos de patrocinio 100 % transparentes.

Donde el capitán gunner sí ha decidido asegurar su futuro es en el ladrillo. Lejos de las mansiones excesivamente ostentosas de otros futbolistas de la Premier League, la principal inversión conocida del mediocampista es una espectacular casa en Noruega valorada en 1,4 millones de dólares.

Este refugio destaca por su diseño escandinavo: líneas limpias, estilo minimalista, amplios espacios diáfanos y grandes cristaleras para maximizar la luz natural. Más que un símbolo de estatus, esta propiedad representa su santuario personal. Allí, rodeado de los espectaculares paisajes de su país y alejado de la intensa presión mediática de Londres, Odegaard encuentra la paz necesaria para recargar energías junto a su familia y amigos de toda la vida.

Espíritu filántropo y compromiso social

El éxito económico de Odegaard no se mide únicamente en su cuenta bancaria, sino en su claro espíritu filántropo. Manteniendo el perfil bajo que le caracteriza, el futbolista noruego destina parte de su elevado salario a causas benéficas, apoyando especialmente el desarrollo del deporte base en Escandinavia.

Odegaard entiende el fútbol como una herramienta de cohesión y transformación, por lo que colabora económicamente para que niños de diferentes entornos puedan acceder a instalaciones y recursos de calidad.

En definitiva, con su casa de 1,4 millones como refugio, una vocación solidaria intachable y la negativa rotunda a crear empresas para evadir responsabilidades, Martin Odegaard demuestra que el verdadero éxito fuera del campo se construye con humildad, coherencia y mucha clase.