Álvaro Arbeloa, durante el partido contra el Athletic Club.

Álvaro Arbeloa, durante el partido contra el Athletic Club. REUTERS

Fútbol

El Real Madrid se despide de Arbeloa antes de anunciar el fichaje de Mourinho

El conjunto blanco hizo oficial la marcha del entrenador salmantino después de su llegada en enero tras la destitución de Xabi Alonso.

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El Real Madrid y Álvaro Arbeloa han llegado a un acuerdo para poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo. Se da así el primer paso para que el conjunto blanco pueda anunciar la llega al banquillo de José Mourinho.

"El Real Madrid se siente muy agradecido a Álvaro Arbeloa, que durante toda su trayectoria en el club, desde que llegó a nuestra cantera, ha demostrado siempre lealtad, compromiso y profesionalidad. Su figura representa un ejemplo de los valores de nuestro club", manifestó el club en su comunicado.

"El Real Madrid, que será siempre su casa, le desea a Álvaro Arbeloa y a toda su familia mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas", concluyó.

Un sueño de 130 días

El viaje de Arbeloa como entrenador del Real Madrid duró cinco meses. En su debut cayó eliminado de la Copa del Rey frente al Albacete, en Liga se descolgó mucho del Barça y en la Champions cayó en los cuartos de final de forma agónica ante el PSG.

El balance del salmantino fue de 18 victorias, 2 empates y 8 derrotas en sus 28 partidos al frente del banquillo. Unos números lejos de lo exigible para un club de la magnitud del Real Madrid, pero ciertamente excusables ante el polvorín en el que se convirtió el vestuario en las últimas jornadas.

Ante la necesidad extrema y la falta de efectivos, el técnico miró hacia las categorías inferiores y convirtió a la cantera en su gran legado, demostrando que La Fábrica no era un recurso desesperado, sino el sello de identidad con el que quería salvar el barco.

Bajo su breve mandato, Thiago Pitarch se asentó como un habitual en las convocatorias del primer equipo, mientras que Manuel Ángel disfrutó de minutos de calidad tanto en el campeonato doméstico como en las exigentes noches de la Champions.

La valentía del entrenador salmantino también se tradujo en la titularidad de David Jiménez en un escenario tan imponente como Mestalla, la irrupción inicial de Jorge Cestero, las seis apariciones de César Palacios y los debuts testimoniales pero significativos de Daniel Mesonero y Álvaro Leiva.