Isi Palazón, con el Rayo Vallecano.

Isi Palazón, con el Rayo Vallecano. Europa Press

Fútbol

Isi Palazón: "Ganaba 300 euros jugando en Tercera y trabajaba en el campo para poder salir con mis amigos"

La estrella del Rayo Vallecano habló de sus duros comienzos en el fútbol en una charla celebrada meses atrás para un pódcast.

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J. P.
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Este miércoles, el Rayo Vallecano se viste de gala para vivir la noche más trascendental de su historia. El conjunto madrileño disputará la esperada final de la Conference League, la primera cita por un título europeo en los registros del club.

Sobre el terreno de juego estará Isi Palazón, erigido como uno de los grandes artífices de esta gesta, alcanzando así la cima absoluta de su carrera profesional.

No obstante, el camino del talentoso extremo murciano hasta la élite continental estuvo lleno de obstáculos y hubo un tiempo en el que el deporte profesional parecía un sueño inalcanzable.

Durante una sincera entrevista concedida hace unos meses al podcast de YouTube 'Offsiders', conducido por Mario Sanjurjo y Meque Muñoz, el atacante repasó los episodios más amargos de su juventud.

Tras formarse en las reconocidas canteras del Real Madrid y del Villarreal, sufrió un durísimo revés al ser despedido del equipo filial castellonense.

Aquella rescisión, ejecutada en pleno mes de octubre, representó un bofetón de realidad que lo obligó a regresar al domicilio familiar y a enrolarse en las filas del modesto Club Deportivo Cieza para competir en Tercera División.

El contraste económico fue demoledor. Acostumbrado a los privilegios de una gran academia, el deportista tuvo que afrontar de golpe la inestabilidad de las categorías inferiores. "De cobrar 1.800 o 2.000 euros pasé a cobrar cero euros y tener un cheque para cobrarlo el mes siguiente", confesó en el citado programa de YouTube.

Isi Palazón, sentado en un banquillo, posa para la cámara de EL ESPAÑOL.

Isi Palazón, sentado en un banquillo, posa para la cámara de EL ESPAÑOL. Nieves Díaz EL ESPAÑOL

Sus nuevos ingresos dependían totalmente de la solidaridad de un allegado: "Ganaba 300 euros en el Cieza, me los daba el amigo de mi padre de su bolsillo porque el club ya no podía hacer más esfuerzo. En esa época no había dinero en Tercera División".

Debido a la enorme merma en su capacidad adquisitiva, el ciezano compaginó los entrenamientos nocturnos con empleos físicos temporales para obtener cierta independencia financiera.

"Estuve trabajando con un amigo mío en el campo. Era para ganarme 200 o 300 euros más a la semana y con eso, más los 300 que me daban al mes, tener algo para salir con mis amigos", relató el jugador, admitiendo que aquella etapa de retorno a sus raíces lo hundió anímicamente y le generó muchísima frustración personal por sentir que se había defraudado a sí mismo.

A pocas horas de luchar por la gloria europea en la gran final, aquel calvario de Isi sirve como advertencia para las jóvenes promesas que se confían demasiado pronto.

"Al año que viene puedes estar cobrando 300 euros, teniendo que trabajar para ocupar tiempo y para ganarte tres perras más", advirtió.

Una lección de humildad de un talento que descendió al barro, maduró a base de golpes y resurgió de sus cenizas para triunfar.