Antoine Griezmann se despide de la afición del Atlético de Madrid tras ser eliminado contra el Arsenal.

Antoine Griezmann se despide de la afición del Atlético de Madrid tras ser eliminado contra el Arsenal. REUTERS

Fútbol

La triste despedida de Antoine Griezmann de la Champions League, el título que jamás podrá levantar

El francés, que se quedó en el Atlético hasta final de temporada para intentar levantar la Copa y la Champions, se marcha a Orlando de vacío y entrando en el desdichado grupo de leyendas sin una Copa de Europa en sus vitrinas.

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Antoine Griezmann se despedirá del fútbol sin la corona europea. Un jugador de época, emblema del Atlético de Madrid y de la selección francesa, que llegó incluso a sentarse en la mesa de Cristiano Ronaldo y Messi en el podio del Balón de Oro. Se irá de vacío. Entrará en ese desdichado club de futbolista gigantes sin una Champions League.

La 'orejona' ha sido cruel con el galo. En el haber quedarán sus 120 partidos, sus 44 goles y 16 asistencias ante los mejores equipos de Europa. Pero también su espina clavada en 2016 cuando claudicó en la final ante el Real Madrid después de fallar un penalti.

No podrá tener Griezmann la despedida que quería. Se escurrió Budapest entre los dedos y su marcha a Orlando será sólo con el cariño de su público, pero sin ningún título bajo el brazo.

Griezmann intenta batir a David Raya.

Griezmann intenta batir a David Raya. REUTERS

Se irá, eso sí, como máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid, con 212 tantos de rojiblanco. No será éste finalmente el "año increíble" que presagiaba el francés en el Atlético de Madrid, porque los chicos de Matarazzo y Arteta no le han dejado.

Líder hasta el final

Griezmann pondrá fin a su etapa como futbolista rojiblanco con la cabeza bien alta. En una temporada en la que perdió protagonismo sobre el terreno de juego, el '7' no ha rechistado. Asumiendo su rol de líder primero y aprovechando su momento para llegar a ser uno de los mejores revulsivos del curso en el panorama continental.

De menos a más. Así ha transcurrido su campaña. Pero al final se ha acabado haciendo un hueco en los días importantes. La eliminatoria contra el Barça, la final de Copa, el doble duelo frente al Arsenal... y siempre con un rol protagonista.

Griezmann, durante el partido contra el Arsenal.

Griezmann, durante el partido contra el Arsenal. REUTERS

En el Emirates fue, con permiso de Pubill, lo más potable de un Atlético atascado en ataque. Bajando a recibir para ayudar en la creación, cayendo a banda para crear superioridad, filtrando por dentro... Un ejercicio de inteligencia futbolística que define a la perfección lo que ha sido la carrera de Griezmann.

Y cerca estuvo de ser el héroe con una doble acción en el 56'. Primero disparó con violencia obligando a estirarse a Raya y de forma inmediata, en el rechace, sufrió un claro penalti que no señaló el árbitro por una falta previa muy dudosa.

Pasó 66' minutos sobre el verde del Emirates en los que ganó 5 de 8 duelos, recuperó dos balones y tocó 20 veces el cuero. No fue un partido para brillar, pero sí para entregar toda su alma para el que acabó siendo su último partido en la Champions League.

Su salida, a la par que la de un Julián que pasó desapercibido por sus problemas en el tobillo, coincidió con los peores momentos del Atlético. Baena y Almada fueron incapaces de emular el papel de Antoine y el Atleti apenas logró inquietar la portería de Raya durante la última media hora.

Eternamente agradecidos

Siebert pitó el final y el sonido del silbato significó el adiós de Griezmann a la Champions. Con la mirada perdida, serio, casi al borde de las lágrimas, Griezmann ovacionó al público colchonero que se acercó hasta Londres.

Una afición rendida a su estrella, quien decidió no irse en enero y quedarse hasta final de temporada para intentar levantar dos títulos con el club de su vida.

Griezmann, tras perder contra el Arsenal en las semifinales de la Champions.

Griezmann, tras perder contra el Arsenal en las semifinales de la Champions. REUTERS

Ahora abrirá su nuevo capítulo. Será en Orlando, a 7.000 kilómetros de la ciudad que ha sido su casa durante 10 años. Pero antes tendrá sus cuatro últimos bailes de rojiblanco. Dos en el Metropolitano y otros tantos en Pamplona y Villarreal.

Ahí, el 24 de mayo, se apagará la llama de Griezmann en el Atlético. El adiós de una de las mayores leyendas del club. El adiós de un chico que hizo soñar con tocar el cielo europeo, pero que se irá obligado a conformarse con haberlo rozado al menos con la yema de los dedos.