Michael Owen durante un partido como comentarista.

Michael Owen durante un partido como comentarista. Europa Press

Fútbol

Michael Owen, el ganador del Balón de Oro que suma más de 20 millones de libras al año por su negocio con los caballos

El inglés cambió por completo su forma de obtener ingresos después de retirarse del fútbol por culpa de las lesiones.

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El nombre de Michael Owen sigue evocando goles, velocidad y precocidad en el fútbol europeo. El delantero inglés alcanzó la cima de su carrera al conquistar el Balón de Oro en 2001, consolidándose como una estrella internacional desde muy joven.

Tras su retirada en 2013, Owen ha sabido reinventarse lejos de los terrenos de juego. Su vida profesional dio un giro hacia el mundo de la hípica, donde construyó un negocio sólido centrado en la cría y competición de caballos.

Su empresa, 'Manor House Stables', ubicada en Cheshire, se ha consolidado como una de las explotaciones más reconocidas del Reino Unido. Allí se entrenan y gestionan caballos que compiten regularmente en algunos de los eventos más prestigiosos del calendario británico.

El exfutbolista no se limita a ser propietario. Owen participa activamente en la selección, cría y desarrollo de los caballos, supervisando cada fase del proceso. Su implicación directa ha sido determinante para el crecimiento y éxito de su proyecto empresarial.

La inversión inicial en este sector fue elevada, pero el retorno ha superado las expectativas. Según diversas estimaciones, su negocio vinculado a los caballos genera más de 20 millones de libras anuales, una cifra que refleja su consolidación en la industria.

Michael Owen antes de comentar un partido de la selección inglesa.

Michael Owen antes de comentar un partido de la selección inglesa. Europa Press

El éxito deportivo de sus ejemplares también ha sido clave. Las victorias y buenas actuaciones en competiciones de alto nivel aumentan el prestigio de su cuadra, elevando el valor de mercado de los caballos y atrayendo nuevos inversores y oportunidades comerciales.

Durante su etapa como futbolista, Owen ya mostraba interés por el mundo ecuestre. Con el tiempo, esa afición se transformó en una apuesta empresarial seria, basada en el conocimiento del sector y en una planificación a largo plazo bien definida.

Además de su actividad principal, el inglés mantiene presencia en los medios como comentarista y analista deportivo. Esta faceta le permite seguir vinculado al fútbol, aunque su prioridad sigue siendo el desarrollo y expansión de su negocio hípico.

El caso de Owen refleja una tendencia habitual entre exdeportistas de élite, que buscan nuevas vías profesionales tras su retirada. Apostar por sectores que conocen y les apasionan suele ser una de las claves para alcanzar el éxito fuera del deporte.

A sus 46 años, Michael Owen ha cambiado los estadios por los hipódromos sin perder competitividad. Su trayectoria demuestra que la disciplina y ambición que le llevaron a la élite pueden trasladarse con éxito a otros ámbitos profesionales.