El valle español de 10.000 habitantes donde Joan García desconecta en verano con su familia

El valle español de 10.000 habitantes donde Joan García desconecta en verano con su familia EE

Fútbol

Ni Odesa ni Jerte: el valle español de 10.000 habitantes donde Joan García desconecta en verano con su familia

El portero del Barça busca refugio en la montaña para reencontrarse en los lugares que protagonizaron su infancia.

Más información: El pueblo español donde Aitana Bonmatí pasa sus vacaciones: 2.900 habitantes y la fuente de inspiración para Salvador Dalí

Publicada

Cuando pensamos en los destinos vacacionales de los futbolistas de élite, el imaginario colectivo suele llevarnos a playas paradisíacas en Ibiza, yates de lujo o exóticos resorts en destinos internacionales.

Sin embargo, el portero Joan García ha elegido un camino muy distinto para recargar energías antes de volver a ponerse los guantes. Alejado del bullicio mediático y de las altas temperaturas, el guardameta ha encontrado su remanso de paz particular en la alta montaña.

Y no, no hablamos del espectacular Parque Nacional de Ordesa ni del famoso Valle del Jerte. Su destino elegido es el majestuoso Valle de Arán.

Situado en el corazón de los Pirineos, en la provincia de Lleida, el Valle de Arán es una comarca singular que cuenta con apenas 10.000 habitantes censados.

Este rincón, famoso por su identidad cultural, su lengua propia (el aranés) y sus pintorescos pueblos de piedra y pizarra, ofrece el contraste perfecto frente a la frenética vida de la ciudad y la incesante presión del fútbol profesional.

Joan García, con la Selección

Joan García, con la Selección EFE

Tal y como han señalado recientemente diversos medios deportivos y revistas de estilo de vida, cada vez son más los deportistas que cambian la costa por la montaña.

En este contexto, Joan García prioriza la privacidad y el tiempo de calidad junto a los suyos. En la Val d'Aran, el futbolista encuentra el anonimato y la tranquilidad que busca para desconectar en verano con su familia.

Mientras otros enclaves naturales atraen a riadas de turistas durante los meses estivales, la orografía y disposición de los pequeños pueblos araneses -como Vielha, Salardú o Bagergue- permiten un turismo mucho más sosegado.

La prensa local y los medios especializados coinciden en que este tipo de escapadas son fundamentales para el "descanso invisible" de los atletas.

El Valle de Arán no solo regala temperaturas agradables cuando el resto del país sufre olas de calor, sino que es un escenario inmejorable para el descanso activo: paseos por la naturaleza, rutas de senderismo alejadas de los focos y una excelente gastronomía local.