Luis de la Fuente, antes del partido entre España y Serbia.

Luis de la Fuente, antes del partido entre España y Serbia. EFE

Fútbol

De 'Luis de la suerte' a ser el guía hacia otra estrella: De la Fuente, el superviviente que se ganó el respeto tras tres años impolutos

El seleccionador ha ido superando obstáculos futbolísticos y extradeportivos para convertirse en una figura fundamental para las aspiraciones de España en el Mundial.

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"¿Luis de la qué...?", se escuchó en más de una ocasión con el nombramiento de Luis de la Fuente como sucesor de Luis Enrique. El asturiano había fracasado en el Mundial de Qatar y la Federación buscó un relevo en un hombre de la casa, alguien de confianza, pero para nada mediático.

Ese fue el mayor pecado de Luis de la Fuente, el de no ser un hombre que hubiera acaparado los grandes focos en su carrera como entrenador. Él se reivindicó. Dijo en su presentación que era quien mejor conocía el presente y el futuro del fútbol español porque llevaba años trabajando en la base.

Parecía que no se equivocaba lo más mínimo. Lo que al principio fueron burlas por desconocimiento, después se tornaron en críticas por la fortuna en algunos partidos. Pero ahora, tres años después de la derrota ante Escocia que hizo tambalear los cimientos de este proyecto, nadie puede dudar del riojano.

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El seleccionador suma éxitos y aciertos en una trayectoria prácticamente inmaculada. Y también se ha convertido en un auténtico superviviente a todos los ruidos que le han rodeado desde su llegada, tanto deportivos como extradeportivos, que no han sido pocos.

Ahora De la Fuente es el hombre que más confianza inspira para marcar el camino hacia el Mundial. Por supuesto tiene temas candentes entre manos como el de Joan García, pero eso es algo inherente a los seleccionadores. Tras la Nations League y la Eurocopa, el riojano puede completar el triplete este verano con la Copa del Mundo.

Una pizca de suerte

En su segundo partido al frente de la Selección, Luis de la Fuente se la pegó ante Escocia. En aquel partido de clasificación para la Eurocopa, España sucumbió en Hampden Park en un mal partido que activó las alarmas.

Si ya se dudaba de la valía del riojano para asumir el timón del combinado nacional, este naufragio fue una excusa perfecta para cargar las tintas contra él. Ahora, tres años y dos días después de aquello la historia es completamente opuesta. Tanto, que España tan sólo ha perdido con Colombia en un partido amistoso y cedió en la tanda de penaltis de la Nations League ante Portugal.

Enseguida De la Fuente empezó a ganar con España. Y no sin cierta fortuna, es cierto, pero eso también vale en el fútbol. Incluso cambia historias.

El nuevo seleccionador se proclamó campeón de la Nations League con dos victorias 'in extremis'. La primera de ella, en las semifinales ante Italia. Joselu anotó el gol definitivo en el minuto 88. El delantero, precisamente una apuesta personal del riojano.

En la final ante Croacia, España se llevó el título en la tanda de penaltis. Otro golpe más de fortuna que le empezó a valer al seleccionador el apodo de 'Luis de la suerte'.

Los líos deportivos

Siempre se dice que cada aficionado lleva un seleccionador dentro, y esa afirmación en el caso de España se suele elevar al máximo exponente. Es imposible estar al frente del combinado nacional y contentar a todo el mundo. Siempre habrá alguien que falta o alguien que no debería ir convocado.

Por supuesto, eso le pasó a Luis de la Fuente. De hecho, le sigue sucediendo después de tres años de trayectoria inmaculada con sus apuestas. El caso de Joan García es el más sangrante y en esta última convocatoria ha accedido a llevarlo pese a lo estrambótico de llamar a cuatro porteros.

Uno de los primeros roces que tuvo el riojano fue con toda una leyenda como Sergio Ramos. El seleccionador llegó a decir que el ex del Real Madrid volvería a la Selección si estaba bien. Su estado de forma por entonces, en 2023 y jugando en el PSG, desde luego que daba el nivel para volver a vestir la camiseta de España, pero eso no sucedió.

Luis de la Fuente manteado por los jugadores de la selección tras ganar la Eurocopa ante Inglaterra.

Luis de la Fuente manteado por los jugadores de la selección tras ganar la Eurocopa ante Inglaterra. Reuters

De la Fuente también fue criticado por llamar a filas a Joselu. El delantero contaba con pocos minutos en el Real Madrid, si bien demostró tener en más de una ocasión el don de una oportunidad, y su rendimiento con España fue notable.

El tema de Gavi fue más espinoso si cabe, todavía en su primer año. Le reclamaban descanso por la alta carga de partidos, pero De la Fuente dijo que "los buenos no descansan nunca". La desgracia fue la grave lesión casi inmediata del jugador del Barça en el partido contra Georgia. Una rotura del cruzado con la que muchos se ensañaron con el seleccionador.

Luis de la Fuente, en el entrenamiento de España

Luis de la Fuente, en el entrenamiento de España EFE

En su segundo año también fue criticado por el 'caso Brahim'. El jugador del Real Madrid, entre dos aguas por los cantos de sirena que llegaban desde Marruecos, terminó decantándose por el combinado africano y España dejó marchar un gran talento.

Morata y los porteros

Para Luis de la Fuente pesa casi tanto lo que pasa dentro del campo como lo que sucede dentro de él. Está convencido, y el tiempo le sigue dando la razón, que los éxitos llegan cuando el grupo se convierte en una familia.

Sólo así se sostuvo durante tiempo la convocatoria de Álvaro Morata. El delantero, lejos de su mejor nivel, siguió durante tiempo formando parte de las convocatorias de Luis de la Fuente, y el seleccionador apelaba al rol de capitán como algo fundamental.

La jugada terminó con la victoria en la Eurocopa, con Morata jugando una buena cantidad de minutos, ejerciendo el papel de líder en la concentración y superando las numerosas críticas que siempre le llegaban.

Otro ejemplo de esto es su 'cabezonería' con los porteros. Unai Simón, Raya y Remiro. Esos son sus tres guardametas de confianza desde hace tiempo, y pese al clamor popular desde hace mucho tiempo ha tardado en llamar a Joan García.

De la Fuente no quiere alterar el ecosistema si no es estrictamente necesario, y sus tres guardametas han demostrado convivir en armonía. Sólo ha roto su norma en este parón con la llamada del portero del Barça, pero eso no ha expulsado a ninguno de los anteriores, así que García lo sigue teniendo difícil para el Mundial.

Lamine Yamal y el Barça

Seguramente el capítulo más agrio de los últimos tiempos ha sido el de Lamine Yamal. En las dos convocatorias anteriores la estrella del FC Barcelona fue llamada a filas, pero en ninguna de las dos ocasiones llegó a jugar ni un solo minuto.

De hecho, se marchó a casa por el mismo lugar por el que llegó a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Lamine seguía arrastrando molestias en el pubis, y de eso se sirvió el Barça para tirar de partes médicos que justificaran la ausencia del jugador con España. No querían correr ningún riesgo, pero eso tensó la relación hasta el extremo entre la Federación y el club catalán.

Incluso hubo un intercambio de mensajes entre Hansi Flick, que pedía una mayor comprensión, y Luis de la Fuente, que se mostró despreocupado de las palabras del técnico germano.

Ahora parece que las molestias han remitido y a la tercera ha ido la vencida. Lamine ha vuelto a la Selección con la nueva llamada de Luis de la Fuente y los problemas han desaparecido. Se acerca el Mundial y nadie se lo quiere perder.

Río revuelto en lo institucional

Donde Luis de la Fuente se ha convertido también en un auténtico superviviente ha sido en el plano extradeportivo. El riojano llegó al banquillo de la Selección poco antes de la marejada por el 'caso Rubiales' y su beso a Jenni Hermoso, y ahí surfeó momentos críticos.

El más complicado de todos, el aplauso a Luis Rubiales en aquella Asamblea en la que confirmó que no iba a dimitir como presidente de la RFEF.

Aquella quíntuple afirmación por parte del expresidente levantó los aplausos, casi forzados en muchos casos, por parte de los asistentes y el núcleo duro de la Federación. Entre ellos estaba Luis de la Fuente.

El seleccionador se arrepintió poco después. Se llegó incluso a pedir su dimisión por esta muestra de apoyo a Rubiales, pero él mismo salió al paso. "Pido perdón, no supe estar a la altura", dijo entre otras muchas frases el riojano.

De la Fuente aclaró la situación, la espontaneidad de sus aplausos, y mostró su arrepentimiento por el gesto. Uno de sus momentos más críticos al frente de la Selección que, curiosamente, nada tuvieron que ver con lo que pasaba en el césped.

También le tildaron de agrandado, otro apodo más para la colección, por sacar pecho de sus resultados y rendimiento al frente de la Selección. Su perfil, normalmente bajo, salió del carril momentáneamente, y aquello escamó, aunque parece un capítulo olvidado.

El superviviente de decenas de batallas sigue sorteando balas y caminando hacia el éxito con España. Cada vez está más cerca la llegada del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, pero ya nadie duda de la valía de Luis de la Fuente y de los pasos que da en cada convocatoria.