Fernando Alonso, en el paddock de la F1

Fernando Alonso, en el paddock de la F1 Europa Press

Fútbol

El palo de Fernando Alonso a la F1 por las nuevas normas: "Los adelantamientos que hay ahora son sin querer"

El piloto de Aston Martin pudo terminar en Japón su primera carrera de la temporada, pero antes de la prueba dejó una rajada histórica.

Más información: Japón evidencia el dominio de Mercedes en la F1: Antonelli repite triunfo frente al pequeño milagro de Fernando Alonso

Publicada

Fernando Alonso llegó al Gran Premio de Japón con una sola misión: terminar la carrera. Dos abandonos consecutivos en Australia y China habían dejado a Aston Martin sin un solo punto y sin ver la bandera de cuadros.

Suzuka era, ante todo, una prueba de supervivencia. Y superó el examen, aunque no tardó en aprovechar el micrófono de DAZN para lanzar un mensaje que trasciende su propio calvario particular. Antes de apagarse los semáforos, ya tenía claro que lo que iba a vivir no se parecería en nada a la F1 que él ama.

Su diagnóstico del nuevo sistema de adelantamientos -que este año sustituye al DRS por un impulso eléctrico que se activa cuando el perseguidor tiene más batería disponible que el rival- fue lapidario.

"Ninguna diversión. ¿Qué diversión va a haber adelantando sin querer? Los adelantamientos que hay ahora son sin querer. De repente te encuentras con una batería superior al coche que tienes delante, o adelantas o te estrellas contra él", dijo antes de la carrera.

Y añadió: "Es una maniobra de evasión más que un adelantamiento por echarle coraje, frenar más tarde que él, pasar por una curva por el exterior o el interior, hacer algo diferente. Ahora te encuentras o con menos o con más batería que los rivales, adelantas o te adelantan".

Fernando Alonso, durante el GP de Japón 2026

Fernando Alonso, durante el GP de Japón 2026 Reuters

La queja de Alonso no es nueva, ni tampoco exclusiva. Verstappen había calificado ya los monoplazas de 2026 como "una Fórmula E con esteroides", y Leclerc también advirtió antes del inicio de la temporada de que el nuevo modo de adelantamiento podría generar situaciones artificiales.

La diferencia es que Alonso lo dice desde el peor lugar posible: el fondo de la parrilla, donde la inferioridad del motor Honda convierte cada vuelta en una suma de gestión de baterías con la que el AMR26 no puede competir.

Una carrera semiaburrida, pero terminada

En Suzuka, las vibraciones que le obligaron a soltar el volante en China y que en los test ya habían sido una constante volvieron a aparecer, aunque con algo menos de intensidad. "Las vibraciones estaban ahí. Un poco menos, quizás, que otras carreras, pero estaban", dijo tras cruzar la meta en 18ª posición.

"Tampoco ha sido fácil, pero soportables para acabar la carrera. Lo viví de manera tranquila, semiaburrida porque no teníamos grandes luchas por delante ni por detrás. Intentar completar la carrera, dar información al equipo y pensar en esta pausa para dar un poco de tiempo al equipo para mejorar", explicó.

Completar los 53 giros de Suzuka fue, en sí mismo, el objetivo declarado: "Tenemos cosas por hacer, y una de ellas era completar la primera carrera. No lo habíamos hecho ni en Australia ni en China. Primera carrera que completamos, por lo menos delante de los aficionados japoneses".

Un mes para respirar

El GP de Japón deja a Aston Martin con el trabajo de un mes de pausa por delante. Honda, que en casa reconoció no haber llegado a Suzuka con el progreso deseado, tiene ahora tiempo para buscar soluciones tanto a las vibraciones como al déficit de rendimiento antes del GP de Miami.

Para Alonso, ese parón es el único horizonte positivo de un inicio de temporada que, más que una competición, se está pareciendo a un ensayo de resistencia.