Julián Álvarez, Mbappé y Alejandro Rego, del Athletic, abatidos en la última jornada de la Champions League

Julián Álvarez, Mbappé y Alejandro Rego, del Athletic, abatidos en la última jornada de la Champions League Reuters / EFE

Fútbol

La decadencia de LaLiga es una realidad: camino de perder la plaza extra de Champions y sólo dos traspasos en invierno

Los equipos españoles naufragan en Europa: dos eliminados, tres en play-offs y solo tres más -Barça, Betis y Rayo- con pase directo a octavos.

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El fútbol español transita por uno de sus momentos más oscuros en términos de competitividad europea y músculo económico. La evidencia más reciente llegó la noche del miércoles, cuando la última jornada de la fase liga de la Champions League certificó un descalabro que va más allá de resultados puntuales.

España ha caído al cuarto puesto del ranking UEFA de la temporada, superada por Portugal, y lo que es más grave, se encamina irremediablemente a perder la codiciada plaza extra de Champions League para la temporada 2026/27.

Los números no admiten matices ni autoengaño. Según la última actualización del coeficiente UEFA, Inglaterra lidera con autoridad absoluta con 20.958 puntos, seguida de Portugal con 16.600 puntos, que ha superado a Alemania en el tercer puesto con 16.214 puntos y relegado a España al cuarto escalón con 15.531 puntos.

Italia, con 15.500 puntos, acecha desde la quinta posición y podría incluso superar a los equipos españoles si el rendimiento no mejora drásticamente en las rondas eliminatorias que quedan por delante.

La distribución de las dos plazas extra de Champions para la próxima edición se va resolviendo: Inglaterra, que ha colocado cinco de sus seis equipos en el Top 8 de la Champions, prácticamente tiene asegurada una de ellas, mientras que la segunda ahora mismo se la disputan Portugal y Alemania.

España, que conquistó esa plaza extra la pasada temporada aprovechada por el Villarreal, la perderá en el escenario actual y volvería a contar con solo cuatro representantes en la máxima competición continental.

El naufragio colectivo en Europa

La noche del miércoles resumió a la perfección el estado de postración del fútbol español. De los cinco equipos que disputaban la última jornada de Champions, únicamente el Barcelona cumplió con nota, terminando en la quinta posición y clasificándose directamente para los octavos de final.

El resto fue una sucesión de fracasos: el Real Madrid cayó derrotado por 4-2 ante el Benfica y acabó noveno, condenado a jugar el playoff; misma historia para el Atlético de Madrid que terminó undécimo, también obligado a pasar por la repesca.

Trubin, portero del Benfica, celebra su gol contra el Real Madrid en la última jugada del partido

Trubin, portero del Benfica, celebra su gol contra el Real Madrid en la última jugada del partido Reuters

El Athletic Club fue eliminado tras perder ante el Sporting de Portugal; y el Villarreal protagonizó un desastre mayúsculo al sumar apenas un punto de 24 posibles en toda la fase de liga, con siete derrotas y un empate, cerrando en la última posición del ranking.

Mientras tanto, Portugal desplegó una exhibición de competitividad con Benfica, Sporting y Oporto clasificándose para las siguientes rondas, además del Braga que continúa vivo en Europa League.

Los portugueses no solo superaron a España en el coeficiente de esta temporada, sino que el pasado fin de semana adelantaron también a Países Bajos en el ranking histórico de la UEFA, consolidando su estatus como otra potencia futbolística de Europa en términos institucionales.

La comparación con Inglaterra resulta sencillamente abrumadora. La Premier League metió a cinco equipos en el Top 8 de la Champions: Arsenal primero, Liverpool tercero, Tottenham cuarto, Chelsea sexto y Manchester City octavo.

La Premier League metió a cinco equipos en el Top 8 de la Champions

El Newcastle, único inglés que no logró clasificarse directamente, terminó duodécimo y jugará el playoff con opciones reales de avanzar. Además, el Aston Villa aseguró su presencia en el Top 8 de la Europa League, el Nottingham Forest disputará los dieciseisavos de esa competición y el Crystal Palace hará lo propio en la Conference League.

Nueve de nueve equipos ingleses continúan vivos en competiciones europeas, una demostración de poderío colectivo que LaLiga no puede siquiera soñar con igualar.

Un mercado invernal fantasma

Si el rendimiento deportivo dibuja un panorama desolador, la actividad en el mercado de fichajes invernal completa el retrato de una liga en declive estructural.

Umar Sadiq, tras fichar por el Valencia CF

Umar Sadiq, tras fichar por el Valencia CF Valencia CF

Según datos actualizados a fecha de este jueves 29 de enero, LaLiga ha invertido apenas 5,50 millones de euros en traspasos durante esta ventana invernal, una cifra que la coloca en la vigésima segunda posición del ranking mundial de gasto, con 21 ligas por delante.

De los 20 equipos de Primera División, únicamente dos han pagado traspaso por jugadores: el Valencia desembolsó cinco millones de euros por Umar Sadiq procedente de la Real Sociedad, mientras que Osasuna invirtió 500.000 euros en Javi Galán proveniente del Atlético de Madrid.

El resto de movimientos se han limitado a cesiones, agentes libres y retornos de préstamos, sin que ninguno de los grandes del fútbol español haya realizado una sola incorporación de pago.

La comparación con el resto de grandes ligas europeas resulta demoledora. La Premier League ha gastado 198 millones de euros en fichajes este invierno, es decir, 36 veces más que LaLiga. La Serie A italiana ha movido 47,85 millones, la Bundesliga alemana 47,15 millones y la Liga portuguesa 32,70 millones, seis veces el gasto español.

Incluso ligas consideradas menores han superado ampliamente a España: el Brasileirao invirtió 102,27 millones, la MLS estadounidense 87,14 millones, la Super Lig turca 40,44 millones y la Liga MX mexicana 36,61 millones.

Entre las ligas europeas que adelantan a LaLiga figuran Argentina, República Checa, Arabia Saudí, Ucrania, Rusia, Grecia, Países Bajos, Polonia, Dinamarca, Francia, Noruega, Escocia y Suecia.

Un círculo vicioso sin salida aparente

El diagnóstico del problema es tan evidente como complejo de resolver. LaLiga se encuentra atrapada en un círculo vicioso del que parece imposible escapar sin un cambio radical de paradigma.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, durante un desayuno informativo

Javier Tebas, presidente de LaLiga, durante un desayuno informativo Europa Press

El control económico implementado por la organización presidida por Javier Tebas, aunque venda que garantiza la sostenibilidad financiera de los clubes, ha generado un límite salarial tan restrictivo que impide realizar fichajes de nivel.

Sin inversión en talento, las plantillas se debilitan progresivamente y el rendimiento europeo se resiente. Al obtener peores resultados en competiciones continentales, España pierde puntos en el coeficiente UEFA, lo que se traduce en menos plazas de Champions League.

Menos representantes en la máxima competición significa menos ingresos por derechos televisivos y premios, lo que a su vez reduce aún más la capacidad de inversión. Y el ciclo se repite.

El contraste con la Premier League es especialmente ilustrativo. Mientras LaLiga prioriza el equilibrio contable por encima de todo, el fútbol inglés mantiene una filosofía de inversión constante que le permite acumular un músculo económico inalcanzable para el resto de Europa.

Los clubes de la Premier no solo gastan 36 veces más en fichajes, sino que ese dinero se traduce en plantillas más competitivas que dominan todas las competiciones europeas. Inglaterra ha situado a nueve equipos en las rondas eliminatorias de Champions, Europa League y Conference League, frente a los españoles que continúan con vida.

El caso del Villarreal resume a la perfección la dimensión del problema. El Submarino Amarillo fue uno de los principales beneficiados de la plaza extra conseguida la pasada temporada, lo que le permitió regresar a la Champions tras quedar quinto en LaLiga.

Sin embargo, su rendimiento fue catastrófico: un punto de 24 posibles, siete derrotas y un empate lo dejaron en la última posición del ranking de clubes, convirtiéndose en uno de los mayores culpables de la caída de España en el coeficiente.

La incapacidad para reforzar la plantilla adecuadamente durante el mercado de verano, limitada por las restricciones económicas, derivó en una humillación europea que ahora pagará toda LaLiga.

Una brecha que se agranda

La distancia con Inglaterra ya no es solo económica, sino también deportiva e institucional. La Premier ha consolidado un modelo que atrae inversión extranjera, genera ingresos millonarios por derechos televisivos y mantiene un nivel competitivo altísimo en todas sus competiciones.

LaLiga ha optado por un camino de austeridad que, si bien evita los excesos financieros de épocas pasadas, condena al fútbol español a una irrelevancia progresiva en el escenario continental.

El adelantamiento de Portugal en el ranking de esta temporada no es anecdótico: es un símbolo del cambio de jerarquías en el fútbol europeo. Los tres grandes lusos (Benfica, Sporting y Oporto) han demostrado mayor competitividad colectiva que los equipos españoles, con plantillas más equilibradas y una gestión deportiva más eficaz.

Arbeloa y Mourinho, tras saludarse antes del Benfica - Real Madrid

Arbeloa y Mourinho, tras saludarse antes del Benfica - Real Madrid Reuters

Que un país con una liga históricamente considerada inferior haya superado a España en rendimiento UEFA es una señal de alarma que no puede ignorarse.

La pregunta que sobrevuela el fútbol español es si este declive es reversible o si, por el contrario, se ha entrado en una fase de decadencia estructural de la que será imposible salir sin modificar las reglas de juego.

Por el momento, todo apunta a que LaLiga continuará perdiendo terreno frente a Inglaterra, condenada a disputar una plaza extra de Champions que parece cada vez más lejana y con un mercado de fichajes que refleja la triste realidad de una competición sin músculo financiero ni capacidad de reacción.