Javier Tebas, en la Gala de Campeones de La Liga 2020/2021

Javier Tebas, en la Gala de Campeones de La Liga 2020/2021 José Oliva / Europa Press

Fútbol

¿El año del fin para Tebas?: El TAD estudiará su inhabilitación en los primeros meses de 2026 por revelar información secreta

El dirigente, que llegó al cargo en abril de 2013, afronta una posible sanción por reincidente y el reciente revés del Supremo que obliga a compensar a Real Madrid y Barcelona.

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El año 2026 amanece con nubarrones negros sobre la sede de LaLiga. Javier Tebas, el hombre que ha dirigido con mano de hierro la patronal de los clubes desde abril de 2013, se enfrenta a la etapa más crítica de su mandato.

Tras casi trece años en el poder, la acumulación de frentes judiciales amenaza con poner fin a su presidencia a lo largo de este año.

La situación del dirigente oscense es límite. Por un lado, el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) debe resolver el expediente abierto por la presunta revelación de secretos del FC Barcelona, una infracción que podría costarle la inhabilitación.

Por otro, el Tribunal Supremo asestó en diciembre un golpe a su gestión económica, dando la razón al Real Madrid en el litigio por los derechos audiovisuales de 2015.

Javier Tebas camina por el filo de la navaja. Su futuro depende ahora de una resolución administrativa que se espera para el primer trimestre de 2026 y de la digestión de una sentencia que cuestiona la legalidad de sus maniobras financieras pasadas.

Nunca antes, en más de una década, su continuidad había estado tan comprometida como lo está ahora.

Expediente del TAD

La principal amenaza para la supervivencia de Tebas en el cargo tiene nombre y apellidos: Miguel Ángel Galán.

El presidente de la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte, verdugo judicial de Ángel María Villar, Luis Rubiales y Pedro Rocha, ha puesto ahora el foco en máximo mandatario de LaLiga.

El 21 de noviembre de 2025, el TAD abrió expediente disciplinario a Tebas. El motivo es la presunta revelación de datos confidenciales del FC Barcelona.

Javier Tebas, presidente de la Liga, en un acto oficial

Javier Tebas, presidente de la Liga, en un acto oficial EFE

La denuncia de Galán sostiene que el presidente de LaLiga hizo pública información sensible sobre la venta de los palcos VIP del Camp Nou y un supuesto agujero de 100 millones de euros, vulnerando el deber de confidencialidad.

El organismo administrativo considera que existen indicios de una infracción "muy grave". Según fuentes conocedoras del caso, la resolución debería llegar antes de finalizar enero o, a más tardar, en los primeros compases de 2026.

Si el TAD confirma la sanción, el reglamento contempla la inhabilitación, lo que supondría el cese inmediato de sus funciones.

El factor reincidencia

La situación se agrava por los antecedentes recientes. En septiembre de 2024, Tebas ya recibió una amonestación pública del TAD por haber desvelado el sentido del voto del Real Madrid en una Asamblea, violando el secreto de las deliberaciones.

Esta mancha previa es fundamental. La normativa deportiva castiga con mayor dureza la reincidencia.

Al haber sido sancionado anteriormente por una falta similar -vulneración de la confidencialidad o secreto-, una nueva condena no se saldaría con una simple advertencia.

Javier Tebas, en el ISDE Sports Convention 2025

Javier Tebas, en el ISDE Sports Convention 2025 Europa Press

El escenario más probable, según expertos en derecho deportivo, oscila entre una inhabilitación temporal de dos meses a un año, o incluso la destitución definitiva.

El paralelismo con el 'caso Villar' es evidente. El expresidente de la RFEF fue apartado de su cargo en 2017 tras una denuncia del mismo actor, Miguel Ángel Galán, por incumplir el deber de neutralidad.

Ahora, la historia podría repetirse en la acera de LaLiga, poniendo fin a un ciclo que comenzó hace trece años.

Revés del Supremo

Mientras el TAD decide su futuro disciplinario, la justicia ordinaria ha desmantelado uno de los pilares de su gestión económica.

El pasado 5 de diciembre, el Tribunal Supremo dictó una sentencia histórica a favor del Real Madrid que declara nula la Disposición Adicional Segunda de los Estatutos de LaLiga de 2015.

El Alto Tribunal ha sido contundente. Considera que LaLiga incurrió en una "flagrante ilegalidad" al alterar el reparto de los derechos audiovisuales sin cobertura legal.

La sentencia obliga a la patronal a compensar al Real Madrid con 8,8 millones de euros, cantidad de la que fue privado "ilegítimamente" en la temporada 2015/2016.

El fallo tiene un efecto dominó. No solo el club blanco debe ser resarcido; el FC Barcelona tiene derecho a recibir una cantidad idéntica.

Además, la sentencia abre la puerta a que los clubes que militaban en Segunda División aquella temporada reclamen una cifra conjunta cercana a los 88 millones de euros.

Golpe jurídico

Este revés judicial, más allá del impacto económico, daña la reputación de gestor infalible de Javier Tebas.

El Supremo ha dejado por escrito que LaLiga se apartó del marco legal establecido por el Real Decreto-ley 5/2015, actuando al margen del legislador.

La sentencia expone la fragilidad de las decisiones tomadas en los despachos de la patronal.

Lo que se vendió como una modernización necesaria y un éxito de gestión ha terminado siendo tumbado por los tribunales una década después, obligando a rehacer cuentas y a buscar responsables de aquel reparto irregular.

Javier Tebas y Rafael Louzán durante la presentación de la nueva Junta Directiva.

Javier Tebas y Rafael Louzán durante la presentación de la nueva Junta Directiva. RFEF

2026 decisivo

Javier Tebas entra en 2026 acorralado. A diferencia de crisis anteriores, donde su posición de fuerza con la mayoría de los clubes le servía de escudo, ahora la amenaza es legal y administrativa, terrenos donde sus alianzas tienen poco peso.

Si el TAD aplica la doctrina de la reincidencia, la era Tebas podría tener los días contados.

Después de trece años marcando la agenda del fútbol nacional, abril de 2026 podría no verle ya sentado en el sillón presidencial.

La resolución está al caer y el fútbol español contiene la respiración ante lo que podría ser el adiós definitivo de su figura más influyente y polémica.