Cesc Fàbregas, durante un partido con el Como.

Cesc Fàbregas, durante un partido con el Como. EFE

Fútbol

Cesc Fàbregas (38), entrenador, sobre sus inversiones: "Gasta en cosas que den valor para tu futuro, no en jets ni relojes"

El técnico del Como, que tiene algunas acciones del club italiano, aboga por invertir en inmuebles o formación.

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G.E.
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Cesc Fàbregas vio cómo compañeros de profesión derrochaban fortunas en símbolos de estatus que desaparecían en cuanto el dinero se agotaba. Relojes de cien mil euros vendidos al mejor postor en subastas. Jets privados que terminaban en pleitos por herencias. Mansiones desahuciadas.

Por eso, cuando accedió a compartir su filosofía de inversión con futbolistas jóvenes, fue contundente: "Gasta el dinero en cosas que puedan darte valor para tu futuro, no en jets privados ni relojes".

La declaración, publicada en LinkedIn en agosto de 2024, no fue casual. Fàbregas acababa de consolidarse como entrenador del Como y accionista minoritario de la entidad. Había invertido su propio capital en la institución, sometiendo su patrimonio a un análisis de viabilidad que la mayoría de los futbolistas nunca hace.

Su consejo va más allá de la austeridad. No predica vivir como un asceta. Predica inteligencia selectiva: gastarse dinero en cosas que generen retorno emocional, profesional o económico. Eso significa diferentes cosas para diferentes personas, pero el principio es universal.

Para Fàbregas, las inversiones inteligentes incluyen: coaching mental de élite, algo que demostró crucial para su propia carrera en Arsenal y Chelsea. Mientras muchos futbolistas inversores solo cuidan la musculatura, él invirtió en preparadores psicológicos especializados que mejoraban su toma de decisiones bajo presión.

Cesc Fábregas da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Inter de Milán.

Cesc Fábregas da instrucciones a sus jugadores durante el partido ante el Inter de Milán. Reuters

Chefs privados especializados, porque la nutrición es inversión directa en rendimiento deportivo y longevidad. Formación continua académica: lenguajes, negocios, estrategia, porque le permite entender mercados que trascienden el fútbol.

Por el contrario, rechaza rotundamente los gastos de aparición social: aquellos donde pagas por visibilidad, estatus o envidia ajena. Los relojes de lujo (a menos que sean inversión de arte coleccionable), los supercoches de edición limitada vendidos sin usar, los yates amarrados en puertos de moda.

"Desaparecen", dice Fàbregas. Se deprecian, se venden, se pierden. El dinero gasta dinero sin generar valor.

Su propia trayectoria lo respalda. Fàbregas no es millonario solo por salarios futbolísticos. Ha construido patrimonio a través de decisiones calculadas: participación accionaria en el Como, donde tiene voz en decisiones empresariales. Inversiones inmobiliarias en zonas de alto crecimiento.

También asesoría empresarial como entrenador que implica aprendizaje constante en gestión, porque dirigir un club es gestionar presupuestos, negociar con inversores, optimizar recursos.

Lo que distingue a Fàbregas de muchos deportistas es su capacidad de reconocer ignorancia. Sabe qué no sabe. Por eso, en lugar de arrojarse a inversiones especulativas (startups sexys, criptomonedas, moda), invierte en sectores donde comprende la dinámica: fútbol (a través del Como), inmobiliario (donde hay patrones replicables), y formación (donde su nombre agrega valor).

También advierte contra la trampa del ego. Muchos futbolistas, una vez retirados, necesitan desesperadamente sentirse importantes, exitosos. Entonces invierten en proyectos donde pueden poner su nombre, donde aparecen en prensa, donde se sienten vistos.

Su mensaje para futbolistas jóvenes es:planifica con 40 años de visión, no con 5. "Tu carrera dura máximo 20 años. Luego te quedan 50 años de vida. ¿En qué estás invirtiendo para esos 50 años?". La pregunta reorienta todo.

Fàbregas también insiste en la necesidad de asesoría profesional independiente. No amigos que te vendan ideas de negocios. No hay parientes que quieran participar. Contadores verificables, abogados especializados en derecho mercantil, auditores externos. "Te cuesta dinero, pero te ahorras fortunas", ha reiterado.