Diego Pablo Simeone, en un fotomontaje

Diego Pablo Simeone, en un fotomontaje Diseño: Deportes EE

Fútbol

Simeone y su última bala para justificar su renovación: una Copa del Rey 'obligado' a ganarla

El entrenador argentino, el mejor pagado del mundo, podría quedarse de vacío demasiado pronto esta temporada si fracasa en Copa y en Champions.

29 febrero, 2024 02:15

La Copa del Rey se ha convertido en una gran prioridad para el Atlético de Madrid. En una temporada de nuevo irregular en la que ha alternado buenos momentos con otros menos brillantes, el equipo colchonero está a tan sólo dos partidos de poder levantar un título, algo que necesita el club y sobre todo su entrenador, el Cholo Simeone.

El Atleti juega este jueves el partido de vuelta de las semifinales del torneo del KO (21:30 horas, San Mamés) y lo hace con varios elementos en contra pero obligado a ganar para evitar pasar otro curso casi desapercibido. Tendrá que remontar el 0-1 en contra de la ida y además en La Catedral, una misión doblemente complicada y más aún ante un equipo que atraviesa un gran momento de forma. 

Sin importar las circunstancias, los rojiblancos necesitan la victoria y plantarse en La Cartuja para poder disputar el título. El pase del Mallorca facilita en cierto modo el camino hacia la Copa porque pase quien pase en esta eliminatoria tendrá el cartel de favorito, así que la puerta está entreabierta.

Simeone, en el partido ante el Inter de Milán.

Simeone, en el partido ante el Inter de Milán. REUTERS

Pero sobre todo el Cholo necesita este título para justificar su renovación. Esta misma temporada volvió a firmar un contrato multimillonario que le mantiene como el entrenador mejor pagado del mundo y eso, aunque nadie duda de que sigue siendo la figura idónea para el Atlético, le imprime presión a la hora de cosechar resultados. 

Su renovación

La Liga 2020/2021, con la pandemia como gran protagonista, fue el último título que cosechó el Atlético de Madrid de Simeone. Aquella consecución del título tuvo un gran mérito porque, como siempre dice el entrenador argentino, se enfrenta a dos grandes trasatlánticos como el Real Madrid y el FC Barcelona, pero desde entonces los colchoneros no han vuelto a alzar ningún entorchado más al cielo.

En estos últimos años el Atleti se ha descolgado demasiado pronto de la pelea por la competición regular. Prácticamente a mitad de temporada había tirado sus opciones a la basura y lo único que le quedaba era luchar por entrar en los puestos de Champions, algo que siempre ha logrado con solvencia.

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Pero en ese debate entre el conformismo con ser el tercer equipo de España y el salto a la ambición por pelear realmente cada año por el título se mueven los madrileños desde hace tiempo. Es cierto que su presupuesto no es el de los dos grandes, pero sí que tiene elementos diferenciales para pensar más allá y uno de ellos es el entrenador. 

Simeone renovó el pasado mes de noviembre como entrenador del Atlético de Madrid hasta 2027. EL ESPAÑOL ya desveló que su contrato, lejos de ir a la baja, ascendía a un total de 26,25 millones de euros por cada temporada, un salario base que se podía ver fácilmente incrementado hasta los 32 millones en el caso de que colocara al equipo al menos tercero en La Liga.

Diego Pablo Simeone, en el entrenamiento previo a la Supercopa de España

Diego Pablo Simeone, en el entrenamiento previo a la Supercopa de España RFEF

Precisamente esos 33 millones de euros es lo que venía cobrando el argentino en su anterior contrato, y al final de este mismo curso debía ganar además 45 millones brutos por un bonus al final de su contrato. Sin embargo, Miguel Ángel Gil Marín logró que el Cholo prorrateara una parte y aceptara a mayores 20 millones brutos cada una de las tres temporadas restantes. 

Aunque el dinero no lo es todo en el mundo del fútbol, sí que conlleva una presión añadida. Simeone sigue siendo el entrenador mejor pagado del panorama y por eso parece adecuado que se le exijan títulos más allá de una buena clasificación en La Liga.  

Obligado a ganar

Ahora el Cholo parece obligado a ganar esta Copa del Rey. Más aún cuando en ella, ya en las semifinales, no están ninguno de esos otros dos clubes que suele poner como obstáculo, el Real Madrid (a quien por cierto ha ganado varias veces esta temporada) y el Barça. 

Es prácticamente la última bala a la que ya puede agarrarse para tratar de ganar un título y salvar una temporada que va camino de ser discreta. En La Liga es cuarto a 13 puntos de líder, demasiado lejos de la cabeza. En la Supercopa fue apeado de la final por el Real Madrid y en la Champions lo tiene crudo, porque necesita remontar en la vuelta el 1-0 que consiguió el Inter en Italia. 

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Si se queda sin Champions y sin Copa del Rey, el Atlético se vería de nuevo demasiado pronto a la deriva y sin apenas objetivos a los que agarrarse. Un equipo que cuenta en su plantilla con jugadores como Oblak, Morata o Griezmann, seguramente uno de los futbolistas más en forma del mundo, no se puede permitir semejante contexto en el mes de marzo.

Por eso, esta Copa del Rey se presenta como una gran obligación para el Cholo después de haber firmado un nuevo contrato multimillonario hasta 2027. Una buena forma de justificar este desembolso del club en él sería llevarle de nuevo a la gloria y levantar el título en La Cartuja, pero para ello tendrá que dar el do de pecho en San Mamés.