Vinicius celebra su gol al Mallorca levantando el puño a favor de la lucha contra el racismo

Vinicius celebra su gol al Mallorca levantando el puño a favor de la lucha contra el racismo REUTERS

Fútbol RACISMO

El origen del racismo a Vinicius: "Los grupos ultras no eligen casualmente a sus víctimas"

EL ESPAÑOL habla con David Moscoso, sociólogo del Deporte, para analizar cuáles son las claves de los recientes capítulos de racismo que se suceden en el fútbol español.

10 febrero, 2023 02:15

La figura de Vinicius se ha convertido en las últimas semanas en el centro de todas las polémicas. En demasiadas ocasiones, su paso por diferentes estadios de La Liga se está convirtiendo en una excusa para que algunos aficionados desaten contra él sus iras personales y protagonicen lamentables episodios de racismo que ponen de relieve que el fútbol español tiene un grave problema.

No vale con mirar hacia otro lado, y ya no se pueden hacer oídos sordos ante una plaga de insultos xenófobos que se repiten con mucha asiduidad y en demasiados estadios españoles. El Camp Nou, el Metropolitano, el José Zorrilla, ahora Son Moix... muchos lugares diferentes y un mismo objetivo, Vinicius, que incluso han desencadenado ya seis denuncias por parte de LaLiga. La mayoría de ellas, sin embargo, han sido archivadas por la Fiscalía, algo que supone una barrera y un paso atrás contra este tipo de actitudes repudiables.

Así lo ve precisamente David Moscoso, sociólogo del Deporte y de la Universidad de Córdoba, que atiende a EL ESPAÑOL para analizar este movimiento al alza que se está viviendo en el fútbol español durante los últimos tiempos. Considera que el problema va más allá de los estadios de fútbol, ya que estos no dejan de ser un mero reflejo de lo que es la sociedad, y que se debe actuar de manera tajante contra cualquier brote de racismo.

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Para Moscoso, el fútbol se ha convertido de nuevo en un lugar idóneo para que unos reducidos grupos de personas, liderados y contagiados sobre todo por núcleos ultras de ideologías extremas, muestren este tipo de actitudes. Exige mano dura a los clubes para atajar este problema y también a las instituciones judiciales para condenar con firmeza cualquier nuevo brote que se produzca.

Pero no solo los capítulos más recientes de racismo afectan al balompié, también al baloncesto. Hace apenas un par de días se pudieron ver otras desagradables imágenes en la cancha del Joventut de Badalona a unos aficionados que, perfectamente captados por las cámaras de televisión, llaman "mono" en repetidas ocasiones al jugador Yago Dos Santos, algo que viene a confirmar el preocupante repunte de este tipo de actitudes.

El deporte, un reflejo

El racismo no es algo que llegue como por arte de magia a un campo de fútbol. Por supuesto, estas actitudes y pensamientos xenófobos radican más allá y nacen en la propia sociedad, algo que el sociólogo David Moscoso tiene claro: "La cuestión es que el deporte es una expresión más de lo que ocurre en la realidad, y si esto ocurre en el fútbol es porque antes todo viene de la sociedad aunque sea de manera sutil o en grupos sociales minoritarios", asevera.

Rodrygo, felicitando a Vinicius por su gol en la semifinal del Mundial de Clubes 2023

Rodrygo, felicitando a Vinicius por su gol en la semifinal del Mundial de Clubes 2023 Reuters

Este experto ve en el racismo un tema "tabú" porque es algo que "genera sensibilidad y no se quiere hablar sobre él", pero también tiene muy claro que todas las personas que acuden a los estadios de fútbol no son racistas y focaliza el asunto en unos pocos. "El problema es que algunos grupos ultras que sobre todo se mueven en el fútbol comparten una serie de valores en los que el racismo está más presente, y que además está asociado a una ideología de extrema derecha".

En este sentido, lamenta que se hayan escuchado cánticos fascistas y nazis en algunos estadios españoles en los últimos tiempos, pero considera que aunque "el fútbol es una realidad social", fuera de los campos este tipo de comportamientos no son tan comunes. "Es verdad que hay espacios fuera del fútbol que están politizados donde sí que se dan, pero los estadios han sido un lugar de desfogue social, con gente que iba a insultar al árbitro o a los jugadores con gritos inaceptables, pero ahora todo se centra mucho en cuestiones relacionadas con la xenofobia y el racismo", afirma Moscoso.

Mano dura

Como sociólogo experto en deporte, David Moscoso hace especial hincapié en la importancia que tiene cortar de raíz estos problemas, afrontarlos y ser duro con ellos. Para ello, se necesita la colaboración de varios actores, desde las entidades, pasando fundamentalmente por los propios clubes de fútbol y terminando en las autoridades legislativas que tienen que imponer las sanciones.

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Para Moscoso, uno de los principales problemas radica en los grupos ultras que contagian este tipo de actitudes a otras personas que, en otras circunstancias, no se sumarían a los insultos racistas. Sin embargo, hay muchos equipos que no quieren afrontar el problema: "Esto nos habla de un grupo social al que no se le quiere sancionar desde algunos clubes de fútbol porque movilizan a los espectadores y a la afición en favor de su equipo. Los clubes no quieren chocar con ellos y eso les obliga a ser permisivos con unos comportamientos inaceptables", relata este experto.

Para este sociólogo, algunos clubes se han convertido en "adalides de la xenofobia" y la inacción de las entidades están generando un grave problema: "En el fútbol existe barra libre para la intolerancia y el racismo". Además, David lamenta que haya habido tantas denuncias que hayan sido archivadas por la Fiscalía y que, por lo tanto, hayan dejado sin ningún tipo de castigo a los infractores.

Vinicius Júnior, besando el escudo del Real Madrid para celebrar su gol en la semifinal del Mundial de Clubes 2023

Vinicius Júnior, besando el escudo del Real Madrid para celebrar su gol en la semifinal del Mundial de Clubes 2023 Reuters

Para él, la solución pasa por tomar medidas apropiadas y duras para evitar que estos capítulos se sigan reproduciendo: "Lo que no se puede es demostrar que ante la violencia y el racismo no hay consecuencias, porque se da por hecho que podemos hacer uso de la violencia para cualquier cosa y eso perjudica a la sociedad, al fútbol también. Esto está generando un desapego al fútbol por parte de la sociedad", completa.

El caso de Vinicius

Una de las grandes preguntas que flotan en el aire es por qué todos estos episodios racistas han ido contra Vinicius. El futbolista del Real Madrid ha centrado todas las iras de diferentes aficiones y esto, para David Moscoso, tiene una clara explicación y tiene que ver además con lo puramente deportivo. 

"La presión que recae sobre los futbolistas no es casual, no solo es que sean personajes públicos, sino que se les somete a una presión organizada contra el que mejor juega. Esta presión recae sobre los que tienen mayor trascendencia en el juego, por eso los grupos ultras no eligen casualmente a sus víctimas, sino que eligen a aquellos a los que más daño se les puede hacer", relata el sociólogo. "Los comportamientos no son ingenuos, tienen un propósito", prosigue.

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El hecho de que todo esto se produzca en un estadio de fútbol, y que se comente a través de las redes sociales, tiene un efecto amplificador y todo se ceba en torno a la misma figura, según la explicación de este experto: "Tiene un efecto multiplicador, al final Vinicius se convierte en un chivo expiatorio que refleja una sentencia por parte de un grupo de población que tiene el propósito de ser ejemplar".

El de Vinicius es el caso más reciente, pero según apunta David Moscoso la UEFA tiene más de 400 expedientes de denuncias contra personas por insultos racistas y xenófobos. Sancho, Rashford, Saka... son algunos de los jugadores que también lo han sufrido en sus carnes. 

"Llegamos a este punto, el fútbol se está convirtiendo en el principal lugar de expresión de los valores racistas. Esto no va de deporte, sino de un caldo de cultivo ideológico", completa Moscoso, que lamenta la "laxitud" de las instituciones. "Si los niños maman discursos violentos y racistas, entonces tendremos hijos violentos y racistas", asevera.