Bojan con las camisetas de la Roma y del Barça. Foto: Twitter (@BoKrkic)

Bojan con las camisetas de la Roma y del Barça. Foto: Twitter (@BoKrkic)

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Bojan: "En mi primer día en el Barça no cogía ni una botella por miedo"

Han pasado unos cuantos años desde que Bojan Krkic debutase como jugador profesional del Barcelona. El atacante español, actualmente en el Stoke City, ha pasado por las filas de importantes clubes como la Roma, el Milan, el Ajax o el Mainz 05. Sin embargo, en una entrevista concedida a L'Equipe, ha recordado sus primeros pasos en el vestuario culé.

En primer lugar, el jugador ha manifestado su punto de vista sobre sí mismo cuando formaba parte de la plantilla azulgrana: "El Bojan del Barcelona era un jugador de fútbol 100%, pero no estaba preparado para soportar todo el impacto mediático. Era un joven de 17 años que jugaba en un club como el Barça. Fue un gran shock".

Además, ha querido alagar a algunos de los pesos pesados de aquel Barça: "Me encontré en un vestuario en el que estaba Eto'o, Puyol, Maxwell, Iniesta... de todos modos, cada día era un sueño". Y es que junto a ese equipo Bojan consiguió algunos títulos, de los cuales todos los nombrados considera que fueron claves para cada trofeo conquistado.

Bojan con el Stoke City. Foto: Twitter (@BoKrkic)

Bojan con el Stoke City. Foto: Twitter (@BoKrkic)

Bojan ha descrito con detalle como fue su primer día rodeado de los jugadores del primer equipo azulgrana: "En el vestuario no hacía nada, para abreviar. Estaba sentado a cinco metros del sitio donde estaban las botellas de agua. Tenía sed, pero nunca me levanté a coger una botella. Tenía miedo de hacer algo mal". Por tanto, asegura que le costó asentarse más de lo normal, pues los nervios podían jugarle una mala pasada.

Recuerdos de una justificación injusta

Finalmente, el español quiso hablar sobre lo acontecido con la selección española. Y es que se quedó fuera de una convocatoria por ansiedad, y la Federación lo justificó con una falsa gastroenteritis, algo que no le gustó nada: "Sentí angustia y tuve que parar. Todo explotó. Ni siquiera era un adulto. Después, decidí no a ir a la Eurocopa 2008. Necesitaba desconectar del fútbol y alejarme de los medios de comunicación. Nunca me arrepentiré de esa decisión".