Remco Evenepoel celebra su cuarto Mundial de contrarreloj.

Remco Evenepoel celebra su cuarto Mundial de contrarreloj. UCI

Ciclismo

Remco Evenepoel también se corona en Montreal y completa su póquer de Mundiales en la modalidad de contrarreloj

El ciclista belga fue claramente superior al resto de sus rivales y sigue demostrando que no tiene rival en esta disciplina.

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Son cuatro, pero da la sensación de que esta película no ha terminado aquí. De Stirling a Montreal, pasando por Zúrich y Kigali. Todos estos lugares han visto a Remco Evenepoel coronarse con el título de campeón del mundo de contrarreloj.

El belga no tiene rival alguno en esta disciplina. No es casualidad portar el maillot arcoíris durante cuatro temporadas consecutivas, menos aún en una modalidad en la que se mide todo al milímetro. Nunca nadie lo había conseguido en toda la historia.

Si está Remco de por medio, lo que suelen ser diferencias de pocos segundos se convierten automáticamente en minutos. Casi un minuto le endosó a Filippo Ganna, plata, que acude año tras año con impotencia al espectáculo del belga.

1 minuto y 13 segundos de renta sobre Paul Seixas, que con 19 años y en la temporada de su alumbramiento, se sigue confirmando como una de las grandes promesas del ciclismo. También en la contrarreloj.

No fue un gran día para los españoles, que estuvieron lejos de la victoria en todo momento. Iván Romeo, todavía con el subidón en el cuerpo por la victoria de Enric Mas en La Vuelta, fue decimoquinto a 2:13 del ganador, mientras que Pablo Castrillo, compañero suyo en Movistar, terminó 24º a 2:41.

Remco no tiene rival

Remco fue el último en salir y el último en llegar a la meta. Pero fue el único que pudo cruzar la línea con los brazos en alto y con los cuatro dedos de su mano al aire haciendo recuento de los Mundiales que ya tiene en su palmarés.

Eran poco más de 39 kilómetros para especialistas puros. Casi todo llano, sin apenas repechos. Rodar, acoplarse y tirar de potencia. Y ahí no hay nadie capaz de ganar a Remco Evenepoel. Se demostró en los tres Mundiales anteriores, quedó claro también en los Juegos Olímpicos de París.

Stefan Küng, ganador de la última crono de referencia en La Vuelta, pronto dejó claro que no iba a estar en tiempos de ganar. Ni siquiera de hacer podio.

En su lugar apareció un sorprendente Sôderqvist. El sueco firmó una actuación espectacular en los tiempos intermedios, siempre marcando los mejores registros provisionales a su paso, pero una caída en los últimos kilómetros echó por tierra sus opciones de podio.

Sí que lo consiguió Paul Seixas. Los grandes favoritos respondieron, y este imberbe de tan sólo 19 años consiguió su primer podio en un Campeonato del Mundo. Su foto junto a Remco y Ganna no está nada mal. Fue el mejor en la meta durante unos minutos, lo que tardó Filippo Ganna en llegar hasta allí.

El italiano, que fue de menos a más quizás contemporizando, volvió a darse de bruces contra Remco, pero demostró que sigue siendo un contrarrelojista impresionante. Otra vez el mejor de los mortales. Una nueva medalla de plata para la colección del italiano.

Remco llegó por detrás con el rodillo. Esta apisonadora no dejó nada a su paso. 44 minutos y 53 segundos, a una media de 52,4 kilómetros por hora. Un tren de mercancías. Con sus cuatro títulos iguala a Tony Martin y Fabian Cancellara, pero nunca antes nadie había conquistado cuatro Mundiales de manera consecutiva.