Contador se despide con la bandera de España.

Contador se despide con la bandera de España.

Ciclismo Retirada

Las 10 gestas de Contador que harán olvidar el solomillo

El ciclista español, con siete grandes ganadas y una última victoria de postín en el Angliru, se despidió en Madrid del público español por todo lo alto.

David Palomo

Hay una mancha, un pequeño borrón en su carrera, un periodo de noches sin dormir. El recuerdo manda y, a veces, se perpetúa en el tiempo. Así ha sido con Contador, al que se le ha vinculado con aquel solomillo, con aquel maldito positivo por clembuterol del 21 de julio de 2010. Pero al que, también, en estos días, se le ha perdonado por muchos motivos, por sus ataques, por su espectáculo y por su último día en el Angliru, el que incluyó a sus detractores en el club de fans del pinteño. El mismo que se retira con siete grandes en su palmarés (dos Giros de Italia, dos Tours de Francia y tres Vueltas) y como el segundo mejor ciclista de la historia de España. Alberto se retira definitivamente y deja tras de sí momentos que –pese a su pasado– servirán para esconder en la memoria los días de sospecha que le arrebataron, entre otros títulos, un Giro de Italia y un Tour de Francia.

SU PRIMERA VICTORIA EN POLONIA

El hijo de Francisco y Francisca, el tercero de cuatro hermanos, uno de ellos con parálisis cerebral, comenzó a competir en cadetes, con 15 años, en el equipo de Pinto, y un año después recaló en el Real Velo Club Portillo de Madrid. Desde entonces, destacó entre sus compañeros. En su segundo año de juvenil se hizo con victorias en la Vuelta al Besaya, la Ruta del Vino, Sierra Norte y Vuelta a Talavera. Acudió a la selección española y debutó como profesional en 2003 con el equipo ONCE-Eroski, con el que obtuvo su primera victoria profesional en una contrarreloj en la Vuelta a Polonia. Su figura de entonces, ahora, cargada de nostalgia, retrotrae a tiempos mejores.

PRIMER PASEO TRIUNFAL POR LOS CAMPOS ELÍSEOS (2007)

“Si se quiere, se puede”, le dijo Contador a su madre después de superar un cavernoma cerebral. Pero volvió y, en 2007, se convirtió en el sexto ciclista español en ganar el Tour de Francia y le dio el décimo título a España. El pinteño se enfundó el maillot de líder tras la expulsión de Rasmussen de la ronda gala. Después, en la penúltima etapa, en la contrarreloj, se mantuvo a 23 segundos de Cadel Evans y a 31 de Levi Leipheimer. Después, sólo tuvo que pasear triunfalmente por los Campos Elíseos.

CRONO DEL GIRO Y DOBLETE HISTÓRICO (2008)

Su gran 2007 lo aupó como gran favorito en el Giro. Alberto Contador llegó con ese cartel y cumplió con las exigencias del guión impuesto desde fuera. Amaneció antes de la crono con cuatro segundos de ventaja sobre Ricciardo Ricco, segundo en la general, y entonces apretó los dientes y le sacó dos minutos. Ganó la ronda italiana y se convirtió en el segundo español tras Indurain en hacerlo. Posteriormente, fue a los Juegos, aunque no pudo ‘rascar’ medalla, se hizo con dos etapas en la Vuelta a España y se alzó en Madrid con un doblete histórico (Giro y Vuelta).

SU ASCENSO AL VERBIER Y EL TOUR GANADO A ARMSTRONG

Ganó el Tour en 2007 y lo volvió a hacer en 2009. Esta vez, sentenciando el Tour en las etapas de montaña. Se hizo con la 15ª etapa, colocándose líder en Verbier, y ganó la contrarreloj en Annecy para dejar sentenciada la ronda gala. Y, además, lo hizo a lo grande, a 4:11 de Andy Schleck y a 5:25 de Lance Armstrong. Su segundo triunfo en la ronda gala y su segundo paseo por los Campos Elíseos. Alberto, definitivamente, no había llegado para ser uno más, sino para hacer historia. “A mí lo de ir en medio del pelotón no me va”, dijo en su última Vuelta. Y esa filosofía la ha mantenido durante toda su carrera.

REGRESO TRIUNFAL EN LA VUELTA (2012)

Contador, tras dar positivo por clembuterol el 21 de julio de 2010, fue desposeído del Tour de 2010 y del Giro de 2011, entre otras cosas. Cumplió sanción y volvió en 2012. Y lo hizo por todo lo alto. Llegó a la Vuelta y, en la decimoséptima etapa, lejos de la meta, como a él le gusta, a 50 kilómetros, atacó y se hizo con el liderato. Se coronó en Madrid por delante de Alejandro Valverde y de ‘Purito’ Rodríguez. Su vuelta no podía haber sido mejor.

TERCERA VUELTA CONTRA TODO PRONÓSTICO (2014)

Contador no llegó bien a la Vuelta. Se lesionó antes del Tour y, a un mes del comienzo de la ronda española, dudaba de su participación. Sin embargo, acabó compareciendo. “Con dificultades”, según reconoció en las primeras etapas, pero de menos a más. Sin perder, eso sí, grandes diferencias con los favoritos. Entre ellos, Froome, que finalmente no pudo con el pinteño, que dio un golpe encima de la mesa en la decimosexta etapa y en la vigésima, con el final en el Puerto de Ancares. Finalmente, el español ganó la Vuelta, la tercera de su palmarés.

EL MORTIROLO Y SU ÚLTIMO GIRO (2015)

Contador empezó con paso firme, vistiendo la maglia rosa en la quinta etapa. Sin embargo, fue de menos a más para después acabar por todo lo alto. Se cayó, tuvo problemas en el hombro y perdió el maillot de líder en la decimotercera etapa. Pero ahí no quedó su arrebato. No se iba a dar por vencido, como no lo ha hecho durante toda su carrera. Recuperó su historia y su mito en el Mortirolo, yendo solo, subiendo y dejando por detrás a sus dos rivales, Mikel Landa y Fabio Aru. Y, finalmente, acabó, después de tres semanas de extenuación, como líder. Ganó su último Giro y engrandeció su leyenda.

VICTORIA EN EL ANGLIRU (2017)

“Tenía que ser mi día, no había mejor forma de despedirse”, reconoció Contador. Y así lo hizo. Se despidió con una victoria de etapa, en el Angliru, llorando, disfrutando de sus últimas horas como ciclista profesional. Puso fin a su carrera antes de llegar a Madrid disparando su última bala y quedando cuarto en la ronda española. Como siempre, dando espectáculo, disfrutando, haciéndose gigante. El pinteño capituló su historia de la mejor forma posible y en una jornada para el recuerdo, en un lugar único, allí donde las leyendas agigantan cualquier carrera.

PASEO TRIUNFAL POR MADRID

El pelotón se detuvo para dejarlo pasar a Madrid, para que lo hiciera solo y pidiera los ánimos de la gente, para que la capital aplaudiera al segundo mejor ciclista de la historia de España. Contador se despidió con el reconocimiento de los españoles, saludándolos a su paso por la meta en un recorrido por la capital hecho por todos los ciclistas. Con el número 1 en su maillot, sonriendo, disfrutando y reconocido en su último día de oficina, que quedará en el recuerdo. Con solomillo pasado, pero con gloria presente. La mejor forma de olvidar lo que ocurrió y recordar su recorrido final.

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