Damian Jones lucha con el balón con Nate Darling.

Damian Jones lucha con el balón con Nate Darling. EFE

Baloncesto REAL MADRID 119-84 BILBAO BASKET

El Real Madrid no tiene piedad del Bilbao Basket en el diluvio de triples y mantiene el pleno de victorias en la Liga Endesa

El conjunto blanco sacó el rodillo ante los de Jaume Ponsarnau en un partido histórico con 20 triples, récord del conjunto blanco en el campeonato nacional (119-84).

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El Real Madrid venció de manera aplastante al Surne Bilbao Basket en un partido que permitió a Sergio Llull seguir quemando registros históricos, en este caso el de alcanzar el listón de los 700 partidos en la competición y el de los 7.000 puntos en la misma con la camiseta blanca [Narración y estadísticas del partido: Real Madrid 119- Bilbao Basket 84].

El conjunto vasco apenas presentó resistencia y el equipo blanco no desaprovechó la oportunidad de imponer su ley desde el primer minuto. El conjunto de Jaume Ponsarnau quedó desbordado ante el vendaval ofensivo de los blancos, que encarrilaron el encuentro con un primer cuarto demoledor.

El resultado final, 119-84, reflejó la enorme diferencia entre ambos equipos y la exhibición de los hombres de Pedro Martínez.

El arranque madridista fue una muestra de lo que pretende construir su entrenador: un equipo dinámico, con circulación rápida del balón, capacidad para encontrar lanzamientos liberados y una defensa capaz de asfixiar al rival.

El acierto exterior alcanzó cotas extraordinarias, aunque el propio Pedro Martínez reconoció durante el descanso que mantener semejante eficacia durante los 40 minutos era prácticamente imposible.

Los 12 triples anotados antes del intermedio anticipaban una actuación histórica que terminaría con 20 lanzamientos convertidos desde el perímetro, el mejor registro del club en la ACB, por encima de los 19 que había conseguido en 2016, 2017 y 2018.

El Madrid sacó el rodillo

El parcial de 36-13 con el que concluyó el primer cuarto resume a la perfección lo sucedido sobre la pista. El Madrid abrió el partido con un contundente 8-0, mientras el Bilbao trataba de encontrar soluciones sin éxito.

Ponsarnau recurrió a constantes cambios en busca de una reacción, hasta el punto de que el desarrollo del encuentro invitaba a pensar que habría sustituido a toda su convocatoria de haber sido posible.

En el otro lado, los jugadores madridistas parecían acertar en cada decisión. El equipo firmó un espectacular 6 de 8 en triples durante el primer cuarto y añadió otros seis en el segundo, hasta alcanzar los 12 antes del descanso.

Oliver Sarr hace un mate ante el Bilbao Basket.

Oliver Sarr hace un mate ante el Bilbao Basket. EFE

La fluidez ofensiva quedó también reflejada en las 14 asistencias repartidas durante la primera mitad, una cifra que muchos conjuntos no consiguen reunir en un partido completo. La ventaja llegó a ser de 30 puntos con el 59-29, antes de que ambos equipos se marcharan a vestuarios con un marcador de 62-35.

Con el encuentro prácticamente resuelto, el Real Madrid mantuvo su ambición tras el paso por los vestuarios y terminó alcanzando la veintena de triples, una nueva marca de referencia para la entidad en la competición doméstica.

La amplitud de la ventaja también permitió a Pedro Martínez administrar los minutos de su plantilla. Tavares fue el jugador blanco con menor producción anotadora, con tres puntos en apenas diez minutos, en una noche en la que su presencia intimidatoria resultó menos necesaria de lo habitual.

Pradilla, con 21 minutos, fue el madridista que más tiempo permaneció en pista, en una clara muestra de la gestión de esfuerzos que permitió el desarrollo del partido.

La diferencia llegó a alcanzar los 41 puntos (107-66) cuando restaban 3 minutos y 47 segundos para la conclusión. Más allá de la contundencia del marcador, el encuentro dejó actuaciones individuales destacadas. Sergio Llull celebró su partido número 700 en la Liga Endesa como máximo anotador, con 19 puntos.

Andrés Feliz volvió a confirmar su buen momento con 14, mientras que Theo Maledon y Jones sumaron 13 cada uno y Sarr terminó con 11.

Por encima de las cifras, sobresalió Facundo Campazzo, director de una ofensiva que funcionó a pleno rendimiento. El argentino repartió 13 asistencias y protagonizó una de las acciones más espectaculares de la noche con un pase por detrás de la espalda hacia Llull, que el balear transformó en un triple.

La jugada levantó al público del Movistar Arena y puso el broche a una actuación en la que el Real Madrid combinó eficacia, espectáculo y un dominio absoluto de principio a fin.

Ficha técnica del partido:

119 – Real Madrid (36+26+27+30): Maledon (13), Feliz (14), Abalde (9), Jantunen (12), Tavares (3) -cinco inicial-, Smith Jr. (7), Campazzo (6), Pradilla (7), Llull (19), Procida (5), Jones (13) y Sarr (11).

84 – Surne Bilbao Basket (13+22+22+27): Somogyi (7), Krampelj (-), Hiliard (12), Normantas (12), Hlinason (9) -cinco inicial-; Darling (13), Frey (9), Ansoregi (-), Hustak (-), Font (3), Vautier (7), Petrasek (12).

Árbitros: Carlos Cortés, Juan de Dios Oyón y Roberto Lucas. Eliminaron por cinco faltas personales a Sarr (m.39)

Incidencias: partido de la cuarta jornada de la Liga Endesa disputado en el Movistar Arena de Madrid ante 6.619 espectadores.