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Estambul volvió a ser un examen exigente para un Real Madrid que todavía busca su mejor versión en este inicio de Euroliga. La derrota frente Anadolu Efes (94-84) dejó al conjunto blanco con un balance de dos tropiezos en las dos primeras jornadas del torneo, tras el ajustado revés encajado días atrás en Dubái.

En un tramo inicial de calendario tan comprimido, el equipo acusa el lógico margen de acoplamiento de un proyecto que aún encaja sus nuevas piezas. Pese a los conatos de reacción liderados por la energía de Campazzo y los destellos del debutante Nick Smith Jr., el cuadro madridista no logró culminar la remontada ante el empuje local.

El acierto exterior otomano en momentos clave terminó decantando un duelo vibrante, dejando buenas sensaciones a ráfagas pero confirmando que el margen de mejora pasa por ganar consistencia defensiva durante los 40 minutos.