El Real Madrid se resarció de su derrota hace cuatro días en la final de la Copa del Rey. El equipo blanco desmontó al Bayern de Múnich en un partido perfecto que dominó desde el principio hasta el final.
Los alemanes fueron un juguete en manos de los blancos. El conjunto de Scariolo disfrutó durante muchos minutos sobre la cancha y consiguió una victoria que le permite seguir entre los puestos de honor de la Euroliga.