Publicada

El Celta dominó la mayor parte del encuentro frente al equipo catalán, más impreciso e intermitente, aunque eficaz en sus destellos arriba.

Los visitantes pudieron ampliar su ventaja con un gol anulado a Borja Iglesias por fuera de juego tras pasar por el VAR en el minuto 77. La remontada del Espanyol no fue definitiva y el Celta, en un partido ligeramente descontrolado, consiguió sellar las tablas en el feudo blanquiazul.