La caja de cerámica encontrada en Jingchuna, en China.

La caja de cerámica encontrada en Jingchuna, en China.

Patrimonio Arqueología

Encuentran en una aldea china una caja con restos humanos que pueden ser de Buda

La inscripción dice que fueron enterrados el 22 de junio de 1013 y que pertenecen a Buda. No está solo: lo rodean más de 260 estatuas budistas. 

Las entrañas del condado de Jingchuan, en China, han revelado la sorpresa: allí se ha encontrado una caja de cerámica con restos humanos cremados. Al lado, una inscripción que dice que fueron enterrados el 22 de junio de 1013 y que pertenecen al mismísimo Buda. No está solo, el presunto Siddharta Gautama: le rodean más de 260 estatuas budistas, pero no se ha confirmado aún si fueron enterradas junto a los restos.

La inscripción que acompaña el hallazgo reza: “Los monjes Yunjiang y Zhiming de la Escuela Lotus, que pertenecieron al Templo Mañjuśrī del Monasterio Longxing, reunieron más de 2.000 piezas de śarīra [se refiere a los restos cremados del asceta], así como los dientes y huesos de Buda, y los enterraron en la Sala Mañjuśr de este templo el 22 de junio de 1013”. Yunjiang y Zhiming pasaron más de 20 años reuniendo restos de Buda, a quien a veces se refieren como Gautama Buddha en los grabados. Su intención era recolectar reliquias budistas para promover el budismo.

Recolectar a Buda 

“A veces recibían el śarīra de las donaciones de los demás, a veces encontraban las piezas por casualidad, a veces las compraban en otros lugares y, a veces otros les daban el śarīra para demostrar su total entrega a la causa", revela la inscripción. Las notas no mencionan las 260 estatuas budistas que se han encontrado enterradas cerca de los restos del presunto Buda. El grupo de arqueólogos que ha liderado la expedición, dirigidos por Hong Wu -investigador del Instituto Provincial de Reliquias Culturales y Arqueología de Gansu- tampoco puede asegurarlo aún, y así lo ha manifestado en dos artículos publicados en la revista Chinese Cultural Relics.

Los arqueólogos no han especulado sobre si los restos cremados son realmente del Buda que murió hace unos 2.500 años, y subrayan que han existido descubrimientos arqueológicos previos en China que también contienen inscripciones en las que se asegura que albergan restos que pertenecieron a Buda. Se refieren, por ejemplo, al presunto hueso craneal de Buda encontrado en un cofre de oro den Nanjing.