Dorian.

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Música Presentan 'Justicia universal'

Dorian: “Los artistas acabaron hasta los cojones de la ceja, es un error vincularse a un partido”

“Ahora toda la Movida madrileña estaría en la cárcel” / "El neoliberalismo es profundamente antidemocrático" / "El diálogo entre España y Cataluña no será posible mientras haya presos" / "El amor no ha cambiado: ahora se folla más y hay menos gente crispada".

Hace diez años parieron un himno generacional para los jóvenes desencantados, para los niños talentosos e inquietos a los que la crisis frustró y bautizó como ninis. "Ver que ya no piensas en mí, que ya no crees en la gente, que tomas pastillas rosas y te has vuelto nihilista...". Hoy siguen en la brecha con una fidelidad insultante hacia sí mismos: sin ceder al discurso melifluo ni a las tiranías del mercado. Nos dijeron que el futuro no es de nadie. Nos dijeron que había playa bajo el asfalto -o que eso era lo que buscaba la gente-: "Entre el Estado y la calle la brecha se hace más grande...". Nos dijeron que hay una paz extraña en los paraísos artificiales.

Vienen oscuros, cáusticos, políticos. Más electrónicos, más bailables. Hablamos con ellos de Justicia universal, su nuevo álbum y con el que celebran una década de vida. Son indies de médula, pero no bajo la connotación modernita: sino independientes a la rueda neoliberal, resistentes activos en una sociedad que florece y sangra. 

Justicia universal. Título ambicioso y comprometido ya desde el principio. ¿Por dónde empezamos a trabajar?

Bueno, pensamos que en este siglo XXI, entre los retos a los que se va a tener que enfrentar la humanidad, está el andar hacia un modelo más justo… donde las democracias avanzadas sean la norma y no la excepción en el planeta, donde se haga justicia en todas partes: por ejemplo, que dictadores y asesinos puedan ser condenados en cualquier lugar del mundo, y que el imperio de la ley caiga sobre ellos. Deseamos que la brecha entre ricos y pobres se haga más pequeña, que las mujeres tengan dominio sobre su vida y nadie les tenga que decir cómo vivir. Queremos un mundo en el que a nadie se le insulte por su orientación sexual, o por su color de piel. Creo que todo eso es posible lograrlo en el siglo XXI, porque ya hemos llegado a cierto nivel de madurez. Condenamos los paraísos fiscales, el cambio climático… el muro de Donald Trump.

Esto último lo mencionamos claramente en Cometas. Nosotros tocamos mucho en México, en América Latina y creemos que estar en un mundo en el que en vez de tender puentes culturales estamos levantando muros… es un error garrafal. Además de imposible. Conozco bien la frontera y es inabarcable. En definitiva, sí, se puede hablar de política en música para frenar la parte más corrupta y abyecta del neoliberalismo. El título está dedicado, humildemente, a todos los colectivos feministas, a los LGTB, a periodistas como los de México o El Salvador y otros lugares del mundo que se juegan la vida por llevar la información a periódicos y radios…

¿Pasa esa justicia universal por ajustarnos nuestra conciencia como votantes? La Justicia ha confirmado la existencia de la caja ‘B’ del PP.

Hay que tener en cuenta que la sociedad no cambia de la noche a la mañana. La Revolución Francesa fue en 1789 pero las ideas que la motivaron corrieron por Europa un siglo antes. Vamos por buen camino para conseguir muchos avances para las libertades de los próximos años. Aún existe un voto del miedo y el PP se lleva ese voto, y el de la “estabilidad”… pero afortunadamente, en los últimos años, el arco parlamentario de España se ha ampliado mucho con diferentes propuestas. La democracia española está madurando. El PP ha demostrado que durante muchos años fue una organización profundamente vinculada a la corrupción, no es menos ciertos que en los próximos años el votante va a tener otras propuestas y nuevas ideas.

A ver si esas ideas no tardan también un siglo en circular.

(Risas). Ya estamos en la era de internet… y las ideas vuelan más rápido.

El rapero Valtonyc se ha fugado de la Justicia española tras ser condenado por sus canciones.

En los últimos tiempos, se han sacado de quicio las cosas por todos los bandos, y por la clase política en general. En los últimos seis o siete años no ha dado la talla, no ha sido capaz de solucionar las cosas por la vía de la política: dejan sus atolladeros políticos en manos de los jueces, y la justicia no está hecha para hacer política, sino justicia. Es injusto que se ataque de esta manera a la libertad de expresión. Si se pasara por el rasero actual la música que se hacía en España en los años 70 y 80… en fin, ahora toda la Movida Madrileña estaría en la cárcel. Y buena parte de los cantautores de los setenta también habrían acabado en prisión. Por otra parte, sí pienso que hay líneas rojas que es preferible no traspasar en cuanto a libertad de expresión artística, del mismo modo que en Twitter o las redes sociales no hay que amenazar, ni insultar, ni hacer barbaridades. No es bueno sacar las cosas de quicio de esa manera. Pero está claro que condenar a artistas no deja en buen lugar a España a ojos dela comunidad internacional.

Es un disco de corte político, y no es la primera vez que lo hacéis. ¿Hay cada vez más miedo a expresarse entre la industria artística?

Sí, hay un miedo creciente. Lo hablamos también con periodistas de todo el espectro político español, me cuentan que hay autocensura. Yo creo que debemos reivindicar un país en el que desde el respeto se pueda hablar de cualquier cosa. El insulto y la amenaza son un error. La sociedad no avanza a garrotazos, sino a través del diálogo. Esto sólo lo va a desatascar gente con voluntad de ceder. Pero la izquierda está fuera de juego, no acaba de tener las ideas claras, y la derecha… en fin, con esos actos…

Tienen a Marta Sánchez.

(Risas). Sí.

¿Por qué los partidos de izquierdas no tienen ahora mismo un representante musical?

Pues es complicado. Nosotros como banda nos hemos adscrito a más de una causa, por ejemplo, hemos hecho conciertos para Intermón Oxfam, colaboramos con ellos en México. Donde haya una acción potente que llevar a cabo ahí nos tendrán. Creo que es un error vincularse a un partido político. Los artistas no deben servir a ningún partido político. Una cosa es el arte y otra la política. A mí no me apetece…

La última vez que se hizo de forma masiva fue con Zapatero.

Y los artistas acabaron hasta los cojones de la ceja. Es que la clase política siempre te va a decepcionar. El “No a la guerra”, por ejemplo, sí fue muy importante, aunque al final se fue a la guerra de Irak… o sea, creo en las ideas, en las ideologías, pero no en entregarse a un partido político. Eso es un error garrafal.

Nada que esperar de un mundo gris y neoliberal”. También hablabais en Ara de los “sueños neoliberales”. ¿El capitalismo nos va a matar?

Una cosa es el capitalismo y otra el neoliberalismo. El capitalismo es el sistema menos malo que hemos encontrado para crear prosperidad. Nos ha funcionado bien como sociedad, pero tiene una rama muy perversa que es el neoliberalismo, que es el “todo vale”. “Si eres pobre es porque te lo mereces”, que decía Thatcher. Es ese lado salvaje… es perverso, hiperegoísta, y esa mutación sí que tenemos que controlarla, porque podría llevarnos al fin del mundo. No tiene respeto por la naturaleza, por el flujo de capitales, por el ser humano en general. El neoliberalismo es profundamente antidemocrático.

¿Piensas que el hecho de que Pablo Iglesias se haya comprado ese chalé significa que ha traicionado a la clase obrera?

A ver, yo creo que ha cometido un error. Sí que ha traicionado a la clase obrera. Irene Montero y él se han pegado un tiro en el pie, creo que es un error garrafal y que se han equivocado. Obviamente ellos no son personas corruptas ni nada de eso, faltaría más, y pueden hacer lo que quieran con sus vidas, pero… los símbolos son importantes para la política, y la gente observaba sus símbolos y creía en ellos. Ellos representaban una cosa y ahora han querido ser otra, y eso ha chocado a muchísima gente. En los tiempos que corren, esa vivienda ostentosa… no es un acierto, no. No dudo que lo hicieran sin mala fe, por otra parte. Seguro que no se dieron ni cuenta, pero ahí está.

Se está empezando a hacer una revisión feminista de las canciones de siempre. ¿Afecta esta mirada a la hora de componer? Mira Sabina y su canción Contigo: la musicóloga Laura Viñuela señaló que era machista porque perpetuaba roles de género.

Ya… es que no se puede juzgar el arte o la literatura con carácter retroactivo. Cada creador y creadora son personas de su tiempo y víctimas de las ideas del momento. Aristóteles es uno de los filósofos más importantes de la historia de la humanidad y defendía la esclavitud. ¿Por qué? Porque entonces era tan natural como ir a pasear al perro. Hoy en día sería impensable, si viviese, que defendiese la esclavitud, pero no por ello vamos a dejar de leer a Aristóteles. Cierto es que Joaquín Sabina también es un hombre de su tiempo… y está un poco chapadito a la antigua, dicho por un admirador suyo, ¿eh? Escribió esas letras en un momento en el que no se había hecho esta revisión.

Lo grave sería que un nuevo Sabina escribiese letras como las antiguas. Eso sería reprobable. Afortunadamente, las reivindicaciones de los colectivos feministas se han hecho muy presentes en todos los estratos sociales y sus ideas están permeando. Ya no hay excusa para decir según qué cosas en una canción. Hay que disfrutar de la obra de nuestros artistas favoritos pero sabiendo que están siendo revisadas.

En este disco volvéis a dedicar una canción a esa nostalgia de los viejos colegas… en Algunos amigos.

Sí, es una canción que habla de la dimensión móvil y líquida de la amistad. La amistad no es una cosa rígida, sino algo líquido… a lo largo de nuestra vida vamos incorporando nuevos amigos y otros se van quedando por el camino en función de lo que espaciotemporalmente somos nosotros dentro del mundo. No eres igual con 18 años que con 25, que con 30. Los amigos salen y entran de tu vida, pero los que se van te han dejado un poso positivo.

¿Vamos caminito a la soledad, por una cuestión de cultura individualista?

No creo, pero sí creo que es importante dedicar menos tiempo a las redes sociales. Hay tiempo para todo, pero menos móviles y más bajar al bar a ver a la gente y a tocarla.

A cualquier otra parte fue casi un himno generacional. ¿A dónde se va después de “a cualquier otra parte”, cuál es el próximo estadio? ¿Nos vamos salvando del nihilismo y de las pastillas rosas?

Seguimos atravesados por el nihilismo, estamos despistados en el siglo XXI. No hay quórum. Pero en términos generales soy más optimista respecto a la gente hoy que hace 10 años, cuando compuse A cualquier otra parte.

¿Cómo han cambiado las canciones de amor ahora que existen Tinder e Instagram?

En esencia, en nada. La relación entre personas no ha cambiado. Sólo ha cambiado que ahora se folla más, y eso es fantástico, para que haya menos gente crispada por la calle. Pero si algún día te enamoras lo sabes como lo supieron tus padres.

Vosotros sois de Barcelona y se os ha bautizado como “indies”, pero la palabra “independiente” cada vez tiene más connotaciones políticas. ¿Cómo vivís la situación en Cataluña?

Estamos en un profundo momento de standby. Ahora mismo hay incapacidad por parte de ambos bandos de crear el más mínimo puente o de poner en marcha el más mínimo diálogo. No hay voluntad política en ninguno de los dos lados, no hay intención de construir realmente algo. Es fácil decir “quiero diálogo pero con mis condiciones”. El diálogo es construir y no imponer. Estamos instalados en la nada política y sinceramente no creo que la cosa vaya a cambiar. Preparaos, que va para largo.

¿Y qué hay de los presos?

El diálogo entre España y Cataluña no va a ser posible mientras haya presos. Si ninguna de las partes cede mínimamente en sus postulados… ¿qué tenemos que esperar? ¿Que estalle todo? Ya veremos. Creo que la situación está más complicada entre España y Cataluña que lo que fue la Transición, entre todas las Españas… ahí se sentaron Fraga y Carrillo, y Suárez con Fulano, y hoy sería imposible. Vamos para atrás. Estamos preocupados.